RELECTURA JUNIO 2022
Los libros son como las personas, tienen capas, como la cebolla y el helado napolitano.
Dependiendo de qué capa estemos hablando, esta puede ser una historia de amores imposibles, una declaración del autor como ser político o una narración de los horrores del mundo.
O si prefieren, como yo, mezclar la comida en lugar de comer por capas, este libro puede ser un delicioso desayuno paisa, que reúne los componentes más deliciosos de la gastronomía colombiana.
Y una vez que hemos dejado de pensar en comida, procedo a hacer drama porque, a pesar de conocer de antemano el libro, terminarlo me dejó un hoyo en el corazón. Porque por donde sea que lo miren, es una historia que deja pensando en lo destrozados que estamos como individuos, en las parejas rotas que terminamos construyendo y en el país que se cae a pedazos.
¿Y qué se hace cuando tienes tantos fragmentos rondando por ahí?
Reconstruir y hacer algo aún mejor.
LECTURA
Tuve la oportunidad de ser una de las lectoras betas de esta novela, que me sorprendió y me llegó al estómago (y al corazón).
La forma en que el autor maneja la metáfora entre el canibalismo (literal) y la forma en que los seres humanos nos devoramos los unos a los otros, sexual, afectiva, social y políticamente, deja mucho por pensar y para reflexionar.
Además, la música que acompaña la historia ayuda a situarse y sentir mucho más la misma.
Estoy muy agradecida por haber podido participar en su proceso y espero reencontrarme pronto con esta historia.