4,5* Esta novela tiene absolutamente todo lo que necesitaba y es perfecta para leer en estas fechas (junio-julio) porque desprende un aura veraniega impresionante ❤ Me ha gustado mucho también la forma en que está escrita y el estilo ligero de la autora, que ayudan a que la novela sea incluso más refrescante. Los personajes son sin duda uno de los puntos fuertes del libro, porque se les coge cariño tanto a los protagonistas como a los secundarios y creo que todos tienen una forma de ser muy marcada y coherente a lo largo del libro. Por otro lado, la propia trama es también completamente atrapante y el hecho de que haya capítulos sumamente cortos (hasta de una sola cara) hace que no quieras dejar de leer en ningún momento. Por ponerle un pero, me habría gustado que me hubiese sorprendido, en lugar de adivinar el motivo del drama, pero vamos, que aun así me ha encantado leerlo y he disfrutado de cada página. Sin duda recomiendo esta lectura y es digna merecedora del premio Kiwi :)
Tenía muchas ganas de leer este libro, ideal para fechas veraniegas pero no ha sido para mí. No he llegado a empatizar ni con los personajes ni me ha convencido la historia. La mayor parte del libro me ha parecido una repetición de los pensamientos de los dos protagonistas dando vueltas a lo mismo deshojando la margarita y sin saber ni lo que quieren. Los capítulos son cortos, que por esta parte bien porque así se avanza rápido en la lectura, contados por los dos protagonistas en presente. Incluso los capítulos de flashback están narrados en presente, lo que me ha llevado alguna que otra vez al despiste. Y otra cosa es que algunas veces no me enteraba si era Daniela o Kwan quien estaba contando esa parte. Resumiendo, no me ha convencido.
4/5: Segunda novela que leo de esta autora y me ha parecido muy bonita, con mucho sentimiento y que sabe envolver al lector desde el primer minuto. Con esta novela viajamos hasta Venice Beach con Daniela, una chica que vive allí desde hace muchos años, con muchas heridas para suturar y que da una imagen de chica dura, con caparazón como la tortuga que tiene tatuada. Iremos cogiendo olas con ella, haciendo deportes de relajación y muchas cosas más. A la vez iremos viendo la voz narrativa de Kwan, un SEAL retirado que añora a Daniela desde que el destino los separó y que la recuerda comiendo Oreos como cuando eran pequeños, es el mejor amigo del hermano de la misma. Vamos viendo como estos dos personajes se reencontrarán, pero el pasado está ahí y tienen que quitar todas las esquirlas para ser ellos. Es una historia que te genera ansiedad para saber el motivo, ya que nos va alternando el presente con el pasado y eso me ha molado una barbaridad. La autora sabe jugar con el lector hasta hacerlo desesperar y me ha parecido muy diferentes y no lo veía venir esos porqués. Lo que me ha sucedido con esta historia, es que he visto que da muchas vueltas en algunos pasajes y que hay una escena que me ha parecido muy fuera de la tónica de la historia. Una novela bien escrita, que hay capítulos cortos y que vicia. Ideal para el verano con unos personajes muy bien perfilados, cabezones, pero que se hacen de querer. Si hubiesen cedido un poquito antes, tampoco pasa nada. Escena final y epílogo impresionante
El libro en si me ha gustado y se me ha hecho entretenido. Creo que está muy bien escrito y que la trama fluye. Sin embargo, he esperado mucho a que se descubra todo el pastel, te mantiene expectante, atenta y con ganas de más y luego resulta que es pura tontería. Para toda la expectativa que se estaba creando, me ha sabido a poco y me esperaba algo más. En ese punto ha empezado a desinflarse mi ánimo hacia el libro. Una lástima porque pintaba muy bien.
No he leído nada de esta autora pero la portada me llamó la atención y al ver que había ganado el premio kiwi me entró curiosidad por leerla.
Me ha parecido una novela entretenida en la que durante más de la mitad estás preguntándote qué pasó para que la pareja protagonista haya llegado al punto en el que están en la actualidad, cuando se cuenta la historia. Me gustó bastante hasta el momento en que se descubre el pastel de por qué tomaron caminos separados.
