1. ¿Cuál es el papel de Antonio de Ulloa en el siglo XVIII durante el virreinato peruano?
Ulloa se hizo cargo del gobierno local de la provincia de Huancavelica y de la supervisión de la legendaria mina de mercurio de Santa Bárbara, importante metal líquido, un insumo fundamental en el proceso de amalgamación para refinar la plata. Además, detalla las evidencias adicionales provenientes de fuentes judiciales, administrativas y cuantitativas que corroboran la principal afirmación sobre que la corrupción tuvo una rol central en el sistema colonial y fue la base para la futura corrupción sistémica. Este militar reformador militar reformador cuestionó y luchó contra la corrupción sistemática colonial de las siguientes maneras:
a. Entre 1936 y 1944 colaboró con Jorge Juan para la difusión de abusos administrativos en América meridional redactando un informe confidencial llamado “Discurso y reflexiones políticas sobre el estado presente de los reinos del Perú”. Este escrito denunciaba y proponía cambio en contra de abusos hacia los indios por los corregidores, sacerdotes y hacendados; la venta forzada a precios exorbitantes, venta de cargos y otros problemas de corrupción a su alrededor.
b. Ulloa supervisó las acciones de la mina de mercurio de Santa Bárbara y gobernó Huancavelica desde 1758, destapó los actos de corrupción, confabulaciones y fraudes en las rentas de anteriores autoridades, oficiales reales, mineros y comerciantes. Se enfrentó a quienes incumplían, sin embargo, su resistencia fue increíble.
2. ¿Qué proponían Ulloa y Juan frente a estos actos de corrupción y abusos?
Un ambicioso programa de reforma para evitar el mal gobierno, las injusticias y la apatía religiosa, todos los cuales debilitaban la lealtad de los súbditos coloniales y causaban peligrosas rebeliones indígenas.
- Proponían cambiar los principios fundamentales del sistema para impedir que se abusara de los indios. Los autores eran partidarios de abolir los repartos; prohibir a los corregidores el dedicarse a tratos y comercio privados (a la vez que proporcionarles promociones por buen servicio y no limitar el cargo a solo cinco años); imponer castigos estrictos a los transgresores, y pagar a los indios como trabajadores libres en lugar de someterlos al trabajo forzado de la mita.
3. Aporte de Guamán Poma de Ayala frente a estos sucesos del s. XVIII
El aporte fundamental de Guamán Poma de Ayala fue su crónica <>. En ella, describiendo con minucioso rigor e incluso con ilustraciones la cotidianeidad del corrupto virreinato, y principalmente preocupado en exponer clara, crítica y honestamente el constante estado de servidumbre al que los indios estaban siendo sometidos por la irrefrenable arbitrariedad y burocracia extendida a casi todos los niveles del poder, e incluso sosteniendo la abolición de distintos cargos y exigiendo un mejor trato para los indios por su innegable potencial en la sociedad, terminó por ilustrar a los principales reformistas del siglo ulterior. Así pues, los principales críticos y cronistas del siglo XVIII como Ulloa o Machado de Chaves, tuvieron el mejor de los sustentos bibliográficos para corroborar sus tratados sobre el lamentable estado del Perú y claro, con más o menos éxito a través de ésta labor autoral, pudieron declinar durante un breve periodo la corrupción.
4. ¿Qué medidas adoptó el virrey José de Armendáriz, marqués de Castelfuerte contra el contrabando de la Colonia?
- Dio una orden especial para limitar el flujo de plata a manos extranjeras y el ingreso de textiles de contrabando de China y Europa.
- Implementó la vigilancia naval, las inspecciones, los castigos y la confiscación de artículos de contrabando, y recompensó a los denunciantes con la tercera parte del valor del contrabando confiscado.
- Reveló serias transgresiones de corregidores, sacerdotes y caciques en la cuenta y empleo de los indios de mita.
5. ¿Qué impacto tuvo en el Perú las reformas o cambios que quiso lograr Túpac Amaru frente a los abusos y corrupción española?
Tuvo un impacto en la sierra sur del Perú entre Cuzco- Puno-Arequipa y a que se abolió los corregimientos y el reparto, así como con la implementación del sistema administrativo descentralizado de las interdecías en 1784, la sierra meridional se benefició más ampliamente, al menos en el corto plazo. Más tarde se crea La Audiencia del Cuzco.
A pesar del rechazo de los criollos e indios nobles, la rebelión de Condorcanqui impactó de manera que logró que se aboliera la mita, el reparto y el cargo de corregidor. También se decidió fundar una audiencia en el Cuzco; se aceleró este proceso de reformas en la sierra, aún más rápido que en Lima.
