¿Dónde están las mujeres en el mundo del arte? ¿Que papel tienen? ¿Cómo se ha trasmitido su historia? ¿Cuántas mujeres artistas sabrías enumerar? ¿Has visto muchas de sus obras expuestas en museos?
Helena Sotoca es la creadora de Femme Sapiens, una cuenta de Instagram que recorre la Historia del Arte con perspectiva de genero y un humor muy sagaz.
Con ironía, sátira y un punto de vista feminista, la autora reflexiona sobre cuestiones como el arte, la mujer y su papel en la cultura, los cánones de belleza o la sexualidad femenina, de una manera insumisa y didáctica a partes iguales.
Soy una gran apasionada de la historia en general, del arte y sobre todo de la pintura (peco de ser demasiado inquieta culturalmente y de desear aprender cosas constantemente). Por ello, cuando vi que @femme.sapiens iba a publicar un libro sobre el papel de las mujeres en el arte supe que querría leerlo. Agradecer este grano de arena depositado por hacer de este un mundo más justo para nosotras, porque sí, todavía tenemos un largo camino por delante.
Sin duda en este volumen se recogen grandes ideas y una buena dosis de información contrastada gracias a una maravillosa e indiscutible labor documental que realiza su autora. Sotoca nos brinda la historia de las mujeres que fueron indebidamente retratadas, salvajemente cosificadas y ultrajadas por sus supuestos roles marcados por el hombre.
Pero también abarca el injusto trato que recibían las mujeres que querían dedicarse al arte, los baches en el camino, la incapacidad para poder desarrollarse y crecer como artistas y las continuas burlas y críticas a las que estaban sometidas. Es lamentable leer cómo algunas eran ninguneadas o sentenciadas por ser femeninas y resulta particularmente acongojante leer algunas citas totalmente misóginas de la época refiriéndose a ellas.
También debo dar el justo espacio para hablaros sobre la calidad de la edición y potenciar la decisión de hacer de este un ensayo sumamente visual, con contenido interesante pero a la vez con un estilo dinámico que facilita la lectura a todo tipo de lectores. El juego de colores, de utilizar viñetas estoy segura que también ayudará a los más jóvenes a interesarse por el arte y ¿qué mejor forma de hacerlo que a través de este prisma feminista?
Para finalizar, este es el libro ideal para aprender sobre la invisibilidad de las mujeres en la historia del arte, averiguar el por qué no aparecían en nuestros libros de texto y tratar de entender que hoy en día se siga luchando por que estén más presentes y reciban el mismo trato que los grandes artistas masculinos. El arte es cultura, las mujeres somos arte, hoy más que nunca.
Dice la contraportada que este es "Un libro para dar a las mujeres el espacio y la voz que se merecen en la historia del arte". Y lo es, el contenido es buenísimo, pero no deja de ser irónico que un libro que habla de dar su sitio a las mujeres en el arte tenga una edición tan sumamente mala.
Si las mujeres en la historia del arte merecen espacio y voz, este libro merecía una tapa dura, otra tipografía, que aparezcan los cuadros de los que habla la autora y una maquetación bien hecha y no como un trabajo de instituto en Futura 12 interlineado 1'5, con los títulos en negrita, los margenes justificados y dibujos en 4 páginas.
Como mujer perteneciente a la generación Z, soy consciente de la importancia que tiene introducir la perspectiva feminista en todos los discursos que permean nuestra realidad. En el arte, sin embargo, siempre me había parecido -en mis rudimentarias incursiones al tema- que se le daba un tratamiento muy evidente, basado en recuperación de obras de artistas u revisión de biografías de creadores de ambos géneros desde una perspectiva crítica. Me introduje en este libro consciente de mi desconocimiento y con ganasde llevar el discurso a los fundamentos de la disciplina. Lo terminé creyendo que NO SE PUEDE visitar el arte sin visitarlo de este modo. Muy ameno, entretenido y con mucho sobre lo que pensar (sobre todo para una artista clásica que intenta introducir las 88 teclas del piano en las dinámicas del mundo actual)
Cautivada y totalmente de acuerdo con este viaje y propuesta de mirar y analizar la historia del arte desde una perspectiva feminista.
