Detrás de las milenarias «piedras» de esos dólmenes y poblados amurallados desperdigados a lo largo y ancho de nuestros campos, así como de los «cacharros» (cerámicas, hachas pulimentadas, puntas de flecha de sílex o adornos de colores) que hoy se exhiben en las vitrinas de los museos arqueológicos, existieron incontables personas anónimas hoy olvidadas o, en el mejor de los casos, percibidas bajo tópicos tan grotescos como erróneos.
Sin embargo, fueron los protagonistas colectivos de una historia apasionante y trágica donde se dieron episodios de trabajo cooperativo, apoyo mutuo y relaciones horizontales, pero también de explotación, opresión y dominación. Y es que gracias a la arqueología no solo sabemos cómo construían sus viviendas, de qué manera fabricaban sus herramientas o qué cultivaban aquellas personas, sino que también hemos podido reconstruir cómo se relacionaban entre sí: mediante modos de vida comunalistas democráticos o bajo el yugo de auténticas aristocracias guerreras que se erigieron como gobernantes de los primeros Estados arcaicos.
A través de estas páginas, Rodrigo Villalobos García (Las gafas de Childe) nos explica de forma sencilla pero rigurosa cómo varias generaciones de arqueólogos y arqueólogas se las han ingeniado para descifrar el trasfondo social de los artefactos, poblados y tumbas del Neolítico, Calcolítico y Bronce Antiguo peninsulares (c. 5500-1500 a. C.).
Un libro divulgativo muy ameno, muy bien construido, que a medida que va avanzando te va dirigiendo y facilitando las herramientas para entender tanto la arqueología social y el estudio de la Prehistoria Reciente como las diferentes teorías, técnicas, historia de estas disciplinas, etc. Me ha gustado bastante más que "The Dawn of Everything" que me vi obligado a abandonar, es más conciso, menos repetitivo y más amable con el lector, y, sobre todo, se nota que está escrito desde dentro "de la ciencia" puesto que "The Dawn..." resulta un poco cargante en su pose de outsider con los puñitos apretados enfrentado a asuntos que la arqueología y otras disciplinas ya han superado ampliamente.
La tesis central del libro, desterrar la idea de que la historia de la humanidad es una línea ascendente de progreso hasta el lugar en el que nos encontramos y demostrar la existencia de sociedades arcaicas con diferentes modelos socioeconómicos complejos y variados (y, sobre todo, mostrar la existencia de modelos igualitarios, comunales, que funcionaban y eran tan "válidos" como las sociedades estatalizadas), también está muy bien explicada y resulta, incluso más que convincente, evidente. Quizá he echado de menos alguna página dedicada a especular con las razones por la que las sociedades comunales derivarían a sociedades estratificadas (ya sea por la gestión de excedentes, la densidad de población, carestías o cualquier otro posible motivo). El autor deja aquí y allá alguna pista pero yo es que soy un poco zoquete... Por lo demás, una excelente mirada al pasado para cuestionar el presente y, sobre todo, ser capaces de imaginar otro futuro.
Una obra imprescindible para conocer la complicada naturaleza de las sociedades humanas. Leerlo desmonta una gran cantidad e ideas preconcebidas sobre estas y ofrece un enfoque cuanto menos refrescante.
Nunca me ha llamado la prehistoria, pero este libro me ha parecido súper interesante y en ningún momento me ha hecho perder la atención. Muy recomendable.
Se me olvidó hablar de este libro porque irónicamente me lo estuve leyendo de cueva en cueva y estuve a otras cosas. Hoy revisando la estantería me lo he vuelto a encontrar y he dicho "corcho, le libro".
Abreviando que es gerundio: es un libro que por su primera mitad pondría el 100% de las veces en la bibliografía obligatoria asignaturas universitarias introductorias a la Antropología. Supongo que para otras disciplinas como Historia y Arqueología, incluso Filosofía, también serviría, pero como solo he hecho media carrera y es Antropología y encima la he hecho mal... pues eso.
A la hora de enfrentarse a este texto conviene recordar que no se trata de una narración unificada de una parte de la prehistoria peninsular y los procesos sociales de transformaciones que allí ocurrieron sino que es una serie de pequeños ensayos que de algún u otro modo sirven para entender mejor esa época y por extensión otras semejantes en otras tierras y tiempos (sean comparaciones legítimas o imaginadas por la visión del tiempo humano eurocéntrico) desde la Antropología y la Arqueología, sobre todo.
