Han pasado 30 años desde que el asteroide Eurídice estuvo a punto de acabar con la vida en la Tierra, 30 años desde que el mayor Arthur B. Cunningham se convirtiese en un héroe para la humanidad, entregando su vida para evitar la catástrofe.
Hoy, Gabriel Da Silva, un becario que se encontraba en el lugar y en el momento equivocados, recibe una transmisión que pondrá patas arriba todo su mundo. Una transmisión que llega 30 años tarde.
Hay tres cosas que me gustaría destacar de este libro.
En primer lugar, que toda la historia esta desarrollada mediante diálogos. Es muy complicado hacer algo así y en ocasiones puede llegar a sacar del argumento si hay alguna frase que no nos cuadra demasiado, pero Andrea Penalva se las apaña para que en todo momento sepamos quién es el que está hablando aunque no haya ningún tipo de acotación. Así de bien ha definido los rasgos de cada personaje y lo ha hecho, recuerdo, solo con diálogos.
En segundo lugar está la música. Me encanta cuando la música y la literatura se mezclan y aquí cada capítulo lleva por título la estrofa de alguna canción. Genial.
Por último y, probablemente, más importante, está la representación del espectro autista. No solo lo es uno de los dos protagonistas, sino que además encontramos anotaciones a lo largo del libro para facilitar la lectura a lectores de este tipo.
Ojalá Artie y Gabi pudieran ir a explorar el espacio juntos.
Brutal de principio a fin. No podía parar de leer. Había veces que hasta me sentía una stalker por estar en esa conversación infinita. Totalmente recomendable.
Le daría todas las estrellas del mundo. Porque señoras, cómo me ha gustado. Creo que es la primera vez que leo una historia escrita exclusivamente con diálogos y es una fórmula que funciona genial. Por otra parte, qué guay la representación autista, hacen mucha falta representaciones así para quien se pueda identificar. Recomiendo muchísimo esta novela corta, sobre todo recomiendo leerla con la playlist de fondo, es una experiencia totalmente inmersiva.
Yo sigo con mi cruzada personal de encontrar un libro de esta editorial que me encante, pero oye, que no hay manera. Hasta ahora todas las historias que he leído me han parecido bastante "meh" y olvidables, la verdad.
Si esta historia se hubiera planteado como un relato corto con la idea de las últimas 30 páginas habría ganado muchísimo más, pero tal y como está desarrollada me ha parecido un peñazo. Los diálogos entre el astronauta y el becario son exasperantes en muchas ocasiones. Lo siento pero el personaje de Gabriel me saca de quicio. El astronauta tiene un problemón pero a él lo único que le preocupan son sus sentimientos heridos... Mira chico háztelo mirar, por muy neurodivergente que seas, no es creíble. Supuestamente son profesionales pero se hablan como chavales de 15 años en el parque. Otra cosa que me pone muy nerviosa es que te intenten meter la ideología política a cada párrafo. Que sí, que muy bien y que comulgo con lo que dices, pero eso de que me lo sueltes a caraperro todo el rato se hace muy cansino. Por otra parte tampoco entiendo el uso de tanta frase hecha en los diálogos.
En fin, no se el porqué de tanta 5 estrella, por mucho que el final haya sido emotivo y eso haya salvado un poco la historia, pero podría haber dado mucho más de sí y se ha quedado en el intento 🤷🏻♀️.
“Es mejor no abrir puertas que no sabes si vas a poder cerrar”
La comunicación es fundamental para todos los seres sociales. Gracias a ella aprendemos, nos desarrollamos, creamos vínculos y establecemos límites. Utilizamos diferentes canales y, aunque la verbal sea la innata, puede ser sustituida por cualquier otra de las vías que conocemos en función de las circunstancias. Una persona con discapacidad auditiva, por ejemplo, utiliza herramientas como el lenguaje de signos o la lectura de labios para poder relacionarse con los demás. No hay ningún problema mientras todos los interlocutores manejen el mismo código. Sin embargo, si lo hay cuando no todos tienen la misma capacidad de abstracción ni pueden entender los matices e ironías de determinadas expresiones. Las personas con trastorno del espectro autista no perciben ni socializan de la misma forma que quienes no nos vemos afectados por esa condición. Para muchos de ellos la comunicación y la interacción social puede convertirse en una pesadilla pues no sólo han de intentar adaptarse y hacerse entender por quienes no los conocen, también deben luchar contra la incomprensión hacia sus necesidades y sensibilidades. Sin embargo, como en tantas otras circunstancias de la vida, el entendimiento entre quienes son y se sienten diferentes siempre es posible si se sustenta en la paciencia, el respeto y el reconocimiento mutuo. Incluso aunque estén a millones de kilómetros de distancia.
