Siglo XVII. La pugna por el poder en la Nueva España se intensifica con la llegada de un nuevo virrey. Las prebendas y privilegios otorgados por el antiguo representante de la corona han levantado envidias y enfrentamientos entre la burguesía, el Estado y la Iglesia, representada en esta lucha por su brazo armado, la Santa Inquisición.
En medio de este choque una nueva fuerza está surgiendo de las una hermandad secreta de mujeres que han heredado las imprentas de sus difuntos maridos. Cuando el reputado impresor Bernardo Calderón muere inesperadamente, Paula, su esposa, será buscada por los miembros de esta cofradía y se adentrará de golpe en un mundo de libros prohibidos, traiciones y asesinatos.
Este provocador thriller histórico está basado en personajes reales, mujeres de carne y hueso que consiguieron con inteligencia y osadía superar las barreras de su género, consiguiendo mantener durante siglos una influencia definitiva en la vida de México que, hasta ahora, no había sido contada.
Para mí, este libro es una carta de amor a la industria editorial en México, pero también es una reflexión de importantísimo papel que han tenido las mujeres en todo el proceso de creación y distribuir que tiene un libro. Sin duda, una de las novelas históricas más importante del año, “La Cofradía de las Viudas” logra retratar un momento temporal de la Nueva España a través de un thriller que lleva al personaje principal al límite. Un triunfo literario.
Me encantó leer sobre estas interesantes mujeres y conocer sobre este tema. Que grandes mujeres viudas de impresores que tuvieron un papel tan importante en la historia.
Historia basada en hechos reales; me encantó conocer la vida de mujeres viudas dedicadas a la impresión, enfrentadas al machismo; ocurriendo ésto en el siglo XVII en tiempos de la Santa Inquisición en México, tema que es poco conocido.
Una investigación excelente con una narrativa llena de emociones, sucesos para comprender que fue hace 400 años sigue existiendo el poder de género con lo que la autora ocupa el estado de viudez como sinónimo de libertad e independencia para mujeres inteligentes y trabajadoras dieran una dinastía desde 1640 hasta 1754 de impresores con él liderazgo de doña paula Benavides, que bueno que muchas mujeres luchan por su independencia económica y las llevará a tener su libertad. También me alegro no haber nacido en el siglo XVII en la época del virreinato con ese poder que ejercía la religión y la sociedad, uf me salvé no estar en esa época.
En las últimas páginas de este libro que nos toca reseñar, específicamente en el apartado que lleva por nombre “NOTA HISTÓRICA”, se puede leer una contundente frase: “La cofradía de viudas impresoras, nunca existió”. (!!). Me atrevo a incluir estas palabras en la reseña, no para desalentar a nadie ni mucho menos, sino todo lo contrario.
Para mí, y estoy seguro que para todos aquellos que han recorrido las 380 páginas de esta novela, LA COFRADÍA DE LAS VIUDAS IMPRESORAS, SÍ EXISTIÓ. Y existió y existe, porque la autora, Mónica Hernández le dio vida y la trajo a la realidad a través de un trabajo por demás minucioso de investigación, así como de imaginación.
La Cofradía de las Viudas nace de un tweet que la propia escritora leyó y que la llevó a encontrar una lista de las viudas Gerónima Gutiérrez, María de Sansoric, Catalina del Valle, Ana de Herrera, María Espinosa y Paula de Benavides en la que se les imponía una multa; eso y nada más. A partir de ahí, la investigación y la imaginación hicieron lo suyo, de la mano de la autora.
Es bastante común creer, que la novela histórica es pura y llanamente, contar lo sucedido en algún momento y lugar determinado, casi como una mera descripción; pocas veces le damos el crédito que merece a la imaginación de los autores de este género, así como a la forma que ellos han elegido narrar tales hechos que, basados en documentos históricos, recrean y aderezan las historias para justamente, hacerlas creíbles, tal como lo dice Mónica cuando afirma que los escritores de novela histórica deben ser mentirosos pero creíbles.
