El mujeriego, arruinado y visionario marqués de Dunan intenta desesperadamente ganarse el favor del Rey Sol. Cree encontrar su oportunidad para lucirse en el zoológico de Versalles, obra de Louis De Van y realizado entre 1662 y 1664. Decidido a asombrar al monarca trayendo vivos a los animales más exóticos, Dunan inicia un periplo de tres años por África, acompañado por una galería de personajes inolvidables y más sorprendentes que las bestias: un cura medio loco, decidido a cristianizar a todo aquel que se le ponga por delante (ya sea humano o no), un j´ven taxidermista frustrado con dotes para el dibujo, un capitán algo arisco que odia los cotilleos versallescos... Todo un circo de hombres y fieras que vivirá las más salvajes y divertidas aventuras.
Frédéric Richaud ha introducido una bocanada de aire fresco en el panorama de la novela histórica de nuestros días con un inaudito dominio de los diversos registros del humor, desde la ironía más fina al disparate de corte surrealista, pero con un incomparable talento sobre todo en el humor negro.
"Para el marqués supuso una revelación. ¿Qué sucedería si se presentara en la corte con alguno de los animales que Dios había decidido hacer vivir en África?"
"-No es buen tono salirse de los límites que la cuna y la educación nos han fijado, muchacho. Uno de los mayores méritos de un alma bien nacida es conocer su lugar y rechazar la mezcla. La sociedad de un navío responde a las más amplia de una nación. ¿Qué sería de nosotros si aboliéramos las barreras naturales que separan a los plebeyos de los nobles? Sin duda, eso sólo produciría desorden."
"El destino de los hijos de los hombres y de los animales es único: el mismo fin les aguarda. La muerte del uno es la muerte del otro. A ambos se les ha dado el mismo aliento, y la superioridad del hombre sobre la bestia es nula, pues todo es vanidad".
Una novela histórica que narra las peripecias de un Marqués venido a menos en la corte del Rey francés, y su intento de llevarle los especímenes más extravagantes de África. La narrativa va de registros de pasajes históricos al humor e ironía de la costumbres y valores de la Francia de 1600, y engancha principalmente por el humor negro con que cuenta las aventuras y desgracias de los personajes.