“La culpa, igual que la vida, no es justa”
Andrea Penalva logra, con humor y sensibilidad, hablarnos de intolerancia, de revisionismo histórico y de apropiación de símbolos. De incomprensión, autismo, homofobia, culpa, amor, amistad y muchos temas más a partir del diálogo entre dos personas solas y aisladas (cada una a su manera) que luchan por entenderse para poder ayudarse y que inevitablemente, terminarán por encontrarse. La historia, menos desenfadada de lo que parece en un principio, gira en torno a sus dos únicos protagonistas. Gabriel, un joven autista que atiende una llamada de auxilio, y Arthur, un héroe para la humanidad que había sido dado por muerto décadas atrás. Los personajes, muy bien perfilados, irán superando sus propias diferencias y mostrando al lector las cicatrices que esconden. Gabriel, acostumbrado a superarse a sí mismo (como demuestra el hecho de que emplee continuamente frases hechas en un intento de interiorizar lo abstracto), enamora al lector desde el inicio y le hace interesarse por entender mejor a las personas de su condición. Artie, a su vez, nos hace comprender que ni la mayor de las heroicidades puede compensar los errores del pasado. Ni tampoco conceder una segunda oportunidad.
En conclusión: Llamando a la tierra no es una novela para los amantes de la CiFi Hard ni para quienes disfruten analizando los aspectos científicos a la luz de la tecnología actual. Es una obra emotiva, humanista, ideal para lectores que busquen algo de amor y empatía en un universo vacío. Para quienes estén dispuestos a dejarse arrastrar al mundo íntimo y privado de sus dos protagonistas a sabiendas de que el viaje no siempre será agradable y de que tal vez, lo único que les proporcione consuelo sea una preciosa canción que escucharán tras despedirse de ellos.
Este libro es una auténtica maravilla. Es divertido y súper dinámico. Sabía que me iba a gustar, pero realmente no esperaba que tantísimo. He reído, he llorado, me he emocionado. Los dos personajes son increíbles y, el desarrollo de estos me ha encantado. Además, siento que es muy inclusivo por las acotaciones a pie de página explicando expresiones que, de primeras, puedan ser complicadas de entender para personas neurodivergentes. Lo volveré a leer sin duda alguna.
El hecho de que tenga su propia playlist hace que la lectura sea incluso más inmersiva.
Una novela corta muy disfrutable por la dinámica entre los personajes: me encanta cómo se hablan, me encanta lo que aprenden, me encanta cómo se unen. Pero sobre todo lo mejor es que se pueden sentir muy bien a través de simples conversaciones. Ha habido algún trozo que me ha sabido a poco pese a todo, pero el giro final me ha encantado (mucho).
Una conversación realmente llena de sentimientos que recuerda mucho a cualquiera que hayas podido tener con una persona con la que te cuesta conectar, pero por la que tienes una gran interés. Presioso. Corazón blandito al final, obviously.
He leído pocas historias conformadas exclusivamente por diálogos (o con esta extensión, quizás ninguna) y para esta novela es una fórmula que funciona genial. Esto se debe a que los dos protagonistas, Gabriel y Arthur, pueden comunicarse únicamente a través de red neuronal, con lo que solo les queda hablar.
El truco está en que los diálogos de Andrea fluyen de una forma completamente natural, te transmiten la sensación de estar leyendo tal cuál una transcripción entre dos personas que están intentando comprenderse y ayudarse, cada uno con sus formas de pensar y ver el mundo. En pocas páginas de lectura, podrías elegir cualquier frase sin formato ni contexto previo y adivinar si es de Gabi o de Arty. Esto va muy de la mano de lo bien que funciona el desarrollo de la relación entre ambos protagonistas, ya que como todo el mundo tienen sus más y sus menos, pero ellos además han de lidiar con esta movida en un contexto muy estresante y de enorme carga mental. Y así, no les queda otra que arreglarlo todo a base de ponerse en el lugar de la otro e intentar mejorar.