Luego de leer la primera novela de Mónica, Las Perlas Malditas del Almirante, y esta segunda, puedo afirmar que la palabra que mejor describe su literatura es, el rigor. Existe un notorio rigor en la investigación y documentación tanto de la historia que nos cuenta sobre Cristóbal Colón, atravesada por 500 años en las principales cortes reales de Europa, como en el viaje hacia principios del Siglo 17 en la Real y Muy Noble y Muy Real Ciudad de México donde se lleva a cabo la historia de Paula de Benavides, viuda de Bernardo Calderón.
Gracias a ese rigor, y a un recurso utilizado por Mónica, que puede pasar en ocasiones desapercibido y que consiste en describir objetos y momentos que parecerían irrelevantes es que se crea y recrea el ambiente que nos permite convivir con los personajes y estar ahí, junto a ellos, presenciando lo que les sucede: podemos ver y escuchar la manera en que trabaja una imprenta con sus distintos tipos, oler la tinta que se impregna en el papel, oler la calle donde caminan los personajes hacia la iglesia, el sabor del chocolate caliente que toman en las reuniones de la cofradía, las Y algo que podemos sentir, de principio a fin de esta historia, es miedo. Ese miedo e incluso terror que se respiraba en aquellos años en los que la Santa Inquisición se instituyó en la Nueva España y que regía de la mano del poder político para prohibir muchas cosas y otorgar los castigos correspondientes.
No hay que olvidar que estamos en el año de 1610, tan solo 90 años más tarde de consumada la conquista de Tenochtitlan y justo en el año que inició el caso que llevó al juicio de Galileo Galilei en Italia, por su teoría del heliocentrismo, que inició en 1616 y culminó en 1633. La Cofradía de las Viudas, un sentido homenaje a los libros, a la letra impresa, a la industria editorial en nuestro país que, por cierto, ha involucrado a un buen número de mujeres, no solo en México sino en muchos países, sobre todo europeos, quizás porque la tarea de impresión, se llevaba, generalmente en espacios construidos dentro de la casa, lo cual les permitía continuar con sus labores. Hoy, el comprar un libro, es algo común y corriente; cada que lo hagamos, recordemos a esas mujeres que enfrentaron a la Santa Inquisición y que valiente e inteligentemente instituyeron este oficio en aquellos años del Virreinato.
“La imprenta crujía cada vez que la palanca que movía el torno se estremecía después de soltar algunos chirridos, fuertes y largos primero, cortos y agudos cerca de donde dejaba de avanzar. Cuando los brazos que empujaban la palanca no daban para más, la brujería contenida en aquel invento sucedía y la tinta se transfería al papel, lisa para secarse. Paula pensaba que era una suerte que la Iglesia hubiera autorizado la utilización de aquella máquina, más una prensa de uvas y de aceitunas que otra cosa, modificada para estampar letras y crear libros. Paula bendijo a quien se le hubiera ocurrido la idea, un comerciante de Maguncia, donde quiera que eso quedara. La modernidad… aunque no dejara de parecerle cosa de magia cada vez que veía un libro terminado.”
Ya para concluir, podemos decir, no solo que la Cofradía de las Viudas existió, sino que existen actualmente también, y para fortuna de todos, otros tipos de cofradías alrededor de los libros y la literatura, como aquella de las escritoras maduras (sin ningún afán peyorativo, sino todo lo contrario) que están publicando más que nunca; mujeres, muchas de ellas, que experimentaron las mieles y hieles de trabajos corporativos y que decidieron dejar eso para dedicarse a la escritura (como la propia Mónica), que igual que las Viudas, se están uniendo para ayudarse unas a otras. En el mundo, existe un fenómeno desde hace algunos años, de mujeres escritoras, de todas edades; es impresionante la cantidad de obras, de gran calidad, que están escribiendo autoras en distintos países. Existe otra cofradía en los clubes de lectura, en donde la gran mayoría de ellos, están conformados por mujeres y que cada día son más y más; mujeres que se reúnen para analizar, debatir y recomendarse libros, cuestión que, como me comentó en una entrevista que pude realizar hace algunos meses a la autora de la aclamada novela, El Murmullo de las Abejas, Sofía Segovia, algo extraordinario está sucediendo y sucederá, con todas esas mujeres que están cerca de las letras.
