Manuel Saturio Valencia fue el último condenado a muerte en Colombia. Aprendió a leer por sus propios medios en la Quibdó de finales del siglo XIX, y se interesó en la música y los idiomas. Fue uno de los primeros afrocolombianos en graduarse de abogado y ejercer una carrera como servidor público. Tuvo dos amores imposibles, luchó contra el racismo y sufrió las consecuencias de desafiar el orden establecido.
En la misma Quibdó, pero a finales del siglo XX, mediante una investigación documental y un ejercicio espiritual apoyada en la conexión que sentía con la figura de Manuel Saturio Valencia, Teresa Martínez de Varela escribió "Mi Cristo Negro", un libro esencial con tintes de drama y comprometido con la reivindicación.
Narradora, poeta, dramaturga y periodista. Su trabajo estuvo articulado con la investigación y el activismo racial en el Pacífico colombiano. Fue la única mujer que en 1955 integró la Caravana Nacional de Periodistas del Chocó, compuesta por treinta y ocho periodistas. De esa travesía se desprenden parte de los ensayos en los que ahonda sobre los asuntos raciales. Estudió en el colegio Pío X de Cartagena, destacándose como poeta y oradora. Ahí aprendió inglés y francés. Se reveló contra lo impuesto a las mujeres de su época, afinado su pluma para alejarse de las labores domésticas, y llegó a ser directora de la Normal de Istmina y de la Normal de Señoritas de Quibdó. Gran parte de su producción, que incluye obras de teatro, biografías, novelas, textos periodísticos y poesía, permanece inédita.
♡ Que gran novela, es un aporte inmenso a la memoria histórica del Chocó (y de nuestro país). Si bien es un libro extenso, la investigación de la autora es muy hermosa y valiente. A quienes lean esto, vale muchísimo la pena leer este libro.
Un libro muy religioso para mí gusto, pero entendí que primero, las autoras que no me son contemporáneas, aunque nos muevan las mismas reivindicaciones, no tiene por qué escribir como yo lo haría, o relatar el mismo hecho y la misma indignación con mis mismos paramentos.
Libro leído en el club de lectura Otras voces (más info en @yosoyvioleot).
En Mi Cristo Negro, Teresa Martínez de Valera rescata la figura histórica de Manuel Saturio Valencia, personaje del Chocó, para relatar su vida desde una mirada que busca humanizarlo y resaltar sus aspectos más luminosos.
El texto combina relato histórico y crónica periodística y, por momentos, adopta un tono cercano al teatro testimonial. Aunque esta variedad de recursos puede resultar interesante, también genera cierta confusión en el ritmo y la estructura. Además, la autora se detiene en personajes y detalles —sobre todo en los primeros capítulos— que terminan por alargar innecesariamente la lectura.
Un comentario recurrente sobre el libro es su insistencia en el discurso religioso; sin embargo, considero que este énfasis responde a la profunda religiosidad de la región en la que se desarrolla la historia y al contexto cultural del propio personaje.
Más allá de su calidad literaria, el valor principal del texto radica en el rescate y la reivindicación de la figura de Manuel Saturio Valencia. Es importante leer obras que no forman parte del canon literario oficial, pues nos permiten acceder a otras perspectivas sobre hechos históricos que con frecuencia hemos aprendido a aceptar como verdades inquebrantables.
Excelente libro, su autora también afrodescendiente narra de una manera casi poética la historia real sobre la injusta ejecución de un negro sobresaliente en la sociedad de Quibdó de finales 1800 inicios 1900, su crimen: ser mejor intelectual y físicamente que cualquier blanco, pero sobre todo ser el objeto del amor de la mujer blanca más bella de todo el Chocó, ese fue su verdadero crimen. Algo llamativo en esta historia es como, la autora, conduce el desarrollo de los acontecimientos comparando la vida y sufrimiento de Manuel Saturio Valencia con la pasión de Jesús.