nunca fui capaz de escribir un diario de pequeña. ni de adolescente ni creo que de adulta tampoco. siempre pienso que no hay nada que contar que se pueda considerar tan emocionante como para incluirlo en un hito memorable de vida. Pero lo que no sabía y tampoco me daba cuenta es que la libreta que siempre llevo encima y en la que anoto desde el estornino que se sale del círculo de vuelo de su grupo hasta una frase que me ha gustado mucho de un libro o la mejor hora para regar las plantas en verano es un diario al uso.
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Las palabras justas de @milena.busquets escrito en forma de diario sin más pretensión, desde mi punto de vista, que la de usar este formato literario para presentar una serie de ideas de manera, más o menos, ordenada y en diferentes grados de intensidad, donde el amor, en todas sus posibles acepciones, es el motor del mundo y el de Milena también. Amor hacia sus hijos, sus padres, sus parejas y las que estarán por venir, amor por la escritura y por cadaqués... mucho amor pero también mucha sangre fría porque aún no terminamos de creer que en los extremos se vive mejor. Porque para Milena esta claro que de amor nadie se muere pero de aburrimiento si.
Milena da rienda suelta a sus emociones y deja que se desboquen si esa es su intención. Sigue eximinando como fue la relación con su madre y el poco tiempo que estuvo con su padre. Acude a la escritura para evaluar a los lectores y así como Laura Freixas hablaba del show not explain son las palabras de renard en boca de su hijo lo que otorgará título al libro. Las palabras justas para sentar cátedra sobre una vida experimentada y disfrutada al máximo donde las ganas de todo se mantienen al máximo. Euforia silenciosa lo llama Milena.
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Con muy certeras reflexiones sobre la escritura, la elegancia, los hombres que pasan por su vida, sobre mensajes que no llegan, perfumes y peonias, Kafka,, Proust y Renard, Milena Busquets despliega un gran abanico sensorial y colorido de su vida en Barcelona, sus viajes a Madrid, sus conversaciones con sus hijos, con la mujer que limpia su casa y su psiquiatra para demostrar que la vida es todo eso que pasa entre línea y línea.