Cárcel de Amor me ha parecido la más interesante y técnicamente muy innovadora, mostrando ya elementos del surrealismo que me han atraído, y es una novela bastante interesante. Lo que comparte de Arnalte y Lucenda, que no me agrada, es el discurso caballeresco el cual está más cerca del machismo que del feminismo que, supuestamente, presenta la defensa de la mujer. -Tampoco la estética caballeresca o cortesana me es favorable-. Si bien presenta un ataque a la misoginia femenina y defensa a los sentimientos, aspiraciones y el sentido de honra femeninos, no se puede presentar este discurso ni como protofeminista, en ningún caso. La forma en que el galán extorsiona a la dama me recuerda mucho al de un acosador o manipulador en toda regla. Sí, es propio de la época, pero, precisamente, es criticable y rechazable, por muy conocedor y "comprehensible" a nivel histórico que sea. El sermón muestra mucho este tipo de actuación y que no es un discurso feminista. Al contrario, busca la subordinación de la dama de corte, y la mujer en general, cuando es cortejada. Creo que la Celestina, por muy misógina o machista que aparezca a veces igualmente, le hace una crítica razonable en gran medida, tanto en la época como desde el punto de vista actual.