Novela histórica ambientada en el siglo XVII, en la Noble y Leal Ciudad de México, sí a un siglo de la caída de Tenochtitlan y por lo tanto de la fundación de la metrópoli capital de la nueva España. Una carta de amor al oficio de imprimir libros y a la audacia que tuvieron las “viudas de impresores”, que fueron las primeras microempresarias mujeres en un México asediado por la Santa Inquisición. Una obra llena de muchos secretos, de misterios por resolver, con subtramas divertidas, angustiantes e interesantes, que mueve muchas emociones, que muestra el papel de la mujer y también la doble moral de la Iglesia católica y para mí con uno de los mejores finales que he leído en mi vida, me voló la cabeza ese desenlace. Paula de Benavides acaba de enviudar, su esposo Don Bernardo Calderón, era dueño de una imprenta en la Noble y Leal Ciudad de México, el hijo rehuye del negocio porque él quiere ser sacerdote, la hija al ser mujer no puede heredar el negocio, por lo que se arriesga Doña Paula seguir al frente, eso o aceptar la misera propuesta por parte de otro impresor de comprarle su negocio. El nombramiento de un nuevo virrey tiene las aduanas varadas por lo que a Paula le tocará lidiar a contracorriente para sacar a flote su imprenta.
Me gustó el libro, es muy interesante cómo se unieron secretamente las mujeres viudas para apoyarse entre ellas aunque estaba prohibido en la época de la inquisición en México.
Lo que no me terminó de encantar, es que me imaginé el final, estuvo previsible.
Un historia entretenida con una maravillosa ambientación, la cultura, formas y hasta olores de la época saben transmitirse. Los personajes son buenos y la historia se lleva sin momentos tediosos.
La cofradía de las viudas de Mónica Hernández resulto una historia interesante con una viuda como protagonista aderezada con muchas intrigas que te mantienen atenta hasta la conclusión del libro.
Me gusta el papel que desempeña la mujer en esa época bajo la condición de viudez cuando demuestra una gran valentía al exponerse a la Inquisición.
Me gustó porque está basado en personajes reales. La autora se documentó bien para hilar un relato feminista que combina ficción y hechos históricos. Fue interesante conocer a las mujeres que lograron dominar el gremio de imprenta en la época colonial, cómo se adquirían los libros en esa época y cuáles estaban censurados por la iglesia.
También me pareció buena la descripción de la vida cotidiana, costumbres y creencias de los pobladores de la Nueva España.
Las Intrigas palaciegas, la vida escandalosa del virrey, rivalidades entre viudas y el miedo al Santo oficio, son parte del salseo que condimenta la trama
Una novela que se basa en la vida de Paula Benavides, quien es viuda y se dedica a trabajar en la imprenta de su difunto esposo en 1640. Paula logra imprimir grandes cantidades de libros y de hacer negocios en la Ciudad de México (Nueva España). No fue Paula la única viuda impresora que consiguió beneficiarse del oficio.
Una historia verídica con algo de ficción, buenos datos históricos, personajes femeninos adelantados a su época y que no se minimizan ante la Santa Inquisicion, libro que habla de libros y su manufactura, una parte de la historia mexicana muy poco conocida.
“ Aquella mujer que tenia enfrente podía ser joven, pero tenía la cabeza bien amueblada “. Que gran piropo
Como siempre el papel de la mujer pizoteado en un mundo completamente machista, que para obtener la deseada libertad, tienen que enviudar, así hasta yo enviudó 🤭 pero vemos como logro salir adelante y dejar un gran legado 💪🏻📖
“Paula pensaba que las venganzas eran un condimento difícil de alejar y también que la consumían a una si no las llevaba a cabo.”
