La soledad de las esferas es un poemario que trata sobre la soledad de las mujeres y la lucha contra la invisibilidad y las desigualdades de género, también sobre el regocijo por los logros y la deuda con nuestras figuras femeninas referentes. Intenta, desde el feminismo comprometido y la sororidad, que demos un salto juntas y avancemos seguras, apoyándonos, haciéndonos presentes al máximo en nuestra propia vida para transformar miradas, la nuestra propia y la de nuestro entorno. Los poemas recorren territorios que conocemos bien las mujeres LBT, la búsqueda de la identidad, la distancia y cercanía con nuestras iguales, el peso de una tradición que nos silencia, la ruptura con los cánones, la ambivalencia de la maternidad, el compromiso en el amor y la amistad y el afán de mejorar el planeta desde éticas más cercanas al cuidado y la solidaridad entre los seres humanos.
Este poemario es la unión de todas las voces de las mujeres del mundo. Todo el es el feminismo en su máximo esplendor. Millones de voces de mujeres silenciadas que cobran una sola voz gracias a la autora. Este breve poemario trata temas muy distintos pero todos relacionados con la mujer. Se nos habla de la maternidad en "Hijo", de la lucha de la mujer por sus derechos y en su lucha contra la invisibilidad, además de ser un homenaje a Malala, en "Gul Makai". O también el peligro al que se expone una mujer simplemente al pasear sola por la calle en "La soledad de las esferas":
"Tengo que andar pendiente de las sombras, cobijarme en portales, aunque no tenga frío, interpretar miradas, disimular gestos".
Pero también se trata sobre la búsqueda de la identidad sexual, ese momento en el que uno se da cuenta de quién es realmente y qué es lo que quiere en su vida. Y esto queda perfectamente reflejado en un precioso poema llamado "Transformación":
"La tristeza duró toda la adolescencia. Se sentía rara. Si se cortaba el pelo, le decían marimacho, si le crecía, fea. Al llegar a los veinte, un verano se llevó la melena, la apatía y la tristeza. Se había enamorado de Manuela".
E incluso, quizás, de la mujer maltratada y de que ya va siendo hora que estas se levanten y cambien sus roles en "Rencor", un poema que derrocha muchísima fuerza:
"Enseñaremos a nuestras hijas a ser guerreras, a mostrar los dientes y a defender su cuerpo y su corazón. Enseñaremos a nuestros hijos a despreciaros para que nunca más estéis ahí sentados, como los emperadores, mientras en el foso de los leones morimos las mujeres por decenas, por cientos, por millares".
Otros temas que encontramos es la soledad, las grandes desigualdades de género que existen hoy día, la felicidad por los logros propios, el amor y la amistad, la ruptura con los cánones sociales.
Los poemas son en general de extensión breve, aunque hay algunas piezas más largas. Están escritos con mucho sentimiento, tienen una gran fuerza cada uno de ellos, sabiendo transmitir muy bien lo que la autora quiere. Todo con una lírica, a veces melancólica, a ratos triste y derrotista, pero siempre con una efervescencia que invita a la lucha, al orgullo femenino, a acabar con el régimen actual y posicionar a todos por igual.