Berichá nació sin piernas pero su movilización la ha efectuado desde el pensamiento, desde la inteligencia que sus antepasados le heredaron, de ahí que afirme que tiene los pies en la cabeza.
En su libro nos narra la experiencia de tener que asistir a un centro educativo occidental donde le obligaban a repetir la cosmogonía judeocristiana una y otra vez. En ese proceso fue testigo de como los niños y niñas a su alrededor perdían su cultura uwa e incluso la despreciaban. Ella tomó una alternativa, decidió huir en su interior, en su pensamiento, y resistir desde ahí.
Nos narra también la manera en la que los y las abuelas transmiten el conocimiento del territorio a los y las niñas, esto lo hacen durante la noche, que es cuando hay calma y silencio. Así mismo nos comparte la cosmogonía uwa, la cual intenta dar explicación al origen de la creación. Su relato es un canto a la resistencia uwa así como deja en evidencia la estrecha relación que la comunidad poseía con la naturaleza luego de agudas observaciones al medio.
Berichá (Esperanza Aguablanca), cuyo nombre traduce «caracol pequeño» pertenece a la tribu uwa, una comunidad indígena asentada en la Sierra Nevada del Cocuy, ubicada en los departamentos de Boyacá, Arauca y Casanare. Se ha dedicado a la enseñanza y con su pensamiento busca aminorar la brecha que los procesos de colonización han cimentado en el territorio indígena.