6. Reflexiona y redacta un texto tras la lectura del primer capítulo de historia de la Corrupción en el Perú.
¨La corrupción¨ es una palabra de presencia infaltable en el diálogo de prácticamente cualquier ciudadano peruano de ojos abiertos. Es pues cotidiana en estos tiempos en los que, cuando nos queremos referir en momentos como el almuerzo, el café, o en el parque o en la plaza, con sinceridad o reflexionar sobre lo que el Perú pudo y finalmente no fue y porqué se está como se está y por qué podrían, incluso, avecinar, tiempos peores. Sea cual sea su causa u origen, la corrupción es algo que ahora, en la hora presente, circunda inexorablemente la vida de una de las más fecundas naciones que Sudamérica dio a la historia cultural e históricamente; y claro, cómo tal, que no deja de configurarla por su sobredimensionada influencia directa.
Así pues, el lamentable estado de los tiempos, comúnmente reñido con las aspiraciones naturales de cualquier peruano de los tres últimos siglos, ha terminado ameritando una búsqueda complicada y frustrante de la prima causa de la corrupción y de su terrible y profundo arraigamiento para, como si se tratase de un obispo reclamando arbitrariedades en la dictadura de Trujillo, echarla a los tiburones y no volver a verla nunca más. Las grandes mentes que se han embarcado en este viaje por momentos sempiterno dada su perturbadora distancia, nos han dejado voluminosas obras de brillantes y agudas ideas que, habiendo necesitado, generalmente, rellenar más de seiscientas o setecientas páginas, hoy por esto, nos colocan en el deber ético que acarrea tener las pupilas realmente dilatadas ante la realidad: continuar la labor siempre que la corrupción sea ¨algo de todos los días¨. Y es que, ¿acaso puede quedarse sin pagar la deuda que hoy se tiene con Conversación en la Catedral o con la Historia de la Corrupción en el Perú?
Ahora bien, siendo pues, ¨Historia de la Corrupción en el Perú¨ el principal sustento de nuestra reflexión y uno de los esfuerzos intelectuales más ambiciosos por separarse de semejante mal, teniendo que partir de la época virreinal del Perú para abordar el tema desde sus primeras manifestaciones, y reconociendo las barbaridades y desastres que a continuación señalaremos, podríamos, previamente, preguntarnos: ¿Y la Corona, tuvo también una causa para haber ocasionado algo así entendiendo que era una importante nación de personalidades fecundas del viejo mundo? El historiador Fernando de Orbaneja, parece atinar bien a esta pregunta cuando afirma:
¨Recibe el nombre de jingoísmo ¨la patriotería exaltada que propugna la agresión contra otras naciones¨, con frecuencia fomentada por los gobiernos para exaltar sus errores. En España hemos sufrido un jingoísmo cavernícola que se ha enfrentado a otros países por defender los intereses de la Iglesia, a veces con grave daño para nuestros logros, (…) lo que ha dado motivo a episodios realmente bochornosos y lamentables confusiones¨.
Moviéndonos al contexto del Perú y tal vez encontrada la causa de las primeras manifestaciones de corrupción en el Perú, habrá que dejar claro, que la corrupción durante la colonia fue sistemática jerárquicamente. Comenzando por los virreyes hasta llegar a los corregidores, fue generando incontables controversias, arbitrariedades y malestares por sus grandes y eficaces redes de funcionarios. Redes, que estando integradas por los más mezquinos funcionarios que compartían el objetivo común de prevalecer en sus cargos para embolsarse grandes cantidades y permanecer en las élites mientras sentían la angustia de ser defenestrado por alguien más influyente, terminaron gobernando a lo largo de casi toda la colonia, mientras sus integrantes se hacían de oro con la mano del indio siempre al margen de la voluntad del mismo. La disciplina y el honor que debía de rendirse a los monarcas y la lealtad que caracterizaba al reino ibérico, no pudo verse, pues, más emborronado, ni el Perú más afectado.
Sin embargo, no se hicieron ausentes a quienes justamente, y al margen de los más irracionales jingoísmos, pueden llamarse próceres. Pues, ¿no merecen acaso este título aquellos personajes que, en semejante contexto de barbarie, tuvieron la osadía de retar al sistema corrupto y denunciar minuciosamente sus actos?, ¿no llaman acaso la atención personajes como José Gabriel Condorcanqui, o cronistas como Ulloa, Guamán Poma de Ayala o Machado de Chaves, que no vacilaron ni un momento en reprender moralmente a los más altos cargos reales para defender abusos aun sabiendo que no se lucrarían de ninguna forma?