La autora establece una “una memoria histórica crítica de las imágenes que investigue tanto el contexto del momento como el mensaje que arrojan. Solo así podemos aprender del pasado, de no repetir los errores en el presente” (Sotoca García, 2022. pp 12)
Y si lo hace, deconstruye la mirada que se ha tenido sobre y de la mujer desde la Antigüedad. Como el separar a la humanidad en hombre y mujer, como binomios de contrarios y esa idea continua inclusa ahora. Y es la que marcó que la dificultad de la mujer para acceder al arte ( a menos que fuera como objeto a pintar/desear) si lograban acceder, que fueran tomadas en cuenta como creadoras independientes y capaces y después no fueran despojadas de su arte por hombres que las plagiaron (Camille Claudel por Rodin, la Baronesa Dadá por Duchamp, ejemplos) además de unos que cínicamente lo hacían a los ojos de todos porque el hombre tenía que firmarlos, como le sucedió a Sofonisba Anguissola. O los hombres que pintaban como deberían ser las mujeres ( las Madonnas) y como no deberían serlo ( las femme fatale) y pobre de la mujer que se atreviera a pintar a una mujer o así misma. También me pareció pertinente la mención de la pedofilia y la violencia contra la mujer a lo largo de la historia del arte, ahora ya al menos se denuncia pero mucho tiempo fue validada por los artistas. ( Rubens, Paul Gauguin, Pedro Saenz Saenz).
“La principal clave para adoptar una perspectiva igualitaria y posiblemente más objetiva ha sido desechar la idea de que el hombre es el centro, lo principal y la mujer, la otredad” (Sotoca García, pp 234)
Muy completo, incisivo, claro y sobre todo no demerita en ningún momento el trabajo logrado por los artistas hombres, lo que propone es que recordemos que la obras son creadas por humanos pertenecientes a una sociedad y contexto histórico que queda impregnado en su quehacer artístico y al mismo tiempo llevo a las mujeres acceder de diferente forma cuando no debe ya ser así. Por ello es importante entender y aprender la historia. Lectura obligatoria y recomendada.
Helena me ha abierto un mundo que desconocía completamente y se ha vuelto mi imperio romano. Desde la perspectiva feminista cambia todo lo que creías conocer y realmente nunca ha sido conocido porque no te lo han querido enseñar. Gracias a divulgadoras como ella tenemos a mano herramientas para poder adentrarnos y no salir nunca. Helena escribe de forma amena, puedes leerlo en cualquier momento sin aburrirte del tema. Además, es un libro ilustrado con un bonito diseño y que cuida los detalles. Ojalá las generaciones del futuro no tengan esta necesidad, pero si la tuvieran, sin duda encontrarán este libro en mi estantería.
Si hubiera tenido este libro de adolescente, habría sido (aún más) terrorífica. Espero que las personas de mi vida sepan agradecer que no existiera por aquel entonces, igual que yo agradezco que hoy un montón de chiques vayan a poder dar la chapa a sus allegades con datos feministas sobre arte✨
Vengo siguiendo en Instagram a Helena Sotoca, su autora, –o a @femmesapiens como la conocimos primero en esa red– desde hace un buen tiempo. Me he divertido muchísimo con sus memes feministas que usan las obras de arte como vehículos para enviar mensajes certeros del punto de vista de las mujeres acerca de lo “divino y lo terreno”. Algunos de esos mensajes me han calado como el hombre privilegiado y machista que he sido y como ya es costumbre, me han hecho avergonzarme por haber entendido tan tarde la perspectiva de las mujeres que Sotoca revela con su trabajo.
Por eso, cuando descubrimos que había publicado este libro ¡no dudamos en adquirirlo! (lo digo en plural porque hace parte de la biblioteca de feminismo que Olga Penagos, mi compañera de aventuras intelectuales, y yo venimos armando desde hace un buen tiempo).
Como era de esperarse –aunque en esto hay que agradecer a las editoras y a la autora, que le apuntaron a hacer un libro gráfico– el texto lleva la impronta gráfica de femmesapiens. En él realiza una crítica general a la sociedad patriarcal desde la Historia del arte, hace una reinvindicación de la mirada de las mujeres en el arte y en la sociedad en general y recupera la memoria de grandes artistas, usando, como lo hace en redes sociales, las imagen de obras clásicas como vehículo visual.
