Permitiéndome la odiosa comparación, "La Sombra de Miztlán" es como una historia de Geralt de Rivia (The Witcher) ambientada en un mundo de fantasía inspirado por las culturas precoloniales de México. Sin embargo, a diferencia de Geralt, que desde las primeras páginas de cualquiera de sus historias te muestra quién es, qué busca y qué lo conflictúa, el personaje principal, Centeótl, nunca termina de desarrollarse y al final de su viaje se queda en el tropo del héroe de origen humilde que es noble y valiente y por ello es favorecido por los dioses.
Y es que este libro es un muy claro ejemplo de lo que significa decir y no mostrar en una narrativa. A lo largo de su historia, el autor nos dice cómo se sienten sus personajes, pero nunca nos deja experimentar esas emociones con ellos. Del mismo modo, crea un mundo maravilloso pero sólo nos los describe, no nos deja descubrirlo ni vivirlo a través de las aventuras de sus personajes que, en muchos momentos, se sienten cortadas, con la acción pasando tras bambalinas y un final sumamente apresurado.
El libro, a fin de cuentas, se lee más como una compilación de mitos y leyendas de este mundo fantástico que como una novela orgánica. Una parte que me hizo reír por las razones incorrectas es cuando Centeótl le pregunta a la protagonista si conoce cierta historia, y ella responde que sí, pero de todas formas procede a narrar la historia. La mayor parte del libro es así, con interacciones poco naturales que sólo llevan o a una historia sobre algún dios o a la descripción de algún elemento de la cultura que se supone los personajes ya conocen.
Pese a sus limitaciones, no me arrepiento de haberle dado una oportunidad a este libro y sí lo recomendaría como una lectura ligera (se lee muy rápido), principalmente, por lo novedoso del mundo en el que se desarrolla y la habilidad que, es este aspecto, tiene el autor para hilvanar elementos reales y fantásticos.
Si bien no me encantó, creo que "La Sombra de Miztlán" es un buen ejercicio creativo que me deja esperando más de la obra del autor, quien considero tiene gran potencial para hacer crecer el género de "fantasía anahuaca".