Luego de haber leído este libro, me queda claro que no son para mí las novelas románticas de comedia. Siento vergüenza ajena y cringe, ya desde las primeras páginas me ha dado un completo rechazo leerlo. Por respeto al autor, daré mis motivos.
Un punto fundamental para cualquier obra es tener personajes que logren ser atractivos para el lector, pero este no es el caso. No hubo ni siquiera un solo personaje que me agradara en este libro.
En un inicio, me había llamado la atención la protagonista ya que se parece un poco físicamente a mí (pelirroja, anteojos y ropa holgada). El problema fue cuando se me hizo el ser más maleducado del planeta. La muchacha no saluda, ignora por completo a cualquiera que le hable, no se despide y siempre da la espalda. Yo entiendo que hay personas tímidas o que odian interactuar, pero no cuesta nada decir "hola", "adiós", "buenos días", "buenas tardes", "buenas noches" y "hasta luego", son modales básicos. He odiado por completo ese rasgo de su personalidad, no pude sentir ni siquiera un poco de afecto, cariño o empatía con una muchacha tan antipática como ella.
Cuando nos referimos al protagonista, en un inicio sí llegué a sentir simpatía hacia él, hasta que se me hizo un tarado. Me sucedió en el momento en el que pensó: "Estaba muy equivocado. Lo que significa que soy mucho más idiota que psicólogo, y que no la conozco en absoluto". Creo que ha sido la frase más absurda que he llegado a leer en estos últimos años. Yo estudio también pedagogía y mi pareja es psicólogo, así que creo poder hablar con la autoridad necesaria para poder decir que el tener un par de ramos de psicología NO te convierten en psicólogo o en un experto sobre el tema, solo son cosas MUY básicas (porque hay que recordar que el protagonista estudia pedagogía primaria). A parte, aún si fuera psicólogo, es un mito absurdo eso de saber "psicoanalizar" a alguien y llegar hasta a ADIVINAR sus gustos, la carrera es psicología, no para ser un telepata, un adivino nato o un detective como Sherlock Holmes. Fue una desinformación realmente grande leer eso.
En cuanto a las compañeras de piso del protagonista, se me hacen realmente odiosas e irritantes. Siempre están molestando, nunca se llega a tener realmente una conversación seria con ellas y eso es lo que más necesita el protagonista para poder desahogarse. Siento que si ellas realmente escucharan y se preocuparan por su amigo, él sería capaz de expresar desde un inicio sus pensamientos y sentimientos relacionados a la chica del ascensor. Se me hicieron esa clase de "amigos" que uno tiene solo para reír y pasarla bien, no para tener realmente un vínculo cercano. No me ha gustado en lo absoluto la amistad que tienen con Andrés y puede que el autor haya querido retratarlas más como "compañeras de piso" que como amigas.
Luego está la Señora Rodríguez. No tiene sentido que una vieja trate mal a medio mundo y nadie llegue a defenderse, hoy en día cualquier persona con uso de la razón va a discutir con una señora que agrede verbalmente a cualquiera, es hacer valer sus derechos y exigir respeto.
Además, no entendí cómo los tres individuos que viven en el mismo piso prefieren ver tele-tienda antes que ver una película o una serie. Es muy poco realista, yo que soy universitaria, no conozco a NINGÚN individuo que quiera ver tele-tienda en su tiempo libre.
Otro punto que quiero destacar vendría a ser el recurso humorístico del autor que llega a ser agotador y monótono: el sexo. Lo usa todo el tiempo para intentar sonar divertido, pero logra ser bastante molesto y aburrido.
Para finalizar, si tienes entre 14 a 16 años, puede que esta novela te agrade. Si tienes más edad, te recomiendo no leerla porque es demasiado superficial y con personajes muy mal construidos.