¡El resultado es genial! (vale la pena conseguir el libro físico; yo lo leí en su versión electrónica).
Pero este libro no es una colección de memes para Instagram acompañados de pies de pagina largos. Es un verdadero ensayo sobre el rol de las mujeres en la Historia del arte, escrito con juicio académico, referencias bibliográficas rigurosas, citas a autores y autoras reconocidos, pero también con esa buena dosis de sarcasmo e indignación a los que nos tiene acostumbrados Sotoca en las redes sociales.
La estructura del libro es muy original.
En la primera parte hace una discusión general de las problemáticas de género en las artes plásticas, la otredad de las mujeres (lo de musas), el espacio privado y público en el arte que representa a las mujeres, la mujer sujeto y objeto del arte.
En la segunda parte, “Creadas”, habla del papel de las mujeres representadas en el arte, las mujeres de la mitología clásica, las mujeres en la mitología cristiana, el desnudo femenino y la sexualización de la infancia (un aparte perturbador del libro; quede un poco traumatizado por lo que revela Sotoca); y finalmente, pero no menos relevante, las mujeres en los roles clásicos que le asignaron los cánones artísticos, especialmente en el siglo XIX.
En la tercera y última parte, “Creadoras”, elabora una contundente crítica sobre el lugar, o mas bien el casi-no-lugar, que han tenido las artistas, pintoras y escultoras, a lo largo de la Historia del Arte. Me ha encantado descubrir, y en algunos redescubrir (ya había tenido el placer de conocer a muchas de ellas a través del libro “Otra historia del arte es posible”) a grandes artistas del pasado cuyas obras me han impresionado significativamente. ¡Gracias a Sotoca por volverlas a la vida! (al menos para nosotros, los legos que no leemos encumbrados textos de historia del arte).
En síntesis: sigan a Sotoca en Instagram, disfruten de sus memes –y ahora de sus videos y entrevistas ¡se ha diversificado– pero sobre todo lean “Ni musas, ni sumisas”.
¡Qué libro tan bueno y tan necesario para entender y aprender de verdad sobre historia del arte! Pero que injusto el silencio y el borrado de todas estas ARTISTAS, y en muchas ocasiones precursoras de movimientos artísticos, que han quedado camufladas en gran medida por hombres con fama mundial de dudosa moral y ética. Lo cual me lleva a decir que me he llevado una gran decepción con muchos artistas que no solo eran machistas (algo “entendible” en algunas épocas ) sino que eran unos auténticos pedófilos y unas personas horribles (lo que me genera un gran dilema moral ya que sus obras me encantan). Por otro lado me quedo con el nombre y obras de muchas artistas que desconocía y seguiré investigando y ojalá que viendo más de sus obras en los Museos Nacionales, que tristemente juegan un papel no muy favorecedor en este tema. En resumen, un libro muy bien explicado y estructurado, con una gran labor de investigación y de referencias, y que enseña sobre arte como se debería hacer con todo, no dejando de lado a las mujeres.
Cómo aún no logro salir de mis lecturas feministas (y realmente tampoco espero hacerlo por mucho tiempo) este libro pequeño pero no por eso menos importante, lo agrego a lo que quiero que sea en el futuro, mi bagaje en el conocimiento del mundo del feminismo, que es vasto y profundo como vasta y profunda es la historia de invisibilidad que hemos tenido las mujeres a lo largo de la historia en todos los campos de la construcción de la cultura.
Con un lenguaje sencillo, cotidiano y cargado de humor negro, Helena Sotoca nos lleva por un recorrido a lo largo de la historia del arte que desde la mirada masculina ha puesto a la mujer siempre como objeto incluso cuando ha sido ella misma la creadora de ese arte; en el mundo androcéntrico en el que su obra se realiza, o bien es ignorado, copiado, suplantado o si se le reconoce, siempre será con respecto al arte hecho por hombres, sea por su relación con ellos o por lo que su arte simboliza en un mundo de hombres.
En fin, ¡son los hombres los que finalmente definen todo!, si es arte, si es artista, o si es un objeto dentro del arte. La lucha de un puñado de mujeres (nunca sabremos cuántas) que querían ser artistas contra todo, pues no había educación para ellas en este campo, es también lo que Sotoca nos cuenta en este agradable y necesario libro.
