Tino Casal y Jason Romero son el director y editor jefe de Letras de Ozono , ambos son amigos desde que se conocieron más de treinta años antes en la movida viguesa. Su amistad sobrevive a la distancia, a la rivalidad e incluso a la tragedia. Los dos son hallados muertos en sus respectivos despachos de Vigo y A Coruña la misma mañana de viernes; colgados, con una pila de libros a sus pies, un café frío y una nota escrita a mano . En ella pueden leerse las frases finales de la primera novela de su escritor más famoso, el Negro González. Octavo libro de la Saga de El Guardián de las Flores que llevará a nuestros protagonistas a la conexión AP9, un viaje entre dos grandes ciudades, en el que lo que las une es mucho más importante que lo que las separa.
En «Letras de Ozono» nos reencontramos con los personajes que ya conocemos y con una nueva incorporación que si eres fan de la obra de Rober ya conocerás. En esta ocasión dos crímenes simultáneos dan el pistoletazo de salida a la investigación, teniendo una nueva trama en la que seguir disfrutando de la tensión, lo vertiginoso y el grupo que conforman los protagonistas.
En la línea del autor pero mejor aún, y es que se nota que la experiencia va siendo un grado. Un libro que en cuanto a trama me ha tenido pegada a sus páginas, con giros interesantes y poco previsibles, algún secreto desvelado al final y la vuelta a esa gran familia que forman los personajes. Si lo tuyo es la novela policíaca, ¡léelo!.
Este octavo libro de la saga no tiene nada que envidiarle a los demás, ¡al contrario! Más misterio, más ansia de resolverlo y más aprendizaje con Paola y compañía. Cuando crees que ya no le puedes coger más cariño a los personajes, viene Rober y te demuestra que sí. Además, la historia, a pesar de ser enredada a más no poder, está muy bien hilada lo que le da una velocidad y ritmo increíble.