”The first rule of men, Persephone, is that they’re all idiots”.
A Touch of Ruin es un libro que, definitivamente, no le va a gustar a todo el mundo, pero yo lo amé.
En esta segunda entrega nos encontramos una Perséfone que debe enfrentarse a un montón de dudas, sentimientos nuevos y situaciones que nunca antes vivió. Si bien en A Touch of Darkness la vemos como una diosa a la que han ocultado toda su vida, que no ha podido acceder a sus poderes y que, por primera vez, está desafiando a su madre gracias a su relación con el Dios de los Muertos, en A Touch of Ruin vemos a una Perséfone nueva… y muy confundida. Ahora la diosa ya tiene acceso a sus poderes, pero son un desastre; también quiere cada vez más a Hades, pero poco a poco se da cuenta de que no lo conoce mucho; y, por último, sigue aferrándose a su vida como falsa mortal, cosa que la llevará a tener que enfrentar una situación que no previó: la fragilidad de las vidas humanas.
A decir verdad, a mí me encantan las historias en las que las protagonistas se debaten entre dos mundos. En este caso, Perséfone, a pesar de ser la definición de “diosa que vive entre dos mundos”, va a estar más dividida que nunca entre el mundo mortal y el mundo de los dioses, pues aparentemente solo uno de ellos le permitirá ser su verdadera yo. Me gustó muchísimo leer todos los sentimientos encontrados que surgían en ella y, por ende, las malas decisiones que tomaba en los momentos de más angustia. Y sé que muchos odiarán este libro precisamente por esas decisiones, pero yo entiendo a Perséfone porque está perdidísima y lidiando con dudas que la atacan todo el tiempo. Lo bueno es que son esas malas decisiones las que la llevan a encontrarse a sí misma y a entender el nuevo rol que puede adoptar como diosa, con sus poderes y como pareja de Hades y potencial reina del Inframundo.
¿Y de Hades qué puedo decirles? Ay, primero, que lo sigo amando, jajaja. Y, segundo, que me encanta ver que, a pesar de que es un dios milenario, aún tiene muchísimo por aprender. Sobre todo en el campo de las relaciones, pues eso de revelarle todos sus secretos a Perséfone todavía no se le da muy bien. Aunque, de nuevo, lo entiendo… son miles de años de historias, errores, proyectos y amantes que tiene por detrás. Además, creo que, en el fondo, Hades tiene muchísimo miedo de que llegue el momento en el que algo de lo que le revele a Perséfone la aleje de él… y eso me parece lo más tierno del mundo, esa duda.
Pero justamente A Touch of Ruin es un libro en el que todos esos problemas chocan, crean maremotos y tratos inconcebibles con otros dioses que, al final, se transforman en entendimiento, en una relación mucho más fuerte entre Hades y Perséfone y en arcos de redención que no esperé que me gustaran, pero que adoré.
Antes de terminar esta reseña tengo que hacerles una mención de honor a Hermes y a Hécate. Son de los mejores personajes de esta saga, de verdad. ¡Ah! Y obvio mención especial al spice de este libro porque maaaaaadre mía. Angry sex, forgiveness sex, goodbye sex, yes-I’m-going-to-be-your-queen sex…. Vaya, hay de todo, jajaja. Y nada, ya quiero seguir leyendo estos libros y todos los demás de la autora porque me declaro fan.