Recomiendo este libro para todas y todos los que quieran conocer quiénes eran esas mujeres del arte que no tuvieron protagonismo, o si lo tuvieron, de seguro no fue lo suficiente y también lo recomiendo para ampliar el conocimiento de las injusticias que con los lentes violetas del feminismo, podemos ver a través de la historia.
Del mismo modo para que agudícemos la vista, cuando miremos una obra pensemos dos veces, ¿cómo está representada la mujer en ella?, si ella es la artista, ¿qué pasó con ella?, ¿qué nos dice su arte?. Poco a poco, vamos madurando nuestra forma de mirar y analizar el mundo llevados siempre de la mano de autoras como Helena Sotoca que nos ayudan a darle un matiz, una visión diferente y crítica al mundo que nos tocó habitar.
Últimamente me apetece leer libros sobre arte. En la librería me topé con este libro y me pareció súper interesante, porque, si me paro a pensar en pintores que conozco los primeros son siempre hombres. Así que ha supuesto una oportunidad perfecta para hacerme reflexionar sobre el mundo del arte y las mujeres y para darme a conocer nuevas artistas y sus historias. El libro está presentado de manera muy amena, alejándose de esos libros universitarios o ensayos más puros con formato soporífero. Con colores, imágenes, dibujos, texto en negrita y subrayadores de colores fosforitos, Helena Sotoca nos dibuja – nunca mejor dicho - todo un discurso coherente sobre la figura de la mujer dentro del Arte, haciendo un recorrido histórico desde la Prehistoria hasta el periodo contemporáneo. A lo largo de las páginas, conocemos las historias que hay detrás de las mal llamadas musas, el machismo imperante, las dificultades de prestigio, reconocimiento e incluso el acceso a formación que sufren las mujeres y la lectura del arte desde un punto de vista bastante “hombruno”. Una de las cosas que más me han gustado ha sido la bibliografía, bastante diversa y completa, en la que basa su tesis y que está muy bien dividido en partes (introducción, mujeres creadas y mujeres creadoras). Lo recomiendo sin duda a personas que esté interesadas en el arte, que quieran aprender y que busquen un libro ameno y vívido. Yo me quedo con Judy Chicago, Georgia O’Keeffe, Mary Moser, Clara Peeters, Dora Maar o Camille Claudel. Lo incluyo en el #retomujeresautoras como biografía de artista (aunque no sea una biografía al uso) y autora viajera (por el recorrido histórico que hace) y en el #24retosdelectura como libro viajero (categoría 22) y mujer protagonista (categoría 17).
Explica de manera muy simple conceptos básicos tanto del Arte como del feminismo y cómo se relacionan entre ambos, además de tratar temas muy diversos y aportar una nueva visión y perspectiva sobre los mismos que no se muestran en las clases de Historia del Arte. Las ilustraciones son chulísimas!!!
Este libro es, como reza el subtitulo, una revisión de la historia del arte (de las artes plásticas sólo, en realidad) desde una perspectiva feminista. A priori, el libro tiene un objetivo lícito, basado en bastantes ensayos críticos previos, cuyo contenido va a ser seguramente interesante.
En primer plano, lo es. La información reunida sobre artistas, sobre todo, es una buena forma de divulgación de los nombres olvidados. Por otro lado, se proponen nuevas visiones de las que consideramos grandes obras de autores. Es decir, se retrata la mujer como sujeto y objeto artístico y se hace una crítica feminista sobre ello.
Aquí vienen los peros. La visión de la mujer como objeto en los diferentes cuadros se articula en torno a diferentes mitos: la Virgen, Lilith, Eva, la femme fatal, el desnudo... No obstante, hay una realidad obvia: no está bien organizado. Hay constantes saltos en el tiempo y demasiados puntos como para que el lector tenga una idea clara de la idea principal que subyace al texto. Lo mismo pasa con la tipografía: la misma tipología de subrayado se usa para enfoques actuales y críticas en primera persona, y luego se usa para una información objetiva o la opinión de algún crítico. Ya más allá de lo que se piense de la divulgación en cuestiones tipográficas, para mí supone un problema claro de coherencia. En la parte de las artistas viene a pasar algo muy similar, aunque me ha parecido más interesante desde el desconocimiento de esa historia del arte un poco más escondida.
