“Mérida me conoce, valora mi trabajo y vocación, confía en mí, me canta y enseña canciones en español, me dedica las sonrisas más bonitas y me da los besos más deliciosos que he tenido en mi vida, y mira que he sido un gran besucón a lo largo de mi joven vida.
Está loca, lo sé desde que la conocí, pero me gusta esa loca que me vuelve loco con la que quiero hacer locuras.”
Okay. En el caso de este libro, no lo había leído (por razones que ni yo me acuerdo).
Pero como es la continuación de la historia de Daska (Drake y Alaska), también la conseguí ahora.
Y siento que ya desde las primeras páginas antes de empezar la historia ya la autora había hecho volar su magia. ¿Por qué? Por la dedicatoria, empieza esta diciendo que el libro va dedicado -valga la redundancia- a todas las personas que por alguna razón han debido volar del nido en el que nacieron o crecieron, pero también -y más específicamente-, va dedicado a los venezolanos que se tuvieron que ir de su tierra natal.
La autora es venezolana y normalmente pone en sus historias algún personaje latinoamericano, pero yo no tenía ni idea de que iba a hacer que la protagonista de este libro fuera coterránea de ella, porque no leí la sinopsis antes de meterme en la lectura. Simplemente es saber que es un libro de Darlis Stefany, y tener la certeza de que te va a gustar, si te gustan los libros de ella, sin necesidad de leer la sinopsis. ¡Ojo que no digo que esté bien no leer la sinopsis del libro!, pero a lo que voy es que si sos fanático de esta autora (o de cualquier otro autor), en la mayoría de los casos, no vas a leer la sinopsis del libro, sobre todo si se dedica a escribir un solo género, porque sabes cuál va a ser su enfoque.
Entonces, yo no leí la sinopsis de este libro, hasta que no leí la dedicatoria (y cabe aclarar que en la sinopsis en ningún momento se dice que Mérida sea venezolana). Porque te remueve el alma la dedicatoria de este libro, así que ya se pueden andar imaginando las ganas extras que le puse a la lectura cuando me encontré con esos siete párrafos.
Y después me topé con la playlist recomendada de este libro: Paquita la del barrio, Reik, Camila, tercer cielo, Belinda, morat, Luis Silva, calle ciega, j Balvin y bad bunny, 5 seconds of summer, Kevin Kaarl, the neighborhood, Shawn Mendes, Cody fry, Danny ocean, keane, Bruno Mars, Omar Rudberg, the weekend, Taylor swift, Ariana grande, Harry styles, RBD y one Direction, son los artistas que eligió para este libro. Un puntazo se merece esta playlist, porque mezcla las culturas de ambos protagonistas de una manera magnífica, que te hace tener una idea de lo que te esperará en la novela.
La dinámica que tienen los dos protagonistas es súper graciosa y engancha desde el inicio, haciendo que los 46 capítulos más prólogo, epílogo y tres escenas extra que tiene el libro no se sientan.
La historia va más o menos así: Mérida del Valle Sousa es una estudiante universitaria de diseño de animación (o, bueno, animación digital), que es muy tímida y por eso su mejor amiga la convence de descargarse una aplicación para interactuar con otros estudiantes del campus universitario. Así se topa con Martin, un chico que empieza a acosarla y a mandarle fotos de su pene pero que en su cuenta no tiene su propia foto de cara sino que tiene la foto de Dawson Harris, el hermano gemelo del protagonista del anterior libro.
Pero ¡oh no, la cosa no termina ahí! De hecho ¡empieza ahí! Porque resulta que Dawson no sabe que su amigo está usando su foto de perfil nuevamente para engancharse a una mina.
Porque sí, ya lo había hecho antes.
Pero esta vez cuando Mérida conoce a Dawson y aclara en el malentendido (de una manera muy graciosa) es que comienza la venganza de ambos. Y esta venganza deriva en una amistad que, ya sabemos, llevará a un romance épico.
Dawson:
Es romántico, súper dulce y tan amante de los animales, que además es veterinario. Pero no solo eso, sino que además es súper comprensivo y se interesa casi de inmediato por la cultura de Mérida. Es el típico chico que más parece un osito de peluche.
“Nos quedamos en silencio durante unos segundos en los que me balanceo sobre mis pies, y entonces sonrío deslizando la mirada por su uniforme quirúrgico rosado, el que le di.
Le queda mejor de lo que imaginé, y cuando nota que lo estoy evaluando, hace la pose exacta del dibujo que le regalé. Solo faltaría la nube de diálogo.
«¡Basta, Dawson Josefino! Deja de ser encantador y de darle vueltas a mi mundo».”
Mérida:
Es latina. Ama ser latina. Odia con todo su ser que su madre quiera reprimir eso en ella.
Pero no solo eso la define, sino que además es súper tímida, hasta el punto en que nadie sabe que ella dibuja escenas hot, porque tiene talento y una mente algo sucia. Tanto es así que muchas veces quise que se juntara con Alaska, para ser ambas las creadoras de una novela gráfica +21.
Y puede ser muy romántica, dedicando canciones de Camila (si, aún no supero esa declaración en plena fiesta en el capítulo 17).
“Pienso en Alaska, que es escritora y le va muy bien en esa aplicación, JoinApp. Todavía no he leído nada, pero la descargué por curiosidad. Tal vez Alaska y Mérida harían un gran equipo si algún día hipotéticamente se conocieran.” Querido: ¡Yo consumiría lo que ellas produjeran!
Un tema aparte son las escenas sexuales. Mientras que en el anterior libro no estaba mal pero eran naif, en este libro son para llamar a los bomberos, tal y como Darlis nos tiene acostumbrados. Aunque también tienen algo de la comicidad del anterior libro.
Lo mejor:
-Las interacciones de Dawson con su familia y Alaska.
-La relación de amor/odio entre Mérida y las mascotas de la casa. De hecho, me hacía sentir identificada con ella, porque esa es la relación que tengo con la gata de mi familia.
-Las reflexiones al estilo de “Simplemente a veces conocemos a personas maravillosas y mágicas con el poder de tener impacto en nuestras vidas, pero no les encontramos un lugar y las dejamos pasar como estrellas fugaces que en su momento brillaron demasiado fuerte frente a nosotros, pero siguieron su curso y brillaron en la vida de alguien más.”
Lo peor:
-La relación entre Mérida y su madre.
-Los celos poco profesionales hacia Dawson del veterinario que atiende a las mascotas de las Sousa, y que quiere ch1ng4rs3 a la madre de Mérida.
- cuando todo está bien, es casi perfecto, pero cuando empieza el drama, todo lo que los rodea lo es.
Nuevamente, esta es una historia que parece liviana, que podés leerla tranquilamente en un par de días (o tirarte una dinámica al estilo de “24hs leyendo”) y no te vas a arrepentir, pero que también toca temas como el ciberacoso, la violencia en la pareja, la salud mental y los cuidados de los animales.
Y, a diferencia del libro anterior, donde sentía que no era lo mejor que había leído de esta autora, en este caso lo que siento es todo lo contrario porque al hacer que la protagonista sea latina creo que la autora supo incluir más cosas con las que uno se puede identificar siendo latino. Pero no se quedó con solamente hacer que la protagonista fuera latina sino que además logras identificarte con el protagonista también en el hecho de que ama que ella ame ser latina.
No sé… siento que es uno de los mejores libros de esta autora que he leído. Y por supuesto la nota es 9/10 (4,5/5 ✨), porque de todas maneras tiene sus buenos defectos pero perfectamente se pueden pasar por alto.