¿Quédebemoshacer paragozar de unavejezsaludable y libre deenfermedades?
Enestelibroencontrarás lasrespuestas.
No hay ningún plan de alimentación funcional para todo el lo que a unos les sienta bien, a otros puede hacerles daño. ¿Cómo se explica? Por el código genético, que es absolutamente único en cada persona.
Alejandra Ponce, experta en nutrigenómica, una apasionante y pionera ciencia que une la genética y la nutrición, nos advierte que, contrario a lo que la medicina tradicional ha dictado, no es correcto seguir recomendaciones hay que buscar un plan de alimentación adecuado para tus genes, de manera que goces hoy de una vida sana y que llegues a la vejez sin enfermedades. Aunque estamos programados genéticamente para presentar ciertos padecimientos, la combinaciónde una nutrición personalizada y un estilo de vida saludable hace posible retrasarlos o incluso silenciarlos para siempre.
Este libro es una revolucionaria guía que te ayudará a convertir tu longevidad en años que se disfruten.
Creo que todos deberíamos de leer este libro. Existen muchos mitos sobre las dietas y lo alimentos, los cuales normalmente son recomendaciones de personas cercanas o vídeos en redes sociales. Al momento de recomendar algo porque “a un conocido le funcionó” nos puede perjudicar aunque el objetivo no era ese. Este libro explica muy fácil como nuestro ADN está estructurado a través de los genes y que todos somos diferentes. No podemos generalizar la nutrición.
Una necesaria guía para quienes nos preocupamos y ocupamos de tener una salud óptima a lo largo de los años. Consejos y recomendaciones para sacarle el mejor beneficio a nuestra carga genética.
A pesar de la profundidad que el título anuncia, el nivel de los textos es muy básico y, a momentos, desactualizado (aunque está bien como una introducción al tema para principiantes). Hay conceptos que en cualquier conversación medianamente seria sobre longevidad serían cruciales y que aquí ni siquiera se mencionan: autofagia, mTOR, oxalato (la autora, extrañamente, recomienda algunos alimentos con altas concentraciones), gluco(geno)génesis, la vital relación TGL-HDL (trigliceridos entre lipoproteínas de alta densidad, para determinar el riesgo real e inequívoco de grasas/colesterol); o temas que son abordados de manera somera y que debieron haber sido analizados detalladamente por sus implicaciones clínicas, p.e. el ayuno intermitente y la cetosis (me sorprendió mucho que la autora pareciera asimilar, por no decir confundir, la dieta cetogénica a la carnivora, cuando en realidad existen dietas keto basadas en plantas, como el exitoso programa Ren.Nu). Más allá de la diabetes y la epilepsia, la dieta cetogénica y/o el ayuno detienen el progreso de ciertas enfermedades genéticas, como la PKD, como lo han corroborado estudios científicos recientes que consolidan lo que ya anunciaba la vivisección (i.e. experimentación animal) previa. Y esto sin considerar sus múltiples beneficios adicionales, como la mejora en la concentración, el sueño y el rendimiento deportivo. Nada de esto se menciona. Desde el punto de vista editorial, la obra es un claro ejemplo de gigantismo inducido: interlineados sobrados y margenes anómalos con la finalidad ex profeso de incrementar el número de páginas, inflando una publicación que condiciones normales, sería más un panfleto que un libro. En conclusión, el libro se siente, a momentos, más de autoayuda o superación personal que del tema que le compete.
Me pareció un libro muy interesante con una propuesta que hace mucho sentido, acerca de unas nuevas ciencias que está conformada por la nutrición y la genética: la nutrigenómica y la nutrigenética. Alejandra nos explica en su libro que el fin de estas nuevas ciencias es la atención personalizada para prevenir y tratar enfermedades crónico-degenerativas como lo son las cardiovasculares, la diabetes, el cáncer y los padecimientos inflamatorios, así como los padecimientos neurológicos y psiquiátricos. Lo que se plantea básicamente es que cada uno de nosotros en nuestros genes ya traemos inscritos ciertas "enfermedades" debido a nuestros padres; sin embargo, esto no significa que las vayamos a presentar, todo depende del estilo de vida que llevemos y de conocer nuestro genes de forma personalizada para saber qué nos convendría comer y que no, ya que las "reglas básicas o más comunes de la nutrición" no aplican para todos.
En general me gustó el libro porque me pareció un tema novedoso e interesante, con consejos y recomendaciones muy prácticas, especialmente en la segunda mitad del libro. Las únicas dos cosas que no me gustaron fue que en ocasiones la información estaba muy repetitiva y que, especialmente en los primeros capítulos, de pronto hay explicaciones un poco técnicas que yo al no pertenecer al sector salud, no logré entender del todo.
En conclusión, es un libro muy interesante, novedoso, con información de valor y consejos prácticos que todas las personas, especialmente las que están buscando mejorar o cambiar su estilo de vida (alimentación, sueño, descanso, actividad física y hábitos) deben de leer.
Cómo lectora recurrente de ficción y no ficción , me ha parecido que este libro no es especialmente científico, en la forma en la que está escrito. Intenta constantemente hablar al lector de una manera coloquial, pero al mismo tiempo, introduce términos científicos (necesarios) sin haberlos definido. Creo que el 'trade off' entre coloquial y científico es difícil y no está muy bien gestionado en este libro. Por otro lado, independiente de la forma de redacción, la meta de este libro ha cumplido su objetivo en mi vida. Llevo años intentando dietas diferentes para mis problemas hormonales y estoy un poco cansada, ya no quiero experimentar más, necesito que me digan exactamente cómo debo alimentarme para sacar lo mejor de mis genes y este libro 'ha dado en el clavo'. Es cierto que es necesario hacerse pruebas geneticas bastante costosas, pero como dice la autora, nuestros genes no cambian, por lo tanto este gasto significativo solo deberá hacerse una vez en la vida.
Recomiendo ampliamente el libro si te interesa el tema de la alimentación y me parece revelador el cambio de paradigma sobre qué comer?. Porque según yo como bien 😅, y aún así tengo problemas de ovario poliquístico, endometriosis, y gastrointestinales. Entonces algo no estoy haciendo bien.
“Los genes se obtienen al azar, no podemos hacer nada al respecto; lo que nos tocó nos tocó -como en las cartas-, pero puedes fortalecer o debilitar la epigenética con tus acciones diarias.”
Les recomiendo: 1. Leer este libro. 2. Cuando sea posible, realizarse un estudio nutrigenético para incorporar hábitos saludables a su estilo de vida con el fin de envejecer en la mejor forma posible.
Es una excelente guía inicial para conocer desde conceptos básicos del ADN hasta mecanismos biológicos del cuerpo que sin darnos cuenta impiden que tengamos una salud plena! Todo está en la genética. Definitivamente esta lectura impactará mi vida y la de mi familia para bien. Gracias Dra!
Una guía algo general. Por momentos repetitivo en el discurso. Hay algunos consejos y tips rescatables, pero siento que todo se resume a la necesidad de hacer un análisis genético y, según eso, definir la alimentación.