Este fue el primer libro que casi me aburrió aunque a la final no es tan malo.
Nos convertimos en Helena, princesa de Esparta.
Por un designio divino debemos ir a una aventura para salvar nuestro reino del desastre.
Esta es una prueba que los dioses griegos ponen a esta tierra. Helena es muy valiente, pero fueron los acompañantes los que me hicieron mala la lectura. Algo que destaco son las prendas, de las más lindas.
Los acompañantes son
Apolo, el dios griego encarnado que solo quiere conquistar a Helena
Aquiles, su fiel guardián que es muy temperamental.