E. T. A. Hoffmann (1776-1822) fue un extraordinario narrador de lo fantástico, de lo inquietante y de lo diabólico. En su obra se confunden sueño y realidad, dentro de la corriente romántica que había abandonado el principio de imitación de la naturaleza y había recuperado la facultad creadora y autónoma de la fantasía. Pero, además, Hoffmann poseía un talento artístico polifacético: fue un excelente dibujante, compositor y director de orquesta y, sin duda alguna, sus creaciones musicales prepararon el camino de su producción literaria.
En esta selección de cuentos se encuentran algunos de los más famosos del escritor: El puchero de oro, El Cascanuecesy el rey de los ratones, El caballero Gluck, «Don Juan» y El consejero Krespel.
Ernst Theodor Wilhelm Hoffmann, better known by his pen name E. T. A. Hoffmann (Ernst Theodor Amadeus Hoffmann), was a German Romantic author of fantasy and horror, a jurist, composer, music critic, draftsman and caricaturist. His stories form the basis of Jacques Offenbach's famous opera The Tales of Hoffmann, in which Hoffman appears (heavily fictionalized) as the hero. He is also the author of the novella The Nutcracker and the Mouse King, on which the famous ballet The Nutcracker is based. The ballet Coppélia is based on two other stories that Hoffmann wrote, while Schumann's Kreisleriana is based on Hoffmann's character Johannes Kreisler.
Hoffmann's stories were very influential during the 19th century, and he is one of the major authors of the Romantic movement.
Leer a Hoffmann no es tan sencillo, pero tampoco es la complicación del fin del mundo. Estamos hablando de uno de sus cuentos, El Sanctus (Parte de una oración eucarística que se recita en las misas). Este cuento pertenece a la antología de Cuentos Nocturnos. Y digo no es tan complicado cuando se lee con intención, en todo el sentido de la palabra. Leer con intención significa indagar más allá del texto leído e indagar también en la biografía del autor. Leer con intención significa rebuscar tanto en la forma como en el fondo, procurando los cinco sentidos, si es que acaso no hubiera otro más.
En particular esta narración es breve (en su edición original de la editorial Cátedra). Son apenas catorce páginas. Lo soberbio de esta lectura es que podemos hallar dos historias compatibles dentro de un mismo cuento, ambas en tiempos pretéritos, una más antigua que la otra que nos remonta mágicamente a la edad de los Reyes Católicos y específicamente a un pasaje de la recuperación de la Península Ibérica y es aquí en donde sucede la magia de El Sanctus, ceremonia eclesiástica que lleva una maldición a quién la abandone en pleno acto litúrgico.
Hoffmann no es un autor fácil, vivió en una época de turbulencia histórica y política (y que época no ha sido turbulenta). Las intenciones de Napoleón lo obligaron a estar siempre de un lado para otro. E.T.A. Hoffmann intencionalmente hace uso de los recursos aprendidos: su conocimiento como compositor e intérprete de música clásica, además de ilustración; así como el mismo sentir de los hechos en la época que vivió.
La trama es bastante buena. Narrada en un principio en tercera persona testigo del singular presencial, que luego se va acomodando a un testigo informante transcriptor, en donde hay que seguirle muy bien la pista a las comillas de seguimiento para no enredarse.
La historia empieza directamente en una acción y esto es importante para dar agilidad a la trama. Por otro lado, la suma del estilo indirecto libre marca la interrelación de los personajes con naturalidad.
En El Sanctus se puede localizar hasta tres conflictos con sus respectivas resoluciones, en donde la explicación y resolución en la historia contada por el viajero entusiasta (segundo cuento) termina indicándonos el porqué del segundo conflicto o conflicto principal (en el primer cuento) y como solucionarlo de forma favorable.
Dentro de esta obra de ficción hay bastantes rasgos de realismo histórico, que habría que comprobar, es decir que es posible que puedan haber sucedido, que puedan ser demostrados. Esto es tarea para historiadores o para quien a modo de entretenimiento se relacione con el estudio de la historia.
Además, en la trama estamos hablando de un aspecto temporal pasado, pero con dos cortes de tiempo bien marcados. El formato es simple, es una narración con tono de voz en un principio imperturbable, pasando por hipotético, dubitativo, irónico y hasta optimista. El enfoque que quiso dar a mi humilde opinión el autor es confesional, gracias a la intervención de un entusiasta viajero.
Y por último hay dos protagonistas, Bettina en la primera historia y el capitán Aguilar, a quien le ocurren un conjunto de desdichas por el amor a Zulema.
En suma, Hoffman, dentro del romanticismo alemán, está tan a la altura del más grande escritor germánico, Goethe.
Al principio me dejó totalmente descolocada su primer relato ( y eso que hace muchísimos años leí uno en la universidad, creo recordar ) pero atrapa su forma de relatar aunando sueños con vigilia , fantasía con realidad .Todo ello bebe claramente de la tradición alemana , de esa forma de contar los cuentos a través de los siglos , donde hay unos personajes arquetípicos que rozan lo grotesco , a los cuales me he reencontrado en alguno de los relatos de Hoffman. Es un escritor sencillamente brillante .
Sólo podría definirlo como "café para muy cafeteros". Creo que este tipo de "fantasía moderna" (moderna para su tiempo, se entiende) envejece un poco mal cuando los usos y costumbres de la época parecen más absurdos y extraños que los elementos fantásticos. No lo he odiado, pero no creo que lea más de este autor.
Cinco relatos... El puchero de oro, en lo personal, el que más elementos fantásticos posee y el que más disfruté. El cascanueces y el rey de los ratones, interesante, y siempre grato de conocer la historia concebida por el autor y que hoy en día es sujeta de diferentes interpretaciones en los distintos medios. Y los últimos, "El cabellero Gluck", "Don Juan" y "El consejero Krespel"...
Autor al que se refieren como: "extraordinario narrador de lo fantástico, de lo inquietante y de lo diabólico". Después de leer los cinco cuentos sólo encontré "lo fantástico", y para eso tampoco mucho. Un poco decepcionado. Aún así algún cuento está entretenido.
Definitivamente no es mi tipo de libro. La fantasía que presenta se me torna aburrida, a ratos conectaba con algunas páginas pero en su mayoría fue un suplicio leerlo. Para releer cuando tenga unos 50 años.
Mi primer encuentro con la obra de Hoffman y muy satisfecha. En este volumen se recogen 5 de sus obras; se oscila entre surrealismo, fantasía y drama de una manera envolvente y maravillosa.
Este libro se compone de 7 relatos de historias perturbadoras en donde se nos presentan diferentes fantasmagorias, pero lo más inquietante sin duda, son aquellos relatos en donde se nos muestra que el monstruo más temible yace en cada ser humano, y no solo es parte del mundo paranormal. Es de esos libros que te dejan oensando sobre la oscuridad humana y todo lo que alberga una mente perturbada.
Hoffman tiene un vocabulario exquisito; son cuentos clásicos de terror que me han gustado mucho, pero que sin embargo, no son fáciles de leer (más tampoco difíciles) por su basta prosa llena de retórica, propia de la época del autor.
Creo que mi cuento favorito y a la vez, el que más me perturbó fue "vampirismo", en donde sus protagonistas son asechadas por una maldición con resultados aberrantes.
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