Sin problemas puedo decir que es el mejor libro de la saga, los temas a tratar son serios y muestran la realidad.
Nick nos enseña un lado de la moneda que se tiende a ignorar, el estando preocupado por Charlie, no sabiendo como actuar. A pesar de que su madre lo recibió con los brazos abiertos no ocurre lo mismo con su hermano, se siente tan real, tan humano. Su miedo de ser completamente vulnerable como de un momento a otro toma responsabilidad de Charlie.
En cuanto a Charlie, llega a ser frustrante pero eso ayuda a que sea realista. Su problema alimenticio y su salud mental son temas bien tratados.
Al final del libro tenemos una sensación de tristeza pero esperanzadora, que me recuerda bastante a la canción Fine Line de Harry Styles.
Lo único que no me termino de gustar del libro fue ese salto de tiempo, ya que hace un vacío en la trama.