The 18th century was a wealth of knowledge, exploration and rapidly growing technology and expanding record-keeping made possible by advances in the printing press. In its determination to preserve the century of revolution, Gale initiated a revolution of its own: digitization of epic proportions to preserve these invaluable works in the largest archive of its kind. Now for the first time these high-quality digital copies of original 18th century manuscripts are available in print, making them highly accessible to libraries, undergraduate students, and independent scholars.Medical theory and practice of the 1700s developed rapidly, as is evidenced by the extensive collection, which includes descriptions of diseases, their conditions, and treatments. Books on science and technology, agriculture, military technology, natural philosophy, even cookbooks, are all contained here.++++The below data was compiled from various identification fields in the bibliographic record of this title. This data is provided as an additional tool in helping to insure edition identification: ++++British LibraryT145371Additional titlepage: 'Essay on modern gardening, by Mr. Horace Walpole'. Parallel English and French texts. An edition of 400 copies was printed. Even numbers on rectos. Twickenham]: Imprim Strawberry-Hill, par T. Kirgate, 1785. 3],94, 1]p., plate: ill., port.; 4
Horatio Walpole, 4th Earl of Orford — also known as Horace Walpole — was an English art historian, man of letters, antiquarian and Whig politician. He is now largely remembered for Strawberry Hill, the home he built in Twickenham, south-west London where he revived the Gothic style some decades before his Victorian successors, and for his Gothic novel, The Castle of Otranto. Along with the book, his literary reputation rests on his Letters, which are of significant social and political interest. He was the son of Sir Robert Walpole, and cousin of Lord Nelson.
Una amiga me dijo (sin equivocarse) que este ensayo me gustaría, y guiñando un ojo, que es muy curioso para los amantes del turismo inglés que van de propiedad en propiedad. Y es que si hay algo que me encanta es visitar mansiones, castillos, y por supuesto, sus jardines. Como bien dice la book description, esta es una breve historia del arte de los jardines, donde Walpole defiende como punto de perfección y verdadero modelo de ajardinamiento al mundo, la estética del jardín inglés.
Pequeño y curioso libro que da una breve historia sobre la jardinería. Expone además la forma en que se han combinado las nuevas formas de construir un paisaje artificial con las distintas formas de pensar. Finalmente, crear un jardín tiene muchas complicaciones, tanto como hacer cualquier tipo de arte. Es decir, un jardín tiene una construcción artificial que nos ha gustado desde que tenemos control sobre eso. Plantea, por ejemplo, la pregunta de por qué el paraíso lo imaginamos como un jardín con un tipo de orden y no como un lugar caótico. Otra cosa muy interesante del libro es como algunas cuestiones se pueden ajustar a otras ramas artísticas, por ejemplo, en esto de la originalidad que a tantos artistas deja insomnes, lo trata como algo que en la afectación de la construcción de los jardines sobrepasó la cuestión estética y el buen gusto y se volvió algo plano, con miras sólo a lo "original". En fin, rayé el libro con lápiz, hice notas y fui feliz. Recomiendo su lectura. Este fue uno de los libros que compré en el remate de libros del auditorio por la módica cantidad de 20 pesos. Agur!
Ensayito que resume de manera bastante breve la historia de los jardines antiguos y modernos. Cita diversos autores, ya sean compatriotas británicos o extranjeros, abriendo la obra hacia una perspectiva ligeramente global.
I'm a simple man, I find romanticism topic book about nature and I read it.
Pues eso. Para ser pequeñito es bastante interesante. Quizá no para cualquiera eso sí, puede ser un tanto extraño como escuchar una conversación ajena de dos paisanos intercambiando nuevas mientras se apoyan en la cerca que separan sus parcelas de lechugas.
Hay muchas referencias a arquitectos de paisajes que parece increíble lo importante que era la profesión en aquel entonces como para que autores como Walpole se empeñen a escribir una crítica sobre todo aquello que esto concierne.