Lucía Be regresa para cerrar un ciclo y nos regala un libro inspirador sobre cómo superar las pruebas más duras de la vida. Escuchamos la voz de una mujer emprendedora y madre de familia que mira hacia el futuro con optimismo pese a tener que afrontar los estragos de una gran pérdida. Tras el fallecimiento reciente de su pareja, el poeta Miki Naranja, a causa de un tumor cerebral, el mundo se le vino abajo. Después de unos meses de silencio, Lucía se ha reinventado, ha cambiado de ciudad y se aferra con fuerza a su familia y a sus pasiones, buscando la alegría y contagiando sus ganas de vivir.
Qué manera de hablar de la muerte con tanta belleza.
Lucia Be habla sobre su pérdida y sobre su propia reconstrucción con total sinceridad en un libro cargado de reflexiones propias y con unas ilustraciones preciosas.
lleno de poemas, arte y momentos bonitos, que te calienta el corazón de forma ascendente y se convierte en un safeplace cuando te pierdas y lo necesites para encontrarte <3
En este libro la autora relata los cambios que se producen en su vida tras la muerte de su marido: cómo afrontar la pérdida, cómo volver a una casa que ahora está en parte vacía, cómo seguir viviendo sola con sus hijos… en definitiva, cómo seguir viviendo.
Al igual que en otros libros, las imágenes tienen un peso importante; sin embargo, en este dejan de tenerlo tanto las ilustraciones para pasar a tenerlo sus pinturas y fotografías.
El libro se divide en tres partes: despedidas, paréntesis y emprender el vuelo. Tal y como se deduce de los títulos: en ellos habla de cómo prepararse para la partida de un ser querido, cómo se afrontan las semanas posteriores a la pérdida y, en último lugar, cómo volver a la vida.
Ya que este es el tercer libro de la autora, me voy a permitir comentar brevemente la evolución de los libros: el primero es un libro optimista con consejos e ilustraciones divertidas, el segundo es algo más realista y bastante más personal que el anterior, este último es un relato sobre la pérdida de un ser querido, es un libro duro.
A Lucía la conocí por @mikinaranja y su lírica de lo cotidiano. Desde entonces, estuve allí (no como un sherpa porque nunca comenté ni dejé un mensaje) durante cada obstáculo subiendo el Everest.
Después de buscarlo mucho, en la @casadellibro cerca de la estación Bilbao encontré "Gracias vida", a un costo menor porque era el último ejemplar y tenía la carátula dañada. Aquí no juzgamos por las apariencias, así que lo compré y me lo llevé a casa.
Esto no es la reseña de un libro, porque no sé ni cómo describirlo. Es un bloc de notas y dibujos llenos de dolor. El duelo no es un proceso lineal. ¿En realidad es un proceso?
Yo no sé si el Cielo existe, pero me lo imagino como un jardín hermoso lleno de animales, cascadas de agua tibia y banquetes de comida deliciosa. Ojalá mis papás y Venus estén allí y espero que nunca regresen.
Si es verdad que existe, los enfermeros son sus emisarios aquí en la Tierra.
Ay Lucía, yo tampoco entiendo mi vida sin la muerte.
No es el tipo de libro que suelo leer, pero hace mucho que sigo a Lucía y me apetecía apoyar su proyecto. Se trata de un diario que empieza tras la muerte de su marido (Miki Naranja, a quien admiro mucho) y para mi sorpresa, es un relato sincero, lleno de resiliencia y autoconocimiento, y de dibujos y pinturas de Lucía, cuidado al detalle.
“Supongo que también me da respeto el lienzo de verdad, y si pinto sobre cartones es un poco como si lo hiciera de mentira”
“Levantar un hogar es levantar un imperio” Miki Naranja
El mejor de los tres. Es un libro ilustrado bellísimo, cargado de verdad y optimismo a pesar de estar mostrando la nube negra que supuso para la autora una época de su vida.
Me ha encantado, desde los textos, hasta las ilustraciones, mezclado con fotografías, play lista y la maquetación de todas y cada una de las páginas.
Me ha ayudado muchísimo. Sin entrar en la ñoñería, contaré que algunas de las preguntas que se hace en el libro me las he hecho también y, sabiendo la respuesta a cada una de ellas, las he tenido que leer para saber lo que ya sabía. Gracias
Creí que era una novela, sin embargo, es diferente y me hizo reflexionar sobre la belleza que hay en la vida, en la muerte y lo fuertes que somos cuando nos damos de bruces frente a las circunstancias. Es una edición bellísima