En la primera edición del Festival Internacional de Benicàssim, celebrada en 1995, Joan Vich Montaner despachaba bebidas en una de las barras. En la última edición hasta la publicación de este libro —la de 2019—, se había convertido en codirector del célebre festival. Durante esos veinticinco años, además de haberse ocupado de otras tareas como la programación musical, fue recogiendo muchas historias que comparte en estas páginas. Algunas de ellas tienen como protagonistas a artistas célebres: Lou Reed, Morrissey, Noel Gallagher, Amy Winehouse… Pero otras tienen a personajes menos conocidos que también contribuyeron a que el FIB se convirtiera en el estandarte de los festivales españoles. Aunque este libro no es solo una recopilación de anécdotas jugosas o una aproximación —tan rigurosa como divertida— al funcionamiento de la industria musical, sino también un homenaje sincero a un evento que moldeó los gustos culturales y los veranos de muchos españoles, y un reconocimiento emotivo a la manera en la que la música se entreteje con nuestras biografías. Si has vibrado en algún festival durante el último cuarto de siglo, seguro que reconoces muchas de las emociones que describe el autor.
Historias de uno de los primeros festivales de España. Música, drogas, tormentas, dinero, guiris y managers gilipollas. Todo muy bien contado por un tío apasionao de lo suyo. Hace que aprecies un poco más a la gente a la que un día les da por trabajar para sacar adelante proyectos nuevos que al cabo de los años acabamos dando por hecho. Leí esto antes, durante y después del FIB y fue especial.
Por edad, me tocó estrenarme tarde en el FIB. Fue en 2011, me quedaban un par de meses para cumplir 20 años y lejos quedaban aquellas ediciones de mediados de los 90, los orígenes, con bandas que, aunque siguen en activo (Pavement, Suede, The Jesus & Mary Chain, My Bloody Valentine…), ya entonces tenían cierto estatus de culto. Y, sin embargo (y de verdad que lo creo), el cartel de hace ya 11 años fue el último grande del Festival Internacional de Benicàssim: Arctic Monkeys, The Strokes, Arcade Fire, Primal Scream tocando todo el Screamadelica, Portishead, el primer concierto de Tame Impala en España (dice Joan Vich que cobraron 6.000 euros por aquel bolo)… Estamos de acuerdo, ¿no?
Aquella única vez (nunca volví, pero sí que vinieron otros, como el Optimus Alive de Lisboa, el Lollapalooza de Berlín, el BBK de Bilbao o, no hace ni una semana, el Primavera Sound de Barcelona) fue intensísima, con cinco noches en el camping y en un entorno completamente nuevo para mí. Y si algo tiene este Aquí vivía yo más allá de anécdotas con figuras de la talla de Lou Reed, Robert Smith, Noel Gallagher o Amy Winehouse, es esa capacidad para transportarle a uno a aquel terreno de grava y asfalto de un recinto en el que muchos, al menos durante unas pocas jornadas, fuimos muy felices cantando las canciones de nuestra vida.
Una lectura genial que cala entre los fans del indie aunque no hayan pisado nunca Benicassim. Es una especie de ‘¡Hola! del FIB’ lleno de chascarillos de todo tipo protagonizados por artistas nacionales e internacionales y por sus trabajadorxs. Además, también habla de cómo logró sobrevivir el festival tras varias caídas, del porqué de la evolución de su cartel, de drogas, las visitas de Pdr Snchz y de la reina Letizia para ver a The Killers, la actuación de Björk y Raimundo Amador
Es curiosa la capacidad que tiene de unir a la gente el simple hecho de haber pasado por un mismo festival de música: las penurias vividas, las emociones y los conciertos especiales se vuelven lugares comunes para miles de desconocidos. Creo que las “batallitas” de Montaner me las podría contar perfectamente algún/a conocidx de cañas o podrían difuminarse con las mías o las de mis amigxs.
Un libro indispensable para amantes de los festivales en general y del FIB en particular. Me ha resultado muy interesante y entretenido descubrir qué hay detrás de eventos de este tipo, cómo se relaciona el equipo con los artistas, que no es oro todo lo que reluce y viceversa y también conocer qué sucedía en realidad durante algunos momentos que tuve la oportunidad de vivir, como el huracán de 2009 o el concierto de Oasis del mismo año.
Tras más de veinte años trabajando en el FIB, Joan Vich tiene muchas cosas que contar. Lo hace a través de este divertido anecdotario, con capítulos cortos y ágiles por los que desfilan una buena cantidad de grupos, músicos y personajes del mundillo. Sin morderse la lengua, Vich reparte collejas y también algunos halagos, dejando claro que trabajar en la industria musical puede ser tan divertido como frustrante.
Wow. Necesito “aquí vivía yo. bonus track” Divertido, vibrante, intenso y condensado. Se me ha hecho cortísimo, lleno de anécdotas personales, pero pertinentes para el relato de (casi) toda una vida laboral en el FIB. Sin caer en ser el Sr. Batallitas, los de tu generación que hemos vivido de cara al escenario verde, maravillas, Las Palmas, lo que era y lo que es, decimos: Enhorabuena, Joan
He decidido titular este post copiando una frase que se repite bastante en la que ha sido mi última lectura, una lectura que sí, me ha hecho recordar las que fueron las mejores semanas de mi vida y porqué lo fueron, y es que sólo esta frase puede describir los sentimientos de los que lo vivimos.
Si te gusta la música y los festivales de verano este es uno de los mejores libros que puedes leer. Aunque yo soy más del Sonorama que del Fib, su lectura me ha hecho recordar muy buenos momentos después de tantos años siendo asiduo. El libro está genial y se lee en un momento. Muy recomendable.
un libro lleno de buenas anécdotas, es imposible no ponerme nostálgica al recordar las dos ediciones que fui al FIB, mi primer festival con solo 17 años 🥹 y me quedo con ganas de saber quién cojones es Frida jajajajaja
Agradable (e irregular), con varias anécdotas bastante buenas. Mi capitulo favorito ha sido el dedicado a la primera visita de Belle and Sebastian al festival.
Me ha entretenido mucho aunque la mayoría de grupos de los que habla no tengo ni idea de quién son. Han aumentado (todavía más) mis ganas de verano y de festivales 🥺
Anécdotas divertidas sobre algunas de las ediciones más locas del FIB. Me dio nostalgia por algo que no viví. El autor es un poco pesado pero por lo demás muy bien
Entretenida recopilación de historias y anécdotas de uno de los fundadores del FIB a lo largo de sus 25 años de historia. Artistas y fans de una época gloriosa de la música pop/rock/etc internacional en España. Nostálgico, ameno y bien escrito, perfecto para quienes decimos "aquello sí que era buena música".
Muy recomendable si viviste los primeros años del FIB. Incluso si disfrutaste del festival bien entrado el siglo XXI. Joan conoce la casa de primera mano y lo cuenta de una forma muy amena y divertida.
Este festival ha sido un poco "ajeno" a mi dado que nunca fui pero siempre miraba las bandas que iban para encontrar algo nuevo e interesante. Muy detallado con historias muy interesantes.