Se hizo, pues, de todo, desde las largas denuncias de los cronistas, pasando por las incontables visitas e inspecciones a las ciudades y minas por parte de los más altos cargos, hasta llegar a un agotador intento de reformar, casi totalmente, la administración de las extensas Indias por las superintendencias. Sin en cambio, el estado de los círculos de poder y su apego corrosivo a sus intereses por encima de cualquier cosa, dejó a la administración del reino en un estado metastásico tan avanzado que las tres principales consecuencias que terminaron por hundir el imperio, por liberar al Perú y a la vez por heredarle un sistema de administración pública deficiente fueron prácticamente inevitables: el descuido y abandono técnico y operativo de las minas de mercurio, el deterioro de las condiciones laborales de los indios allí empleados, y el alza en el costo de la financiación y producción tanto del mercurio como de la plata.
Irónica, pero necesariamente, en todo sistema o entreverado de poder y jerarquías, siempre estarán quienes llegarán, de una forma u otra, a tener una vista privilegiada de las posibles arbitrariedades que estén detrás de las más altas esferas de poder. Y aunque lo anhelado ha sido y serán aquellos episodios en que las traiciones a los tiranos por parte de sus más allegados mandos, terminan por liberar a los pueblos de la servidumbre y del sinvivir, o aquellos en que se completa un advenimiento contra el pleno del poderío social para después entregarlo y de una forma u otra, completar la difícil tarea de restablecer una nación desde sus cimientos, no pudo ser el caso del Perú; dónde hubo que esperar décadas y décadas para que lo cierto y lo justo saliera a la luz. ¿Si ya todo esto se sabe, por qué se continúa en lo mismo?, ¿acaso se sigue sin poder verlo?, advertirlo, es, claramente posible, pero lamentablemente la masa en el Perú contemporáneo tapa muchas cosas, y estando entre ellas la razón de quienes están dentro, queda luchar contra su mandato, es decir, contra ¨la más grave crisis que a pueblos, naciones, culturas, cabe padecer¨.
PURGATORIO MINERO
Destacan las actividades de informante secreto de desempeña Ulloa en países como Francia o Dinamarca a inicios de 1950. Todo esto acurre antes de su nombramiento en Huancavelica. Es este lugar se había tratado de erradicar la corrupción (por ejemplo, los intentos del duque de la Palata y el marqués de Castelfuerte) sin éxito debido a la oposición. Ulloa se enfrenta a una corrupción que está en combina con las altas autoridades coloniales y no logró vencer, así, deja el Perú en 1764. La actividad minera de mercurio y plata iba mal por falta de capital, por eso, y para impulsar la economía andina, se plantearon adelantos en efectivo del tesoro real a estos mineros, asegurando la compra de mercurio a precios oficiales. De esta manera se disminuyó la venta ilegal con intercambios que se hacían usando la plata piña. Cuando Ulloa asumió el mando, el interino gobernador anterior Pablo de la Vega y Bárcena no le entregó los informes ni de tesorería, ni gremios mineros ni de azore. La desorganización había sigo provocada por abusos y fraudes, ganancias de 30000 pesos anuales ilícitas. Ulloa no participó de la corrupción con las altas autoridades (quienes estaban al tanto del accionar de Vega, pero no informaban por beneficios personales) y esto le trajo muchos problemas. Ulloa dictó medidas concretas para extraer mejor las minas, pero sus planes eran continuamente saboteados por los mineros y vendedores oficiales, provocando que Ulloa tenga que hacer visitas periódicas a cada mina, siendo testigo de retrasos negligentes y otras actividades ilegales en las cuales eran cómplices los supervisores tales como como Fernando de Antesana y oficiales reales. Así, en 1970, Ulloa acusó a los veedores principales de “permitir la explotación riesgosa de la mina y exiliar a varios mineros” y los encarceló. También acusó a un importante sacerdote por presuntamente secuestrar a una joven. Ademán, denunció abusos contra los indios por parte de Aguirre, el cual iniciaría una campaña en su contra lo que concluyó en una visita oficial que decretó excarcelar a los funcionarios apresados e interrumpir su proceso legal. Ulloa luego descubre que el virrey Amat estaba parcializado en su contra y esta misiva había sido deshonesta. Ulloa siguió intentando optimizar la mina y la infraestructura de Huancavelica, pero se le abrieron varios procesos legales (con numerosas peticiones para que sea relevado). Se decretó en 1764 que viaje a Cuba y asuma la Gobernación de Luisiana. Al no obtener protección por parte del virrey Amat, debido a órdenes directas de la corona, Ulloa escribió una carta qué enumerado cada uno de los delitos cometidos en Huancavelica que quedarían impunes. El virrey Amat no estuvo contento con esa carta y ordenó apresar a Juan de Alasta, el cual era un fiel partidario de Ulloa. Ulloa a escribió varios textos que explicaban la situación en este periodo de gobernador como “Relación de Gobierno” o “Discurso”.