Esperaba algo dramático porque ya me había hecho spoiler sin querer leyendo una opinión por redes PERO no me esperaba que esa escena estuviera escrita de esa manera. Me desinflé mucho al llegar a ese punto porque sentí que primero la ruptura se producía por una gilipollez que con haber cruzado un par de palabras se habría arreglado además de que es un lío que se podía haber evitado por completo con dos dedos de frente, pero vale, lo aceptamos porque si no no hay historia que contar... pero ¿la vuelta de tuerca con el drama y luego un poco más de drama encima para que las cosas se pongan turbias? No era nada necesario... y no está escrito de forma que vayas haciendo pico al saber cosas sino que se desinfla todo.
Personalmente la primera mitad me tenía picadísima y luego según se van descubriendo cosas empecé a preguntarme por qué esa necesidad de enrevesarlo todo y me fue gustando menos.
Aun así es una novela que te pica con cuatro páginas que leas porque los personajes son muy tiernos y quieres saber qué ha pasado para que estén así. La tensión entre los protagonistas es enorme y estás deseando que se acerquen y aunque sea se rocen un poquito para que la tensión se disipe un poco.
Me gustaría leer algo más de la autora antes de hacerme una idea de su forma de escribir.
Si te gusta la romántica contemporánea con mucha tensión, salseo y drama entonces esta es una novela para ti.
Me preguntaba cuál fue la razón por la que terminaron y cuando por fin llegó el momento de revelar la verdad fue muy simple y rápido. Obviamente el lector ya sabía por qué no estaban juntos con los flashbacks (bueno no toda la historia solo la mitad), pero cuando estaban hablando entre ellas esperaba más y Kwan me defraudó.
Por parte de Kwan su error fue no contarle la situación y dejar que Dani escuchará a medias la situación por parte de Jessa y obviamente ella no lo tomo bien (es su lugar hubiera hecho lo mismo). Luego está Daniela que no tenía a nadie ni nada, pensando lo peor de Kwan y defraudada por su familia. Estaba en una situación en la que no tenía tiempo para pensar con como afectaría lo que hacía a los demás y tenía a alguien a quien cuidar.
Mi razón de las 3 estrellas es por como Kwan reaccionó al enterarse de la verdad. Esperaba que Dani lo perdonará y a cambio no ofrece lo mismo.
'La chica de la sonrisa infinita' nos cuenta la historia de Kwan y Daniela, quienes se conocieron hace diez años gracias a Rodrigo, el hermano de ella y mejor amigo de él. Poco a poco fueron sintiendo algo muy fuerte el uno por el otro, a pesar de las circunstancias y la diferencia de edad, y cuando una desgracia hizo que ambos se dejaran llevar al fin, y se prometieran estar juntos siempre, un malentendido provocó que ella huyera y desapareciera durante seis años. Pero eso no ha impedido que Kwan, que ha tenido que superar momentos muy duros en su vida, y por su trabajo de SEAL, se rinda, y luchará por reconquistar y recuperar a Daniela, cueste lo que cueste. No será fácil que pueda explicarse y ella descubra realmente lo que pasó y pueda perdonarle, pero tendrá la ayuda de Rodrigo, su fiel amigo y compañero de batalla, que solo quiere que ambos sean felices. Es una historia de amor y amistad, de segundas oportunidades, de reencuentros, de superar el pasado y decidir si quieres recuperar tu hogar, esa persona con la que lograr construirlo. Os lo recomiendo porque es un libro que se lee en un suspiro, que engancha desde el primer momento y que, a pesar de tener algún pero, se disfruta de principio a fin. Porque es una historia de amor de esas que se quedan contigo durante mucho tiempo, sobre todo si te gusta el romance con un toquecito de drama, enredos, malos entendidos y momentos picantes. Y, obviamente, ideal para esta época del año.
Daniela vive en Venice Beach, lleva aquí unos años después de algo que le dolió en el alma, tenía que alejarse de todo y todos, incluso de su hermano que es lo que más quiere.
