Ochenta y cuatro años no son poca cosa y diecinueve mundiales tampoco. La lista de hechos curiosos, ridículos, increíbles y secretos es muy extensa y la idea al hacer este libro fue contar aquellos que se conocen poco, refrescar algunos que han sido históricos y merecen revivirse, además de hurgar en archivos poco leídos o directamente ignorados.
Alejandro Fabbri tiene una pluma ágil de periodista. Contrastando uno que otro libro y blogs de internet logra hilar una serie de historias entretenidas y rápidas. Sin embargo, todo esto se desvanece al momento que le toca hablar de la selección de Argentina y sus campeonatos mundiales. Las malas prácticas, estafas y trampas de la AFA, de Maradona y de otros, nunca las critica de manera simple, sino que intenta siempre colocarlo en una balanza, donde la mano de Maradona se empata con el primer gol a los ingleses, donde el doping y sustancias ilícitas tomadas por los argentinos en el 78 era “normal” y “quizás” los holandeses también tomaban. O bien, señalar todas las fuentes que apuntan al robo del partido contra Perú en este mismo mundial, pero enfatiza a la vez que no hay que desestimar que la albiceleste “jugaba bien”. En fin, un libro cuya reedición salió justo antes de Qatar, por lo que estos problemas se omitieron ante las necesidades del lector futbolero argentino.
"Algo que sucede siempre en el fútbol mundial es la falta de certezas y el silencio cómplice de los protagonistas cuando ha ocurrido un hecho de corrupción o han sido partícipes secundarios. Códigos, según dicen. Parece que es más sencillo encontrar algún microfilm oculto en los restos ruinosos del muro de Berlín escondido por un agente soviético o estadounidense, que conocer las situaciones inmorales que se han dado en un campo de juego. Sea en un torneo local o en una Copa del Mundo, la investigación periodística tropieza con obstáculos mayores. Sobre todo, ese silencio tan parecido a la omertá mafiosa…".
Siempre es entretenido enterarse de los detalles de la historia del fútbol. Máquinas y macucos han existido desde su origen mundialero. Equipos ratones que llegan a campeón mundial con ayuda de la organización y los gobiernos (Italia 34, Inglaterra 66, Argentina 78, ¿Chile 62?). ¡Qué manera de pegar patadas esos primeros años... y yo que me quejaba de los argentinos... de Mercado sobre Alexis.