Se han escrito muchos libros sobre el mate, sus propiedades, sus beneficios, su historia y su ritual. Al borde de la boca, en cambio, intuye lo que ninguno de esos libros la experiencia del mate en primera persona. Una experiencia del cuerpo y de la mente, mejor evocada por la literatura que por el vocabulario de la ciencia. Sensible y preciso, este ensayo se apropia de esa experiencia y la pone en palabras sin agotar nunca su dimensión privada, personal.
LI-BRA-ZO!!! Se va a la lista de mis favoritos del año seguro. Tode amante del mate debe leer este ensayo espectacularmente poético, lleno de historia, imágenes, olores, sonidos, sensaciones. Bellísimo, obra de arte ❤
Primero y antes que nada: si comprás este libro en papel, vas a disfrutarlo mejor. Es como si la pequeñez en tamaño de bolsillo le aportara mayor ternura a la lectura.
Ahora sí: ¡este libro es hermoso! Y lo digo incluso como amante del café, no tanto del mate. Pero está escrito de una forma tan pero tan amena, tranquila, apacible... tanto como el ritual que se ejecuta en el momento de tomar mate en un episodio de paz en medio de tu vida.
Puede que el mate te acompañe en lo tranquilo, o no. Quizás lo tomás en medio del estudio o trabajando, pero este libro te muestra eso y más. Te explica sobre el proceso que todos hacemos desde que uno se pone a cebar unos buenos matienzos, pero también cuenta la historia de la planta, el contexto histórico, y cómo estas pequeñas costumbres se empapan en medio de nuestra vida cotidiana.
Insisto, yo soy recontra fan y adicto al café... pero, ¿a quién no le gusta tomarse unos amargos en una rondita con amigos/as?
Me parecieron muy iluminadores algunos de los análisis. Creo que lo mejor fue el desentrañamiento de la relación del tomar mate y el tiempo. Y la idea de que no parece una bebida de la evasión, sino del estar presente (todo eso me hizo pensar en el mate como una bebida heideggeriana, ja).
Igual debo decir que me da pena no participar del entusiasmo que le generó este libro a otras personas. El tono es híbrido, como un ensayo con cierta pretensión más científica. Y esa hibridez podría ser un acierto. Pero a mí personalmente no me funcionó. Creo que estoy dispuesta a meterme en ese estilo más académico si tengo a cambio más consistencia teórica; pero acá algunas de las justificaciones me faltaban, quedaban medio vagas. Y, para ser un texto más bien literario, sentí que le faltaba un poquito de vuelo. Entiendo igual que existe un registro del ensayo que se queda justo en ese tono, pero personalmente siento que se pierde lo mejor de los dos mundos: estéticamente acartonado, teóricamente blandito. Supongo igual que quienes no tengan el problema que yo tengo con ese registro, lo pueden disfrutar mucho, porque está muy bien.
También me pareció interesante el ejercicio de volver extraño algo tan invisiblemente familiar.
Si sos amante del mate, este libro es un obligado! Poético, cultural, histórico...te acerca a la perfección a lo que sentimos todos los seres humanos que tomamos mate y no nos habíamos dado cuenta.
Un lindo libro sobre el mate, que lo aborda en forma integral y que formula tesis originales e interesantes sobre un ícono indiscutible de la cultura argentina.
Por un lado, Cáceres hace lo que promete al inicio del libro: desmenuza el ritual del mate, sus componentes y utensillos, su significado personal-individual y social. Pero pareciera que, a pesar de intentarlo, la autora no puede contener su propio ímpetu y va más allá de un mero elogio onanista del mate e indaga en su historia, su uso como parte de la construcción de la nación argentina y los cambios en la reputación de su consumo a través de la -corta- historia nacional.
Me pareció muy interesante el planteo de la autora respecto a lo que califica como apropiación del mate -originalmente guaraní y de la zona que hoy es la mesopotamia argentina- por parte de la pampa húmeda (incluyendo obviamente a Buenos Aires). Esa asociación automática del mate con el gaucho, la pampa y las vacas fue, sino forzada, cuanto menos impulsada por la necesidad de homogeneizar una nación en plena construcción.
Igual de interesante me pareció la revisión de ciertos mitos basales de la imagen actual del mate, en particular aquel que reza que el mate no conoce de distinciones de clases sociales.
En definitiva, Al borde de la boca es un excelente complemento entre una especie de lúcida introspección -porque el mate en definitiva es parte de cada argentino- y repaso histórico del mate. Me dejó la sensación de que cada tema podría tener un desarrollo muchísimo más extenso. Celebro igualmente la existencia de este lindo librito.
Compré este libro meramente por la emoción con la que me lo describió la chica que trabajaba en una librería de recoleta, y debo decir que el libro le hizo total justicia a esa emoción. Me gusta que al principio hay una cita que dice «el mate como disciplina zen del latinoamericano», esto me hace sentir menos ajeno a esta bella infusión, ya que yo no soy habitante, ni descendiente de alguien nacido en el cono sur; aun así, soy un amante del mate, muy probablemente por los efectos de la globalización descritos en la última parte del libro. Un libro lleno de citas relativas al mate, lo cual debo decir también me es muy interesante, pues no se puede entender a La Argentina sin su riquísima cultura literaria (la mas grande de Latinoamérica si a mi me lo preguntaran), pero hasta la fecha no he encontrado ningún autor que no mencione al mate en sus relatos, cuentos, ensayos, crónicas o novelas. Y en este ensayo se concentra esa tradición literaria-lectora, con la ceremonia de cebar unos mates.
Para quien es ajeno a la cultura sudamericana, este libro puede ser un acercamiento histórico a la cultura matera, pues incluye factores socio-estructúrales, económicos, políticos, etc. pero también funge como «traductor» de muchas de las características biológicas y naturales de la Yerba mate. No obstante, también encontraremos un amor y algo de sentimentalismo hacia el hermoso ritual de cebar mate en grupo.
Muy recomendable para materxs. Mi vínculo con la no ficción no es el mejor con lo cual eso claramente estorba a la hora de conectar con un libro como este. Odio el sistema de estrellas porque no le puse 3 por malo sino por cuestión de opinión personal. Algunas de las reflexiones me calaron.
Un recorrido por los bordes de lo que consideramos intrínseco de la vida cotidiana: tomar mate. El libro va desgranando la historia del mate por un lado, y los conceptos y emociones que devienen de él en nuestro presente.
Fue interesante ver puesto en palabras esta serie de observaciones en relación al mate que nunca me había puesto a analizar, por tenerlas naturalizadas. Lo leí para un taller de lectura, puedo decir que dio pie a bellas anécdotas y conversaciones.