Trabaja en una escuela de surf, pero hacen más cosas relacionadas con el mar. Es una pasión para ella y el mar le da una paz y tranquilidad que necesita cada día. El mar es una cura para ella y sus heridas.
Hace un tiempo que ha retomado la relación con su hermano, lo único que le ha pedido es no hablar del pasado y que le dé tiempo para verse. De lo único que no hablan es de él y teme preguntar.
Kwan es un SEAL, un chico con principios, que es leal a los suyos, tiene un negocio montado con su mejor amigo, un secreto que pocos saben que aún no ha superado y ella es algo que siente que le falta en su vida.
La historia arranca con una Daniela contándonos dónde está y su situación, pero que cuando ves que él está decidido en hablar con ella y recuperar al amor de su vida te engancha de tal manera que no puedes soltar el libro hasta el final.
Una historia con capítulos cortos y dos líneas temporales, una en el presente y otra en el pasado, donde veremos cómo se conocieron, las noches de oreos, cómo se enamoraron y cómo sufrieron.
Un romance lento, pero con un fuego vivo, las ganas de amar a esa persona que sabes que es la única que vas a amar, pero que quedan muchas cosas que resolver y, tal vez, algún secreto pueda hacer que se alejen más que nunca.
Alguna cosita me sacó de la lectura porque no la veía.
La chica de la sonrisa infinita habla de amor que traspasa el tiempo del que nunca muere, de lo importante que son los hermanos y los amigos que siempre estarán a nuestro lado, pero sobre todo del dolor de cada uno y que para ser felices lo primero que debemos hacer es perdonarnos a nosotros mismo y luchar por lo que queremos.
Es una lectura ligera que te mantiene en vilo por secretos que ocultan los personajes. Es verdad que esperaba mucho más de la novela porque aunque te atrapa porque necesitas saber lo que ocultan los personajes en algunas ocasiones la historia se vuelve repetitiva porque no avanza y tiene momentos que siento que no eran necesarios. De todas formas, me gusta mucho la pluma de la autora y repetiré con ella 😊
Entretenida y fresquita, ideal para el verano. Daniela vive en Venice Beach, trabaja dando clases de surf, paddleyoga y como camarera en una cafetería. Un día aparece en su camino Kwan, su primer y único amor. Hace seis años pasó algo que los separó y ahora él está dispuesto a recuperarla sea como sea. Ambos tienen secretos y ambos tienen que conocerse después de tanto tiempo, pero hay algo en ellos que hace que se atraigan como una imán. Poco a poco, iremos conociendo los sucesos del pasado al mismo tiempo que vamos viendo como avanza la historia en el presente.
La narración es rápida y engancha. Los personajes tienen fuerza y carácter, aunque hacen unas cosas que a veces no tienen mucho sentido. La historia es un poco repetitiva, la obcecación de Daniela en no querer hablar del pasado y en no querer cuando realmente quiere a Kwan en su vida, hace que canse un poco tanta persecución. Hay algunas escenas que no me terminaron de convencer, como las primeras escenas de sexo y algunas conversaciones. Me gusta la relación que tienen Rodrigo y Kwan, seria un bonito bromance en un Kdrama.
Daniela se enamora con 16 años del compañero en los Seal de su hermano Rodrigo, 8 años mayor que ella. Con el paso del tiempo Kwan empieza a sentir algo por Dani pero que sea la hermana pequeña de Rodri hace que no afronte sus sentimientos. Cuando su madre es diagnosticada de un cáncer terminal Rodri lo llama y le envía a Dani y le da su bendición. La madre de Kwan muere y tras el entierro Dani se entera de que está casado y se va. Seis años después Kwan va a buscarla y consigue que vuelva a el pero entonces se entera que Dani se había quedado embarazada, la habían echado de casa y perdido al bebé y se sintió traicionado. Rodrigo le cuenta a Dani que Kwan casi muere por él y que tardó tres años en recuperarse para volver junto a ella. Dani decide dejar su orgullo atrás y se muda a San Diego y se declara delante de todo el mundo a Kwan. Acaban juntos y forman una familia.
