Taehyung veía a frecuentemente ese chico del año inferior. No sólo porque fuera atractivo o un estudiante nuevo trasferido hacia pocas semanas de Busan, sino porque, peculiarmente, siempre llevaba un frasco transparente con él a todos lados, y realmente quería saber el porqué. Al cabo de los días, los demás perdían el interés rápidamente, pero Taehyung no. Él en verdad quería saber.
El problema, y principal obstáculo, era que el chico del frasco no hablaba con nadie.