Otro punto destacable es la excelente representación que hay en Gabi de una persona dentro del espectro autista. Libros como este son importantes, tanto para personas neurotípicas que tienen poca idea de otras realidades (y necesitan tenerla), como para personas neurodivergentes que puedan sentirse identificadas con la manera de procesar el mundo de Gabriel. Tengo pocas dudas de que esta historia ayudará a abrir los ojos a más de une, en varios sentidos. En esta misma línea, el libro cuenta con notas al pie de página para explicar las frases hechas que van saliendo, lo cuál me parece un detallazo para todas aquellas personas que tengan dificultades en interpretarlas.
Por si todo esto fuera poco, el libro no se divide en capítulos, si no que cada sección viene acompañado del fragmento de una canción que se relaciona de alguna manera con los diálogos. Las páginas te cantan al oído y te permiten saber qué música sonaba en la cabeza de la autora mientras escribía. Ah, y con track list final para sacar la lista en Spotify.
¿Y eso es todo? Pues casi, porqué entre los diálogos, el desarrollo de personajes, la representación, la música... aún hay espacio para la denuncia social y comentarios mordaces sobre el mundo en el que vivimos.
En fin, que os lo leáis, que se lee del tirón y cuando te das cuenta ya no puedes parar.
Menuda forma de contar una historia, y menuda historia. Me esperaba un librillo de ciencia ficción curioso, no me esperaba tantísimas emociones y tanta llorera (por mi parte). Espectacular cómo cuenta todo solo desde el diálogo consiguiendo tanta emoción, cómo construye a los personajes y cómo trata los temas que trata. Y encima la conexión con la música, los silencios en los capítulos marcados por las canciones. Recomendadísimo. Cuánta comunicación (en todos los planos, dentro del libro y con el lector) en tan poquito libro. Una obra magistral.
Una buenísima representación del autismo. Hacía mucho que no me reía tanto y disfrutaba en tan corto espacio. Yo también estoy en el espectro y me he sentido muy representado por el protagonista autista de la novela. Y efectivamente, el final... Bueno, sin spoilers.
Es cierto que me ha costado un poquito entrar en la relación entre los dos protagonistas porque había demasiados choques entre ellos, pero ha llegado un punto en el que estaba ahí con el ojo puesto para darme cuenta del paso a la cordialidad (La BuFaNdA). Y eso sí que me ha atrapado. Es una novelette con una forma muy original y muy difícil de desarrollar correctamente, y aquí se ha conseguido. He tenido MUCHOS feelings al final y murmuraba para mí: jo, nooooooooo. Gracias por este librito tan especial, auténtico y único, Andrea.
Me cuesta decidir si darle dos estrellas o tres. La trama me ha gustado mucho, lo que es la historia en sí me parece muy buena. Yo pensaba que el desenlace iría por otro camino, pero no decepciona el resultado.
(Spoilers) Por otro lado, se me ha hecho un poco cargante tanto el victimismo de Gabriel como el uso exagerado de las frases hechas. Entiendo el punto, pero cansa mucho. O sea, le pasa algo super fuerte al pavo y el Gabriel lo único que sabe decir es "y mis sentimientos qué?" pues, chico, cada uno con lo suyo, gestionate. Está literalmente muerto y el otro, que lo conoce de cinco minutos es incapaz de ponerse en su lugar y sigue hablando de sus f/ sentimientos. Y quiero repetir que entiendo el concepto que maneja el libro, sé por qué es así, cómo lo muestra y la intención. Se ve claro, pero, puff, puedes ser un poquito profesional en tu trabajo, muchas gracias.
Y lo de las frases hechas es, simplemente, poco realista. Entiéndase realista en el sentido de que nadie habla así todo el rato, copón. xDDD
En definitiva, muy buena base, bien resuelto, un final satisfactorio, pero la ejecución se me ha quedado un poco corta.