Sin embargo, mi mayor crítica está en la conclusión e ideas generales del ensayo. El libro critica el patriarcado, sí, siempre mediante ejemplos y comparaciones con la actualidad. Pero creo que hay una pregunta muy clara para el público: ¿Cómo se aborda el disfrute de un arte que se sabe paradigmático del sistema patriarcal y muchas veces lleno de mensajes misóginos? No sé cuál es la respuesta, evidentemente, pero creo que me hubiera gustado que el libro lo hubiera abordado en términos éticos o al menos más filosóficos. No obstante, se conforma con una conclusión sobre que las cosas están cambiando y (otra vez) pone un par de ejemplos sobre cómo la mujer tiene cada vez más visibilidad pública.
Personalmente, y por el mucho hype que tenía, esperaba algo más del libro.
Como bien indica el título, el libro es una revisión sobre la historia del arte occidental bajo una perspectiva feminista.
El libro consta de tres partes diferenciadas. En la primera aprenderemos conceptos clave que luego iremos asentando a lo largo de la lectura. La segunda habla en como el arte ha sido vehículo e influencia de la forma en la que creamos y representamos el ideal de mujer. La tercera parte pone en valor a todas esas artistas que se han visto cuestionadas o consideradas como profesionales solo por el hecho de ser mujeres.
La narrativa es fácil de leer y está llena de ejemplos que te hacen darte cuenta de como el lenguaje que empleamos y lo que nos ha querido mostrar, ha calado muy hondo en nuestra sociedad, de tal forma que no identificamos situaciones que son conflictivas.
Respecto al contenido, tengo que decir que es muy completo y que no solo he reflexionado, sino que ha aprendido y he visto lo mucho que nos falta como sociedad y que, aunque vamos dando pasitos, queda un largo camino que recorrer.
Muy recomendado a quien le guste el arte o quiera reflexionar sobre él o aprender todas las aportaciones que pasan de puntillas solo por el hecho de haber sido creadas por mujeres.
4/5.
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Qué maravilla de libro. Me ha hecho replantearme lo —poco— que sé y he estudiado sobre Historia del Arte y darme cuenta de que yo también me he tragado el discurso androcentrista sin ni siquiera darme cuenta. Pienso en 2º de bachillerato, cuando me enamoré e incluso replanteé ser historiadora o arqueóloga y me leía libros y veía documentales absolutamente de todo (desde la Prehistoria hasta el Barroco o las pirámides) y sé que a partir de ahora voy a empezar a mirar todo lo que lea y vea con las gafas moradas bien colocaditas. He aprendido sobre la «otredad», que somos definidas con respecto a los hombres de nuestras vidas (nosotras, los satélites; ellos, los planetas) y que si no ha habido mujeres artistas (que ya tener que especificar que es mujer es un ninguneo) no es porque no seamos genias, sino que por nuestro género no nos han permitido serlo. Se va de cabeza a mis favoritos sobre feminismo, y soy feliz de que mi colección feminista vaya creciendo poco a poco (y no solo en mi estantería, sino también en mi forma de hacer y entender la vida).
El contenido del libro me ha parecido realmente interesante, pero la forma de presentarlo me ha decepcionado. Encuentro la edición bastante confusa, en las pocas ocasiones en las que se muestran cuadros y viñetas de lo que se está hablando, en algunas ocasiones aparecen en páginas previas y otras en páginas posteriores. La organización de los temas me ha resultado confusa y en ocasiones siento que existe una repetición constante sobre las mismas ideas una y otra vez, a veces sin profundizar en exceso, solo rozando la superficie. Es importante conocer los nombres y obras de muchas artistas que la Historia ha ocultado pero el modo de presentarlo personalmente me ha dejado un poco frío. 2.5/5
Me ha gustado mucho y he descubierto bastantes artistas que no conocía. El formato es muy fácil de leer y es una muy buena introducción al mundo de las artistas occidentales femeninas. Además, tiene bastantes reflexiones que se suelen pasar por alto al hablar de arte y mujeres, muchas de las cuáles no me había planteado nunca. Me hubiera gustado profundizar más en obras de estas mujeres y que, además del análisis feminista de los momentos históricos, hubiera también un análisis más profundo de las obras en concreto, aunque quizás no era exactamente el libro para ello. Muy buena valoración, sin duda, me ha dado ganas de leer más sobre arte y feminismo.