En su segunda obra, la mexicana Mónica Hernández nos presenta un libro que celebra el poder de la palabra escrita y el empoderamiento femenino en una época en que ninguno de los dos era apreciado. La historia situada en el México virreinal se centra en un grupo de mujeres viudas de editores con licencia para imprimir, que rompen las reglas de un mundo en que la libertad era un privilegio reservado para pocos hombres.
“…el tiempo no se detenía para nadie. Excepto para los muertos, pero a esos ya les daba igual.”
En sus letras, Mónica logra describir el temor que la palabra escrita generaba entre gobernantes e Iglesia. Los libros prohibidos por la Iglesia y la Santa Inquisición —con sus aberrantes prácticas— son descritos por la autora con gran detalle. Mónica logra hacer un retrato de la vida de la mujer en una época en que no existían para ellas libertades o derechos. Un libro delicioso que celebra las letras y el poder de la mujer.
“…las mujeres podían adivinar el futuro, intuir las intenciones, acercar las alegrías y alejar las tristezas.”
Se lleva a cabo durante los años de 1630 en la Ciudad de México, narra la vida cotidiana de las personas de clase alta en la ciudad, como era la vida cotidiana, como era vivir con los virreyes, como era la inquisición y que papel tenía la iglesia durante la época.
Nos narra la vida de Paula de Benavides, viuda de Calderón, que al fallecer su esposo, se debe de encargar de la imprenta de su difunto marido. En esta imprenta no se podían imprimir todos los títulos ya que había algunos títulos que la inquisición prohibió.
Te narra como por casualidades del destino, muchas mujeres eran viudas de impresores y juntas crean un grupo llamado la cofradía de las viudas para ayudarse en asuntos varios que concernían a la imprenta.
También te narra como los virreyes tenían un papel muy importante en la sociedad mexicana y como en esa época para la monarquia Mexico era simplemente un territorio más conquistado.
He estado indecisa si poner 4 o 5 estrellas, creo que 4.5, lo sigo analizando Esta historia me ha gustado mucho, es sin duda una historia que refleja la fuerza de las mujeres y más en épocas anteriores donde la mujer no tenia voz ni voto estando con su esposo, me gusto que incluye el tema de la santa inquisición de una forma misteriosa, lo recomiendo totalmente, únicamente creo que tiene algunas inconsistencias como son que menciona unos folios no un libro y en la siguiente escena menciona que la viuda lleva el libro en el pecho. Lo he disfrutado totalmente! Y sin duda lo recomiendo, Paula (personaje principal) he empatizado mucho con ella, muy entretenido
Qué joyita de libro. Me lo recomendó un amigo y sin leer de qué trataba comencé su lectura. Nunca había leído o escuchado sobre las mujeres impresoras. Viudas que continuaron la labor de mantener tan importante labor en una época en que no tenían voz. El machismo y el yugo de la iglesia y la Santa Inquisición en el México o la Nueva España del 1640, a través de Paula Benavides viuda de Calderón. Fue interesante adentrarme en su historia y aunque la cofradía no existió, Paula fue real y según consta en su biografía "figura como la primera mujer en su familia que asumió completamente el oficio de impresora".
Si la frase "No me cuida la policia, me cuida mis amigas" fuera un libro, sería este. Para mi los grupos de muneres sanan y me parece bello que lo leí dentro de un bookclub de mujeres que me han hecho crecer tanto.
Ahora hablando del libro, me parece que los personajes son muy monótonos lo cual hace que sus voces se confundan y no tengan tantos matices. Aún los puntos emocionantes son muy lineales y se sienten hasta disconexos... el problema principal y la revelación final nk tienen nada que ver y ambos vienen de ningun lado y dan ninguna explicación.
Un relato novelado sobre las mujeres dedicas a la impresión en el siglo XVII. La autora logra retratar a una serie de mujeres que tras volverse viudas, continúan el negocio familia y nos deja ver los hilos detrás de esa especial unión entre ellas.