P.d.: Quiero aclarar que no he puntuado más bajo por el personaje de Gabriel. Para mi un personaje que te provoca cualquier tipo de sentimiento, ya sea bueno o malo, es un buen personaje. (Las discusiones interminables, eso sí que me supera).
Es increíble. Fui incapaz de dejar de leer. Al principio me costaba hacerme a la idea de que fuera solo dialogos y ni siquiera epístolas, pues es un gran acierto esta narrativa.
Diría que esta novela corta es fresca, nueva y peculiar. Me ha gustado bastante el contexto, los personajes y ese final de infarto (no puedo negar que me dejé llevar por mis emociones con el desenlace. Pero no diré nada más para evitar los posibles spoilers).
Yo digo que esta novela corta necesita un premio bien merecido. Tiene sus mas y sus menos, pero al haber conseguido que no pudiese despegarme de sus páginas ya dice mucho de ella.
La autora consiguió algo casi imposible: Narrar lo mínimo y crear las escenas con magnitud de detalles sin dichos detalles. Maravilloso.
Repito que tiene algunos pormenores (algunos diálogos repetitivos o redundantes...) pero por lo que ha conseguido hacerme sentir con tan poco, tiene mis más sinceros respetos.
Esta novela escrita en forma de diálogo entre los dos protagonistas es fresca y ligera y nos adentra directamente en la mente de dos personas muy reales. Además, cuenta con un personaje autista escrito por una persona autista (y esto es relevante para la trama), así que, no solo encontraremos un #ownvoices sino que probablemente, si no somos expertos en la materia, salgamos habiendo aprendido sobre esta neurodivergencia y humanizado a las personas autistas. Asimismo, la novela viene acompañada de una increíble lista de referencias musicales y un buen número de anotaciones al pie de página, pensadas precisamente para las personas que tengan problemas con el campo simbólico del lenguaje.
Muy divertido que todo del formato fuese diálogo y el plotwist de los que me gustan, mu chulo (ahora quiero hacer alguna historieta parecida, pero que acabe en ese punto guay). Pero no me funciona nada en este formato tan chiquito, la idea tiene mucha chicha con la que jugar, pero este speedrun no le pega nada lol los personajes se quedan súper planos y sosos (y más con el que no deja de recordar en cada conversación que es autista, diciendo la palabra continuamente, y muchos topicazos xd). Ah, y las anotaciones para explicar términos? No entiendo a quién estaban dirigidas... eran súper obvias y conocidas, entendiendo que el libro tiene un público objetivo hispanohablante, y si no se conocen esas expresiones son perfectamente entendibles por contexto... creo que en todo caso las que deberían tener anotaciones son las expresiones más modernas y adoptadas del inglés, no he entendido el por qué de ese punto la verdad. Pero bueno, graciosete y ligero 👍
No me imaginaba que una historia tan cortita podría dejarme llorando, pero aquí estamos. Quiero muchísimo a Gabriel y chapó a la autora por conseguir transmitir tanto a través de diálogos. Fascinada estoy.
Vaya viajecito. Me lo llevé por recomendación del editor que intentó hacer conexión neurona-neurona. [Conexión realizada] Me ha ennnnncantado la relación de Artie y Gabi y el formato llamada que la autora hace funcionar perfectamente.
Es una pasada. Son 242 páginas de conversación interminable que te deja enganchada. Es ciencia ficción pero es muy divertido, emotivo y bonito. Me ha encantado y lo recomiendo mucho. Es que se me ha hecho muy corto.
No esperaba que una historia de diálogos con el título de mi canción preferida me hiciera sentir tan rota. Ha sido un libro rápido pero me ha dejado soñando despierta.
Me ha encantado. Creo que es un libro que se ha escrito con mucha cabeza, pero también con mucho corazón. Es precioso el camino de comunicación y entendimiento que recorren los protagonistas y la parte de ciencia ficción no se queda atrás. Ampliaré este comentario y haré una reseña más adelante.
Este libro está narrado enteramente mediante diálogos y tiene un muy buen giro al final que ha hecho que me recuerde a uno de los mejores capítulos de Doctor Who (no digo cuál porque entonces lo spoileo).
Dicho eso, no veo la necesidad de 59 notas al pie aclarando qué significan expresiones super conocidas como "a otra cosa, mariposa". Me ha parecido casi insultante que se asumiera que el lector promedio no las iba a conocer.
