Leer "La vida es sueño" representó para mí un reto, un desafío al cual me presenté casi indispuesto al inicio, pero una vez que entendí la importancia del material que se me presentaba, resultó ser completamente lo opuesto.
de la Barca nos entrega una ingeniosa obra escrita a manera de verso donde se nos cuenta la historia de Segismundo, el heredero al trono de Polonia que ha vivido encerrado en una torre por causa de una visión de su padre, el rey, en la que encontró a su hijo convertido en un tirano. No obstante, el sumo monarca le da una oportunidad para salir de su calvario, decide que si logra ser capaz de no demostrar comportamiento tirano alguno, podrá ejercer su posición como regente, y si llegara a hacerlo, se le convencería de que todo ha sido un sueño.
Conforme avanza la historia nos encontramos con una serie de problemas en los que el bien y el mal, la realidad y el sueño son indiferentes, pues para Segismundo resulta lo mismo.
Es importante recalcar la importancia del papel de Segismundo, que si bien, no es el único personaje en el cual se desenvuelve la historia, pero resulta tener este aire trágico y desolado, además de esos increíbles monólogos sobre la vida, la libertad y los sueños. Cada palabra resulta ser una desquiciada plegaria hacia el lector, y al instante, el mismo logra conectar con el personaje.
Todas las líneas son simplemente brillantes.
Como última observación a tomar en cuenta, me gustaría proponer el año en que fue escrita esta obra (1636), por lo que el lenguaje es un tanto complejo. Aún así, vale bastante la pena darle un vistazo.
Al final del día, pienso que este libro resulta ser indispensable para el crecimiento y la madurez intelectual. Lo recomiendo en un cien por ciento a aquellas personas que busquen expandir sus horizontes.
"Sueña el rey que es rey, y vive
con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando;
y este aplauso, que recibe
prestado, en el viento escribe,
y en cenizas le convierte
la muerte, ¡desdicha fuerte!
¿Que hay quien intente reinar,
viendo que ha de despertar
en el sueño de la muerte?
Sueña el rico en su riqueza,
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende,
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.
Yo sueño que estoy aquí
destas prisiones cargado,
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son."