Una aspecto que hace de este libro un libro top es la cantidad de referencias que usa tanto para sustentar sus argumentos como para ilustrar y explicar debates y tensiones, ¡y cómo los usa! Se aleja del sistema de citas académico (algo que para un doctor supongo que debe ser complicado) y se inclina por incorporar las citas a la narración, evitando caer en que la lectura sea un traspiés tras otro como con tanta (Federico, 1981:345) cinta y tanta hostias. Al contrario, este libro consigue una narración fluida sin tener que sacrificar una herramienta tan potente como son las citas como ya optó Federico en 1981.
Del mismo modo se las arregla para hacer accesibles y fácilmente comprensibles temas tan especializados sin que tenga renunciar a la complejidad de éstos, evitando una de las tristes características de la literatura divulgativa. Supongo que tanto tiempo en tuiter dedicado a contar cosas como estas le ha servido de entrenamiento y ha logrado manejar de manera exitosa un modo de narrar y escribir liminal entre los ámbitos académicos cerrados y elitistas y las amplias capas humanas no especializadas (por tanto suelen carecer de herramientas y marcos específicos) pero que muestran gran interés por estos temas.
Cabe mencionar mencionar que al finalizar el texto se desarrolla un amplio glosario de terminología arqueológica, antropológica e histórica que supone un excelente material didáctico.
Como os podréis imaginar este libro propone dar una lectura diferente a las grandes y clásicas transformaciones asociadas con ese periodo de la historia: el surgimiento de la agricultura y de la sociedad de clases, la formación del Estado, la aparición de los roles de género... y la inevitabilidad de estas estructuras y relaciones que los relatos hegemónicos y popularizados han fijado en la ideología colectiva. Por parte del autor se trata de dar otras explicaciones y causas a estos fenómenos, explicaciones y causas que superan los determinismos clásicos y el historicismo persistente en cierta parte de la izquierda, al que este libro se dirige especialmente (solamente hay que fijarse en que en el lomo del libro figura una hoz y un martillo). Y esta revisión no la hace simplemente presentando en modo ametralladora distintas teorías de todo tipo y origen de modo simplificado y esquemático, sino que partiendo de sus propias posiciones personales: el autor es humilde y reflexiona sobre como la epistemología es inseparable de la ideología y las vivencias personales y usa este argumento, bastante certero a mi entender, para desarrollar la narración sobre las interpretaciones y la data que nos ofrecen distintas disciplinas. De este modo, el protagonista de esta historia no es ni el paso del tiempo en abstracto ni los "grandes hombres" sino los procesos, y concretamente los procesos como fenómenos sociales activos entre distintos agentes de la sociedad con motivaciones y valores distintos, no pocas veces contradictorios, y encarnadas en distintas formaciones sociales (familias, clanes, tribus, clases, estados, etc) con sus propias tensiones a su vez. Es, pues, una historia de luchas de clases. Pero luchas de clases no deterministas, aquí la agencia social tiene el espacio que se merece, espacio cuya existencia se ve corroborada por... la data. Y es que en esta historia los cambios en cómo se producen los conocimientos y cómo se interpretan son también grandes protagonistas.
¿Podría ser este el "The dawn of Everything" español?
Como historiador centrado en contemporánea, temía que el libro me resultara demasiado árido, pero no ha sido así. Es un libro muy completo, muy interesante y muy bien escrito de cara a divulgar un tema no tan comercial como puede ser un libro sobre Hitler o Stalin.
Me quedo, sobre todo, con el quinto capítulo, el que canaliza todo lo que se ha comentado anteriormente y justifica el título del libro. La construcción del Estado a lo largo de la Historia es uno de los temas que más me interesa y por lo que me he lanzado a este libro. La Prehistoria Reciente me parece algo maravilloso, y el autor ha sabido hacerla accesible hasta el punto de que me ha apenado que todo se acabara en el Bronce Antiguo.
Un libro interesantísimo y con el muy claro propósito de divulgar bien, de acercar la academia a la sociedad. De manera clara y amena hace un repaso de la epigrafía y la arqueología, de los caminos que han tomado y de su estado actual, para también hablar del origen del Estado, de las sociedades sin él y de ese comunismo originario que cautivó a Engels. Me gusta lo bien estructurado que está y como acerca conceptos que el lector no tiene por qué conocer, además del respeto que muestra por pensadores que quizá erraron en muchas conclusiones pero cuyas preguntas siguen ayudando a cambiar el mundo. El cariño volcado en él y el afán por hacerlo comprensible merecen darle una lectura.