Además de eso, creo que la neurodivergencia de Gabriel no está muy bien llevada. ¿Sabéis esta sensación de desconfianza cuando un chico insiste en que es "un hombre bueno/majo", que te quedas pensando "si tienes que insistir e intentar convencerme de ello, tan bueno no serás"? Pues me pasa lo mismo con las CONSTANTES afirmaciones de Gabriel diciendo que es autista. Quiero que me lo muestres, no que me lo digas. Eso sí, esto es más propio de la primera mitad del libro que de la segunda.
En general, creo que el libro lo hubiera disfrutado más con 13 años. Tiene un humor y unos diálogos que me hubieran hecho mucha gracia entonces, pero ahora... Me dejan fría o incluso me dan un poco de cringe.
No sé, la sensación final me ha gustado y eso le ha permitido llegar a 3 estrellas, porque me voy con buen sabor de boca, pero no estoy muy segura de haber disfrutado el camino.
Voy a empezar esta reseña diciendo que no soy imparcial, no pretendo engañar a nadie. La autora de esta historia cuenta entre mis amistades desde hace casi 10 años, y hacemos juntas el morning commute día sí día no desde hace meses. Pero puedo ser parcial y sincera, a la vez. Y lo sincero es que me he comido este librito.
Llamando a la Tierra es una historia breve pero intensa, como las mejores historias. De las que te agarran y no te sueltan y devoras en un par de horas tras las cuales tu corazón queda incoherente: feliz, lleno y roto, todo a la vez. El tono natural, ligero, real y la química de los dos protagonistas hace que una quiera leer y leer sin parar (pero que esto no os engañe: el libro lidia con temas serios e importantes como la gestión de las emociones, la ansiedad, la pérdida y el duelo).
Y es que seguir las conversaciones del mayor Artie B. Cunningham y el (maravilloso) becario de turno Gabriel da Silva es como abrir una puerta a una mente amiga. (Aunque igual eso es cosa mía).
¿Lo mejor? La ciencia ficción no tiene que estar llena de complejas explicaciones y palabrejas técnicas para ser buena ciencia ficción. A veces es tan sencillo como poner sobre papel el diálogo neural entre un astronauta al que se dió por perdido hace 30 años y un (very relatable) treintañero, autista y con ansiedad, que consiguen poner de lado sus diferencias, que discuten, sí, pero también se escuchan y atienden a las necesidades del otro. Así da gusto, oiga.
Lectura recomendada, recomendadísima (y esto no es solamente por amor de amiga).
P.D.: no dejéis de echarle un ojo a la tracklist que viene al final; la música de este libro es una maravilla.
Creo que de las mejores cosas que pueden decirse de una obra de ficción son que te enganche desde el principio y que pese a ser ficción te remueva por dentro por la conexión con la realidad que vivimos. Pues esta obra cumple con ambas. El inicio es tan desternillante y a la vez tan real, que no podrás dejar de leerlo. Al continuar te vas introduciendo tanto en la dinámica de los diálogos que como la canción Billy Jean, estarás disfrutando con la interacción de sus protagonistas y a la vez pensando, ¿pero que demonios ha pasado aquí? La naturaleza de sus protagonistas es muy especial y es una forma fantástica de introducir el mundo del autismo de las manos y la mente de quien debe hacerlo: una persona en el espectro. De verdad que es la única forma de asegurarnos de que se traslada de forma fidedigna esta forma tan peculiar, maravillosa de ver el mundo. Una pequeña maravilla. Felicidades.
This entire review has been hidden because of spoilers.
Estupenda novela corta que con solo el diálogo entre dos personajes te engancha y te lleva por una lectura que se puede hacer de una sentada. Lo que más me ha gustado es mostrar a alguien autista y las dificultades con las que tiene que lidiar a veces (teniendo en cuenta que cada persona es un mundo). No he llegado a conectar con las partes de humor que tiene, pero eso es más cosa mía.
Me encanta la originalidad y la frescura del texto, que sea completamente dialogado y cómo en ese intercambio van saliendo temas interesantes y va evolucionando la comunicación y la comprensión entre los personajes :))