Tenía este libro en mi lista de pendientes desde hace tiempo y finalmente decidí leerlo durante estos días de descanso. La escritura de Amaya es ágil y sencilla, con capítulos cortos que hacen que el libro sea muy fácil de leer y, en mi caso, lo terminé en tan solo un día y medio, aunque habría sido capaz de terminarlo en un solo día si no hubiera estado ocupada con otras cosas.
La historia está narrada desde dos perspectivas, la de Mai y la del ser.
Me gustó mucho la idea que trata el libro y cómo la desarrolla, muy original, aunque me quedé con ganas de saber más sobre el origen del ser (no diré su nombre para evitar spoilers). Sin embargo, al final del libro deja abierta la posibilidad de que en futuras entregas podamos conocer más sobre este personaje, así que ya veremos.
A través de la historia de “el castigo”, pudimos conocer más sobre Mai, una chica que se infravalora a sí misma, se ve como alguien del montón, con pocas habilidades sociales y para rematar, está pasando por una ruptura dolorosa.
Su vida está a punto de cambiar cuando este ser, es encerrado dentro de ella a modo de castigo. ¿Pero qué clase de castigo? ¿Por qué en ella? ¿ vivir dentro de ella la volverá loca o hará que se empiece a valorar más? ¿Qué le pasará a él al estar observando desde dentro lo que ella hace, dice y piensa? ¿Cambiará su visión sobre que los seres humanos son frágiles y débiles?
Si quieres saberlo, tendrás que leerlo.
Por mi parte lo recomiendo por su originalidad, su fácil lectura, lo cual es genial para leer entre libros más densos, y además me gusta la evolución de los personajes a lo largo de la historia, aunque me gustaría saber un poco más de ellos.