Reconozco el trabajazo detrás de este libro. Sin duda debes regalárselo a esa tía tuya que estudió Historia del Arte.
Lo que más me ha gustado ha sido su apuesta visual, la calidad de la edición, el dinamismo de la escritura. Hubiera deseado ver cada una de las obras referenciadas, sin duda, y su ausencia me ha dejado un vacío curioso.
Lo que menos me ha gustado ha sido la elección final sobre cómo ordenar los contenidos, el guión del relato, la estructura de las ideas.
Pero qué fácil es decirlo todo desde el confort de la camita con el libro entre las manos. Gracias Sotoca.
Me ha parecido una lectura muy interesante. Es cierto que analiza algunos temas bastante superficialmente y, a veces, de forma un poco reduccionista, pero esto también hace que sea muy fácil de leer y recomendable para introducir el arte y/o el feminismo a un público más joven o que no esté acostumbrado a leer textos divulgativos.
Pensaba en mis clases de Historia del Arte de bachiller y ojalá haber conocido libros como este para reflexionar sobre lo que estaba aprendiendo. Me parece un libro muy interesante como introducción al arte occidental desde una mirada crítica feminista. Se me ha hecho corto, eso sí. Regalazo acertadísimo de mis compis de trabajo 💜
Excelente libro q muestra el duro camino que han tenido que hacer las Artistas para ser consideradas como tal. Única observación: me habría gustado haber tenido las fotografías de las obras (algunas las tuve que googlear).
Molt i molt xulo. M'ha descobert moltes artistes i ha fet que a partie d'ara em fixi molt més amb els conceptes objecte i subjecte. Perspectives i teories molt interessants!
Sin duda Helena ha hecho un gran trabajo de documentación para la publicación de este libro. Prueba de ello son las extensas referencias que hay a lo largo del libro. Personalmente creo que esta publicación es un punto de inicio para replantearse los conocimientos históricos del arte que hemos estudiado durante nuestra formación. Sin embargo, conforme avanzaba la lectura se me ha quedado corto, superficial y cada vez me ha costado más terminarlo. Me ha faltado más profundización en las artistas, en sus propias obras, más desarrollo en cada uno de los temas.
Una delicia de libro. A pesar de contener bastante información, la lectura no se hace pesada. Las ilustraciones son preciosas y ayudan a comprender el texto. Si te gustaría conocer por qué se ha invisibilizado a las mujeres artistas a lo largo de la historia y por qué se sigue haciendo a día de hoy, aunque menos, éste es tu libro.
El arte siempre ha estado dominado por hombres. La mujer tuvo un papel muy limitado como musa y más aún como creadora. Este libro intenta estudiar el panorama e la mujer en el arte desde dos puntos de vista. Por un lado, cómo era retratada la mujer y los distintos papeles que tuvo esta en el imaginario de las distintas épocas. Y, por el otro, el papel de la mujer como creadora, como artista, haciendo una aproximación a las que fueron y ahora están en completo silencio por la historia machista.
Tras una introducción donde la autora intenta, y lo consigue, desterrar binomios, es decir, el hecho de hacer una clasificación entre artista hombre y artista mujer (la otredad), la figura del genio (siempre masculino) y el amateur (siempre mujer), etc., se hace una división en dos capítulos principales. El primero es el de las creadas donde se habla de la mujer dentro de la mitología clásica y de la violencia sexual en relación con estas, pues son muchos cuadros donde se tratan de estos temas. Vemos cómo se refleja a la mujer violada desde el punto de vista del hombre, la figura de Eva y la de María, cómo se representaba el desnudo femenino y las connotaciones que esto tenía, la sexualización de niñas (como el caso de Lewis Carroll) y la figura de la femme fatale, tan típica en las pinturas.
