Este libro es un paseo aleatorio en torno a la figura de Antonin Artaud, una caminata que se interna en una de las obras más singulares del siglo veinte, que se preguntó continuamente por los orígenes del acto creativo y profundizó la relación entre biografía y escritura. Fragmentos de sus libros más icónicos como El Pensanervios o El Ombligo de los Limbos, se mezclan con fotografías, documentos vitales, ensayos que reflexionan sobre la importancia de la revolución, cartas escritas a Balthus y a Hitler o un punzante manifiesto llamado Revuelta contra la poesía, que se encontraba inédito en español. Estos retazos hilvanan una deriva que permite conocer más a un autor que definió como un "primitivo disgustado", y que tuvo que luchar contra la policía psiquiátrica de su época. Un artista total que fue el "único testigo de sí mismo" y a quien seguimos leyendo porque marcó un hito en la forma en que habitamos la experiencia artística.
French surrealist poet and playwright Antonin Artaud advocated a deliberately shocking and confrontational style of drama that he called "theater of cruelty."
People better knew Antoine Marie Joseph Artaud, an essayist, actor, and director.
Considered among the most influential figures in the evolution of modern theory, Antonin Artaud associated with artists and experimental groups in Paris during the 1920s.
Political differences then resulted in him breaking and founding the theatre Alfred Jarry with Roger Vitrac and Robert Aron. Together, they expected to create a forum for works to change radically. Artaud especially expressed disdain for west of the day, panned the ordered plot and scripted language that his contemporaries typically employed to convey ideas, and recorded his ideas in such works as Le Theatre de la cruaute and The Theatre and Its Double.
Artaud thought to represent reality and to affect the much possible audience and therefore used a mixture of strange and disturbing forms of lighting, sound, and other performance elements.
Artaud wanted that the "spectacle" that "engulfed and physically affected" this audience, put in the middle. He referred to this layout like a "vortex," a "trapped and powerless" constantly shifting shape.
Antonin Artaud, un nombre que escuché apenas un par veces en conversaciones con literatos de mi ciudad, aludido como un genio o como un referente de la literatura francesa. De esos primeros encuentros con su nombre me surgió un latido irrefrenable de curiosidad, por lo que "Deriva Artaud" fue una compra inmediata.
Admito que el autor superó mis expectativas. La tónica de su escritura es, indudablemente, rupturista. No se encasilla en un estilo concreto y cada palabra que emplea es un cuchillo contra la sociedad, la política, los poetas o su vida misma. Por ejemplo, en el poema "Yo, Artaud", definiéndose, dice: "yo soy el amo de los elementos / y el mal de los eventos" (Artaud, 2022, p. 83). A mi entender, el poeta, egocéntrico, repudia su personalidad y la vida miserable que le tocó vivir. En varios textos del libro insulta a los poetas y la literatura, pero, ¿no es él mismo aquello que critica? Es imposible que el autor salga del paradigma en el que vive, pero Artaud, sabiéndose preso de su época, empuja el paradigma y lo fragmenta con su escritura.
Aunque hay muchos textos increíbles en el libro, destaco la crítica al surrealismo que hace el autor en su texto "A la gran noche o el engaño surrealista". Principalmente destaco la osadía del Artaud al criticar la vanguardia a la que él mismo pertenecía. Además, de una manera tan crítica y juiciosa, tan fría y aguda. "¿No murió el surrealismo el día en que Breton y sus adeptos debían unirse al comunismo (...)" (Artaud, 2022 p. 70). Incisivo y cruel en sus palabras. Quizá, lo que me molesta un poco del texto es su excesivo rencor contra el movimiento (asumo que por temas personales) y sus lamentos en torno a su trágica vida. Eso, por su puesto, no le quita valor a sus palabras ni su crítica deja de ser certera y adecuada.
Más adelante Artaud (2022) declara que"el surrealismo ha muerto por el sectarismo idiota de sus adeptos. Lo que queda de él es una especie de agrupación híbrida que ni los propios surrealistas son capaces de bautizar" (p. 74). ¿No es eso lo que ocurre siempre con los movimientos literarios? ¿No es Artaud igual de culpable que ese sectarismo idiota?
Se podría decir algo de todos los textos, puesto que la selección de poemas y cartas es asombrosa, aunque me atrevo a decir (desde el desconocimiento) que la obra completa de Artaud tiene la genialidad de los de la antología. Lo digo por ese toque de locura febril de su prosa. Quizás, el talento del autor nace de su locura, aquella que lo acompañó desde su infancia, o quizá fue fruto de su infame salud que lo tuvo en todo momento al borde de la muerte.
This entire review has been hidden because of spoilers.
Me pareció bien como para empezar a entender qué onda con Artaud, pero me quedan muchos huecos de todas formas, creo que este libro está bien, pero se queda muy corto. Era medio punk antes del punk, y parece estar peleado con todo mundo. Un poco eso me queda. Y me encanta que usa mucho, pero mucho, la palabra pensamiento, hay algo en su manera de usarla que parece convertirla en arma. Otra que usa bastante como arma es cerdos! Todo mundo parece serlo, según él. Seguiré buscando más, sé que en algún momento estuvo muy conectado con México, si por acá me pueden recomendar por dónde seguir, bienvenido.
"En cualquiera de los estados de mi mecánica pensante, hay orificios, paradas, no quiero decir, entiéndame bien, en el tiempo, quiero decir en cierta suerte de espacio (yo me entiendo); no quiero decir un pensamiento a lo largo, un pensamiento en duración de pensamientos, quiero decir UN pensamiento, uno solo, y un pensamiento EN INTERIOR; pero no me refiero a un pensamiento de Pascal, un pensamiento de filósofo, me refiero a la fijación contorneada, la esclerosis de un cierto estado. ¡Y agarrar!"
"Ah, esos estados que nunca nombramos, esas eminentes situaciones del alma, ah esos intervalos del espíritu, ah esas minúsculas fallas que son el pan cotidiano de mis horas, ah ese pueblo repleto de dones, -son siempre las mismas palabras que me sirven y verdaderamente no parezco moverme mucho en mi pensamiento, pero me muevo más que ustedes en realidad, barbas de años, cerdos pertinentes, maestros del verbo falso, fornicadores de retratos, folletinistas, rastreros, bastantes, entomólogos, plaga de mi lengua."
Lo que ustedes han tomado por mis obras no eran más que los desechos de mí mismo, estos restos del alma que el hombre normal no admite.
Hace unos años le juré mi odio al surrealismo. Hoy en día sigue siendo así, pero creo que Artaud lo odiaba más que yo, aún siendo un referente del movimiento, así que dentro de todo este libro me gustó.