Un poemario de Toni Junyent ilustrado por Joan Casaramona. Incluye veinte poemas sinceros, íntimos y libres que te acercan a realidades sencillas y cotidianas como la de observar un gato, agradecer las amistades, anhelar el amor o simplemente vivir. Con ilustraciones tiernas y contundentes, que aportan una nueva capa narrativa y reinterpretan los poemas.
la reseña de este poemario se encuentra en la última página del libro, que ya he envuelto y está esperando a ser entregado (¡feliz san jorge!)
puede que no fuera para tres estrellas, los poemas no lo son, no creo. Pero la experiencia de encontrarlo en bilbao y llevarlo conmigo, y que me acompañara, y encontrar estrofas que me dieran paz. Poco más pido.
(aunque el escritor era un nice guy de joven seguro)
Qué gusto da conocer a una editorial con tanta identidad visual y tan buen gusto. La fotografía descentrada, la elección de una tipografía sobria con alguna pequeña magia en cada palabra y la inclusión de ilustraciones horizontales con los mejores versos del autor hacen de este libro un objeto preciso y precioso.
El tono de los poemas me recuerda mucho al de Leticia Ybarra en "Fantasmita eres pegamento" o al de Helena Pagán en "Toys are us" (próximamente): una mezcla de contemporaneidad en el lenguaje, los escenarios y la puntuación junto a un planteamiento más clásico, guiado por una experiencia cuya conclusión cierra el poema. Demasiado abstracto. Prueba otra vez.
Lo que me gusta de los poemas de Toni Junyent es que puedes seguir el rastro de las distintas sensaciones que ha ido recorriendo el autor hasta terminar el poema. Esto me parece de una sinceridad brutal, pues muchas veces ocultamos tanto nuestras experiencias de tanto reescribirlas que luego ni las reconocemos ni nos reconocemos en ellas.
El poemario, como todo buen poemario, genera conexiones a nivel micro repitiendo ciertas palabras o versos dentro de un mismo poema. Pero también las genera a nivel macro, a través de alusiones, símbolos o referencias cruzadas. Una estructura que tiene lo mismo de bien trabada y planeada que de espontánea y fresca, pues no hay nada peor que un poemario que es solo estructura.
En Vivir otras ficciones una película de Jo Sol le oí decir a un hombre valiente algo como: "para hacer la revolución antes hay que resolver el problema del cuerpo". Tiempo después escribí un poema largo e informe sobre esa declaración que sentí tan mía. Era como un garabato largo y algo cursi ligeramente vanguardista sinsabores de la carcasa que palpitante nos proyecta hacia el futuro. He preferido dejar el engendro en el taller y redactar una nota dejando constancia de que esto ocurrió.
¡El juego de resignificaciones entre los poemas de Junyent y las ilustraciones de Casarramona es magnífico! Un libro entrañable y exquisitamente diseñado.