Aunque esta parte del ensayo es muy interesante, para mí ha sido más la tercera. las creadoras. Aquí, a través de una serie de temas, la autora rescata las figuras de una serie de mujeres pintoras, unas artistas, que supieron luchar contra lo establecido y dedicarse a la pintura. Todas ellas llegaron al nivel e sus congéneres masculinos, pero luego la historia no les dio el puesto que actualmente les corresponde. Conoceremos a muchas artistas, sus vidas, sus obras. También se habla de la cuestión de la autoría, siempre atribuida obras anónimas a hombres cuando ahora se ha descubierto que fueron mujeres.
Una obra o ensayo que hace una revisión e la historia del arte occidental con una perspectiva feminista abordando a la mujer desde sus dos vertientes: creada y creadora. Una obra bien documentada, con una perspectiva muy interesante y unas hipótesis buenas que te harán pensar y reflexionar en estos temas tan interesantes y tan punteros en la actualidad.
📝En síntesis, Sotoca nos ofrece un análisis sublime sobre famosas obras de arte (tanto pintura como escultura), desde una perspectiva feminista. Conoceremos (AL FIN) los nombres de MUJERES que hay detrás de grandes pinturas. Su mirada no se deja nada en el tintero: sociología, psicología, antropología, historia y literatura son algunas de las disciplinas que utiliza en este ensayo.
Divide el ensayo en tres partes: Desterrando binomios, Creadas y Creadoras.
✒️ Su pluma es coloquial, directa, va al grano y con mucho sentido del humor. Sentí la lectura como si estuviera con ella tomándome un café mientras me contaba las salvajadas que se iba encontrando según avanzaba en su ensayo.
✅Conocer tantos nombres de mujeres importantes en el mundo del arte me parece su principal punto fuerte. Gentileschi, Morisot, Labille-Guiard, Maar, Claudel, Anguissola y muchas más aparecen aquí con los méritos que durante cientos de años no se les han dado (en la escuela obviamente no he visto ni uno solo de estos nombres).
✅Tiene imágenes de muchas de las obras, haciendo la lectura super amena y generándome una curiosidad espectacular por conocer cada una de estas obras y las historias que hay detrás.
✅Su capacidad de divulgación me ha fascinado, ojalá siga sacando más ensayos del estilo: directos, claros, concretos, sin tapujos.
❌La primera parte, "desterrando binomios" me aburrió un poco al tratar sobre temas de feminismo básicos que tengo MUY trillados (✅aunque sea un trámite necesario, pues mucha gente cogerá este libro desde 0).
📛Este libro NO es para ti si eres: MACHISTA. Vale, siendo honesto, tampoco lo es si el arte te la pela, pues todo gira en torno al análisis de un montón de obras de arte.
Siempre me ha gustado mucho el arte. Estudié un par de años de historia del arte y visité el Prado el año pasado y, para ser sincera, nunca me había fijado en la poca cantidad de mujeres artistas que se estudian en la carrera o que firman los cuadros del museo del Prado. Tampoco me había fijado nunca en la actitud de las mujeres que aparecen en la mayoría de los cuadros que se suelen estudiar. Hasta que he leído este libro. Es como quitarte una venda de los ojos. Claro que me había fijado en algunos detalles y había oído algunas cosas: las diferencias de los cuadros de Artemisia Gentileschi y otros artistas en cuanto a la actitud de las mujeres representadas; la copia que hizo Rodin a las esculturas de Claudel; la autoría sospechosa de algunos obras de arte... Pero nunca lo había visto con tanta claridad. El borrado que se hace de las mujeres en la historia del arte... En la historia, en general. Helena escribe de una forma muy clara, muy amena, muy afilada. Nunca había leído nada escrito por ella, pero en cuanto he terminado el libro he ido a seguirla a IG sin dudar. Tengo claro que leeré cualquier cosa que escriba en el futuro. No le he puesto las 5 estrellas porque me hubiera gustado que profundizara en algunos temas, en algunas artistas. He echado en falta a artistas racializadas, también, o a mujeres trans. Aunque entiendo que la longitud de la obra es la que es y da para lo que da. De todas maneras, en su IG tiene multitud de post interesantes que revisaré en cuanto pueda. En verdad recomiendo este libro a todo el mundo que, como yo, sea un amante del arte que busque (como el título indica) una perspectiva feminista.