4/5⭐
No le rezo porque me hizo sufrir; Es que las historias basadas en hechos reales con contexto de la Segunda Guerra mundial… Es que no puedo con ellas, me desgarran por dentro. Y sí, como dice uno de los personajes “Si todos los que vivieron aquello lo dejaran en el pasado, el mundo nunca aprendería de la historia. Y tiene que aprender para que no vuelva a ocurrir.” A lo que otro le replica: “Los seres humanos rara vez aprenden de la historia. La lección se pierde al cabo de unas cuantas generaciones. No hace falta ser historiador para entenderlo. La humanidad comete los mismos errores una y otra vez. La memoria tiene las patas muy cortas.”
“Una chica italiana en Brooklyn” es una hermosa y conmovedora historia no solo de amor, narrada en tres épocas distintas, sino también una historia que habla acerca del impacto de la guerra en los italianos, sobre todo en las familias judías, algo vigente hasta hoy en día. ¿Es un amor perdido en la juventud que renace mágicamente en la madurez? Sí, pero también habla de la pérdida, de la inspiración, de la supervivencia y la aceptación.
Narrada desde la perspectiva de Evelina es una historia desgarradora sobre ella y Ezra, quienes se amaron durante más de cuarenta años y sobrevivieron a la Segunda Guerra Mundial.
La trama va y viene entre el Nueva York actual y el norte de Italia durante la guerra y va de menos a más. Estructurado en cuatro partes, la novela da inicio en Nueva York en 1979 durante la cena de acción de gracias, solo que un acción de gracias a la italiana.
Luego nos vamos a Italia, 1934 y a partir de aquí me ha parecido bastante triste, pese a que Montefiore es una genia para describir situaciones históricas tan dolorosos como el Holocausto, sin caer en el morbo.
La primera parte nos cuenta sobre Gaetano Pierangelini y Artemisia padres de Evelina que viven en Villa L’ Ambrosiana y su vida parece ir de maravillas hasta que los alemanes toman el control de la parte norte de Italia, que llamaron República Social Italiana, y reinstaura al Duce -Mussolini- como líder del reformado Partido Republicano Fascista. El pueblo judío queda a merced de la Alemania nazi. ¿Por qué cuento esto? Porque en la vida de la joven Evelina aparece Ezra Zanotti un joven judío cuya historia te desgarra.
Por momentos pensaba que no habría trama pero pasando la segunda parte, año 1980, nuestra protagonista llega a Estados Unidos y es un no parar de leer porque Montefiore le da un giro que lo cambia todo El hogar ya no será Villa L ’Ambrosiana y su familia, sino también Mandolina, Antonio y Topino. Están entrelazados, tragedia y dicha, como las dos caras de una misma moneda, y Evelina no puede pensar en una sin pensar en la otra y cada pensamiento lo tiene impregnado de tristeza. “Era mejor relegarlos al pasado y dejar que el polvo se asentara sobre ellos, cubriendo tanto el placer como el dolor.” Son muchas las escenas donde Evelina llora tanto que parece que no puede salir adelante. Es optimista y creé que su corazón mejorará en Estados Unidos, que encontrará una vocación que la inspire y que puede volver a enamorarse, pero sufre. Su vida en Italia se había estancado. Tiene que volver a fluir. Inyectarse entusiasmo en su vida y encontrar un propósito. Evelina es una mujer valiente, tiene miedo, ha sufrido muchísimo, pero tiene una fortaleza tan grande, que es lo que la ayuda a superar los traumas de la guerra; el desarraigo que ella sufre, Santa lo describe tan bien que uno, lo siente en carne propia. Pude sentir empatía y comprender a los personajes, sentir sus emociones y entender a Ezra. No saben lo que es éste hombre, el EJEMPLO que nos deja con frases, momentos que para él son oro, como el contemplar un cielo lleno de estrellas. Él no pide más porque… Vivió el infierno, la maldad que ningún ser humano debe vivir. Y bueno, después se da una escena que yo NO la vi venir y me dejó… totalmente estupefacta.
Recomendadísimo. Merece la pena leerlo porque estamos ante una historia de amor, esperanza y honestidad. Ezra es un amor de hombre y la ambientación es uno de los puntos fuertes que tiene la autora y la gran capacidad que tiene para describirte Italia y las calles de Brooklyn… Era ver los sitios con los ojos de la mente.
Insisto: Lo que más me desgarró fue saber al final que está basado en una historia real y a mí me destruyen éstas historias de amor, de guerra.