Me quedé a cuadritos con este libro.
Empieza con Amelie contándonos su situación, una en la que lleva encerrada años esperando el momento en el que la vendan a algún elfo que pueda hacer con ella lo que quiera. Puede considerarse incluso afortunada, porque mientras ella se mantiene virgen hasta la fecha ya que es especial —entre las humanas seleccionan a unas cuantas que son más atractivas y las mantienen "puras"— el resto de humanos del lugar donde vive son usados para cualquier fetiche sexual que se pueda imaginar, sin importar si sufren o ni siquiera si mueren.
Es evidente que Amelie odiará y temerá a los elfos, que cuando sea vendida luchará con uñas y dientes, que buscará todas las maneras posibles de escapar, que no querrá absolutamente nada que venga de su comprador, que le costará aceptar cuando empiece a sentir cosas por él.... Pues nada de eso, sus dudas y su sufrimiento ocupan dos páginas.
Kral es alguien que tiene los sentimientos sellados —literalmente— desde que era un niño. No le importa nada de lo que pase alrededor y se burla de quienes caen en la lujuria. Ah, entonces veremos como este bloqueo se va rompiendo a medida que interactúa con Amelie... No, es verla y ¡Pum! Emociones, adiós al bloqueo.
Y tal vez esto tendría una salvación de no ser porque para la mitad del libro aún no han tenido ni una sola conversación, peor aún, no hay ni cuatro conversaciones entre ellos en todo el libro —más allá de los "Oh, eres mía, no puedes huir" "¡Oh, tómame!"— ¿Dónde está el desarrollo de la relación? Entre paseos, comidas y ratos juntos que se comenta que pasan pero de los que no sabemos nada.
¿Y qué pasa con el resto de humanos? Pues siguen igual, y no sólo eso, si no que en ningún momento ninguno de los dos protagonistas muestran indicio de que les interese que eso cambie. Amelie es libre y tiene amor, así que ¿Qué más da lo demás? Y Kral es, directamente, un imbécil egoísta al que le importa bien poco si los humanos son vistos como esclavos o animales, lo que le importa es que su humana sea vista como un igual a él y a los suyos.
Me desagrada más Kral que otros personajes que deberían ser peores. Sí, tratan a los humanos como esclavos, sí, abusan de ellos y los torturan y blahblah, pero es algo que en su sociedad está normalizado, de alguna manera para ellos no está mal. Sin embargo Kral no duda en amenazar, matar o hacer mucho daño a otros elfos porque dañen a Amelie o incluso simplemente hablen mal de ella —amigo, nadie sabe que la quieres y para ellos no es más que un objeto, no puedes enfurecerte porque traten a una humana más como tratan a todos los humanos que te importan un comino—.
¿Y por qué los humanos están en esa situación? Pues ni se sabe ni importa. Se comenta que en algún momento llegaron ¿Pero de dónde? Quien sabe si de otro planeta, otro país... ¿Llegaron con intenciones de dar guerra o lo hicieron de forma pacífica? A saber. Nada de eso importa porque lo importante es que los dos protagonistas son muy sexys y se tienen muchas ganas, y que oh mira qué vacíos están los humanos y cómo los elfos oscuros le hacen esto o aquello.
Después de decir todo esto ¿Voy a seguir con la saga? Bueno, ya que su versión Kindle está gratuita y es cortito sí, le daré una segunda oportunidad.