De las mejores obras en cuanto a divulgación de la Prehistoria. Además de ser muy interesante y sencilla, permite conocer teorías antropológicas sobre la organización social del pasado que hacen de este un ensayo que sobresale frente a otros más 'mainstream'. Muy recomendable
El libro de Villalobos me ha encantado. He cursado un grado y un posgrado de historia y he trabajado con arqueólogos y con sus publicaciones. Contrastando lo que conocía de la arqueología de la proto-historia, este libro me parece, para empezar, ligerísimo. Se aleja tanto de los detalles tediosos (lo que algunos llaman de forma despectiva “cacharrología”) como de la teoría despegada de la realidad material. Villalobos va al grano: nos quiere mostrar hasta qué punto las sociedades proto-históricas de la Península Ibérica eran igualitarias o contaban con una aristocracia que forzaba a sus vasallos a pagarles un tributo.
El libro es cortito y sus capítulos son breves. Se han añadido algunas ilustraciones que sirven para resumir esquemáticamente algunos temas: me ha gustado su estilo y me habría gustado ver más de esos dibujitos, para qué mentir. La verdad es que me ha sorprendido lo mucho que tarda el autor en centrarse en la Península Ibérica, pero al final tiene sentido. Para responder a la pregunta principal del libro, el registro arqueológico aporta muchos datos, pero se pueden interpretar de forma distinta según la ideología del arqueólogo. Además, nuestras teorías son herederas de interpretaciones ideológicas que se formularon cuando no teníamos tantos datos disponibles (la teoría del comunismo primitivo de Engels sin ir más lejos).
Por eso, el autor dedica este breve libro a “aterrizar” poco a poco en los datos arqueológicos peninsulares, dedicando buena parte del libro a explicar cómo hemos llegado a las interpretaciones actuales. Me ha encantado la primera parte, donde echa mano de la antropología para clasificar las sociedades sin estado en igualitarias, de rango y jerarquizadas, para explicar después en qué consiste el origen de los estados. Siendo profesor de historia en la ESO, esa parte del libro me ha inspirado para improvisar un juego de cartas que muestra a los alumnos cómo funcionaban los grupos igualitarios y cómo resistían las tentativas autoritarias de algunos miembros del grupo. Sé que el autor no es el primero en tratar todo esto: la virtud del libro es cómo consigue ir hilando temas distintos, sin explayarse en ningún tema en particular, para llegar finalmente a la protohistórica de la península.
Finalmente, sé que el título es provocador, y me impide compartir el libro en algunos ámbitos, pero creo que fue una decisión acertada por parte de la editorial. Como comentaba la directora de la editorial, el título original era más tedioso y moderado. Se trata de una editorial “recién nacida” y necesitan crecer a base de llamar la atención. Por eso, ya que muy poca gente compraría un libro sobre la protohistoria peninsular, al menos con este título se ha llamado la atención de algunos lectores, lo justo como para que lean este libro y no otro. Mi familia voxera o mi jefe en el curro jamás leerán algo titulado así, pero las posibilidades de que leyeran un libro sobre la creación de aristocracias guerreras en el bronce levantino eran igualmente muy bajas. El título consigue llamar la atención y no defrauda: resume bien el hilo conductor de la obra.
En fin, recomiendo el libro a quien le interese saber cuándo y de qué forma surgieron los estados y las aristocracias en la Península Ibérica.
Siento que es un libro que consigue cambiarte la opinión según lo lees. Su propósito, el de pluralizar como vemos la prehistoria (y en parte las sociedades sin Estado actuales), lo cumple de lleno. Es decir, es un libro que consigue que dejes de ver la prehistoria como un momento de la actual simple y sin profundidad.
En general, siento que es un libro más sobre (pre)historia que sobre sociología, y quizá fue eso lo que eché un poco de menos, pero me ha parecido igualmente muy muy interesante.
Molt recomenable, sintetitza de manera amena i precisa els debats actuals de l'arqueología amb la prespectiva de la busca de "l'origen de la família, la propietat privada i l'estat"