A partir de su regreso a Argentina y hasta su llegada a México de regreso en 1939, el editor encargado de este cuarto tomo, Alberto Enríquez Perea, proporciona las herramientas que facilitan al lector el entendimiento tanto del contexto en que vive Reyes como de las obras que publicó en este periodo.
Alfonso Reyes aclaró en este tomo algo muy importante que no había mencionado en tomos anteriores, este es un diario profesional de sus actividades para consulta y no un diario personal, por lo que para aquellos morbosos buscan encontrar secretos de su vida íntima no encontrarán nada jajaja.
Va desde su regreso a Argentina como embajador de México, donde como se ve que le tocaba trabajar con mucho fascista, regresó a México y de nuevo a Brasil donde rato muchos temas del comercio de hidrocarburos. Todo esto mientras se nota que el mundo estaba en una situación inestable ya que se estaba por cocinar la Segunda Guerra Mundial. Finalmente el regreso de Reyes a México y con eso me encuentro listo para leer el quinto tomo.