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Una historia entretenida y refrescante que también tiene el drama que la novela romántica merece. Iba con las expectativas altas al haber ganado el premio de kiwi y desde luego las ha cumplido. La ambientación es perfecta para los meses de verano y la autora lo describe todo tan bien que casi puedes oler Venice Beach. La trama se centra fundamentalmente en el conflicto de Daniela y Kwan y el por qué su relación se rompió. La tensión sexual y el amor está presente en todo momento, pero también engancha muchísimo el misterio que rodea su separación. Yo necesitaba saber qué pasó. Los personajes son maravillosos, Daniela me ha robado el corazón y también su hermano Rodrigo, aunque a Kwan no llegué a pillarle el punto. Es cierto que me encantó en la mayoría de momentos, pero hubo algunos en los que su actitud no me terminó de gustar. Por otro lado la pluma de la autora me ha fascinado por su naturalidad y la capacidad de transportarte al lugar que ella quiere y de hacerte sentir cada escena. Sin duda volveré a leerla. Recomiendo este libro 100%.
Es una novela veraniega y entretenida. El tatuaje de la tortuga Khala da mucho que hablar. Es un enamorada del mejor amigo de mi hermano. Aunque ya están rotos. Él viene a buscarla. Por momentos se hace un poco pesada, porque te pasas media novela buscando la razón de peso que los llevó a separarse. Demasiado visto ya. Me hubiera gustado un poco más de trama por parte de algún secundario. No ha estado mal, pero yo he disfrutado más de su otra novela la de la nieve. Entiendo porque ha ganado el premio, porque es preciosa. Los capítulos son muy cortos.
2,5⭐ entretenida pero sin más...me esperaba mucho más de esta novela por las reseñas que había leído y la verdad es que no logré empatizar con ningún personaje y bueno lo de los padres y la hermana pues no hay por donde cogerlo, como se puede pasar de tener una relación estupenda con tus padres (no lo mismo con la hermana) a qué te desprecien sin más?no tiene ningún tipo de sentido la verdad y como eso varias cosas más ...un libro para pasar el rato en verano.
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Una historia de amor con muchas dificultades. Hay giros inesperados y hay momentos en la novela que no me convencieron del todo. Pero aún así me gustó leerlo ya que es una lectura muy amena y la autora escribe muy bien.
Una historia que engancha desde la primera página ya que está muy bien escrita y de forma amena. La historia de amor está llena de dificultades y los protagonistas ocultaron cosas que se irán descubriendo a lo largo del libro. Aunque hay escenas que no me convencieron, es una buena lectura.
Han pasado años desde la última vez que Kwan y Daniela se vieron. Ella se marchó con el corazón echo añicos y él tuvo que vivir terribles experiencias.
Kwan decide que ya es tiempo de volver, ya que se supone que ambos han curado sus heridas, pero Dani no se lo va a poner nada fácil.
Daniela es una chica joven que ha tenido que prescindir de su familia y su hogar para reconstruirse como persona. Ahora es feliz, aunque nunca se imaginó su vida así.
Kwan hace tiempo que ya no trabaja en lo suyo. Se está centrando en su recuperación y cree que ya es hora de volver a intentar explicarse.
Rodrigo es otra pieza fundamental del puzle. Hermano de Dani y mejor amigo de Kwan, ayudará a ambos, pero tampoco dudará en darles golpes de realidad.
Esta es una historia ligera y que se hace ágil por sus capítulos cortos.
Se me ha hecho repetitivo con algunos temas ya que los personajes no dejan de pensar o hablar de ellos. Y no he podido empatizar con los personajes: Kwan y Rodrigo son muy demandantes con Dani, aparte de que su posesividad encubierta por "solo hacemos lo mejor para ti" no me ha gustado nada.
Hay alguna trama que no me ha convencido y me parece que hay exceso de drama por parte de los personajes, cosa que, al final, te crea algo de pesadez.
Puntos positivos: Beatriz nos lleva por la costa de California, más concretamente, de Venice Beach. Aunque también pasaremos ratos en Seattle y Miami. La playa y la pasión de Dani por el mar y las tortugas.
En general estoy algo decepcionada, me esperaba más y mejor, pero bueno, es lo que tienen las expectativas.