Golondrinas es un barrio marginal de Ecatepec, en la periferia de la Ciudad de México.y en el imaginario mexicano, Ecatepec es el infierno.
La cuestión es que Golondrinas es el futuro del en 2050, nueve de cada 10 mexicanos vivirán en slums como éste. Es el pasado, el presente y el futuro de un planeta que se empobrece, se precariza y se sobrecalienta.
Hay investigaciones que documentan que la transformación de la Tierra en un gran barrio marginal es un cambio tan importante como la transición al Neolítico o la Revolución Industrial, pero pasará inadvertida en las grandes discusiones intelectuales.Como sea, durante el tiempo que tardes en leer este libro, 25 mil personas habrán migrado hacia algún barrio marginal como Golondrinas.
Sin duda una lectura que abre un panorama sobre un tema que no se habla, pero si se vive directa o indirectamente. La periferia siempre ha sido una zona que vive en el imaginario colectivo pero que poco o nada conocemos. ¿Qué está ocurriendo ahí? ¿Quienes habitan ahí? Pues ahí viven las personas que luchan día con día para tener un techo, un alimento, recursos básicos y encima deben huir de la enfermedad, de la violencia y del crimen que está a la orden del día. La vida que transcurre ahí donde nadie quiere asomarse son las de personas que sostienen la economía de un país, son las personas que han criado, alimentado y han construido un techo para las personas “del centro”. No son un número, no son una estadística. Son historias de familias que merecen ser contadas. Gran libro, buen trabajo de investigación y sin duda una lectura real que abre nuevas interrogantes sobre el mundo que vivimos actualmente en donde se ha normalizado la marginación, la violencia, los feminicidios y “la otredad”.
Un libro doloroso que solo aumenta ese sentimiento de impotencia de confirmar una vez más que en México los que tienen menos siempre son los que sufren más. Una periferia que te consume, pero no te deja irte. Me quedo con una frase de Emiliano que resonó mucho conmigo: El privilegio es una venda en los ojos.
Conocer cómo se fundó una colonia y su evolución con el paso de los años desde una perspectiva muy peculiar. Emilio no sólo nos remota a sus cimientos físicos, también profundiza en la vida de cada uno de estos personajes que sin ellos, la historia no estaría completa. Todo esto sin mencionar las joyas de realidad que todo el mundo debería conocer y cuestionarse.
El libro es una breve crónica sobre el barrio de Las Golondrinas, en la frontera de Ecatepec con Coacalco, una de las últimas zonas en habitarse del municipio.
El autor hila varias historias para darnos una instantánea de la zona, así como la historia de sus padres, luchadores sociales que fueron los primeros que le presentarían al autor la lucha desde los barrios obreros.
La historia es, por desgracia, terriblemente común: las mafias políticas han encontrado en la vivienda irregular un método de clientelismo que, desafortunadamente, ha sido muy efectivo. La lucha por someter una tierra salvaje que no se sabía comunal, la lucha por conseguir escrituras y la lucha por los servicios han sido los preámbulos para asentar una vivienda, sólo para continuar con una lucha contra invasores, inseguridad, violencia, etcétera.
Como habitante de Ecatepec, la historia es horriblemente familiar. Es una historia de nunca acabar de llegar anhelando un lugar entre los adultos y un anhelo eterno por una mejor vida, las más de las veces pensándola lejos de allí, entre los jóvenes. Y sin embargo, de ahí salen historias extraordinarias, de gente valiente, brava, inteligente, capaz; pero también historias tristísimas de sueños frustrados, talentos invisiblizados, trabajo incesante sin recompensa justa.
El autor además apunta a que estos barrios marginales serán el futuro de gran parte de la población. Quizás sea así, pero aun si no lo es, la historia del municipio debería ser un recordatorio de cómo la modernidad no siempre es una promesa de bienestar, sino una exposición a la vulnerabilidad. Los nomadismos digitales, los monopolios tecnológicos (sólo por citar dos fenómenos actuales) no parecen tener ninguna consideración por los locales, que serán desplazados. ¿Desplazados a dónde? Quizás a Golondrinas. ¿Y los que no quepan? Se arrojarán a las tierras indómitas para repetir la historia de Golondrinas.
Un libro valioso, no sólo por las experiencias de sus habitantes, sino porque en su brevedad nos revela un problema de desigualdad del tamaño del mundo. Su cercanía, sólo nos debería motivar a hacer algo distinto, por familiar. Su relevancia, debería ocuparnos para poder enfrentar un mundo que, parece, sólo se dirige hacia allá.
Emiliano Ruiz Parra hila su historia personal direccionada por la vida política de su padre y su madre con la historia de un barrio ubicado en Ecatepec, Estado de México, para dar testimonio de un futuro cada vez más cercano: la extensión de los barrios marginales como modelos predominantes de vivienda en México y el mundo.
Estas historias, la suya y la de lxs habitantes de Golondrinas, se encuentran como como contrastantes sin ser necesariamente contrarias entre sí. A través de enlaces como la política mexicana, la familia y los sueños, Emiliano consigue crear una imagen de la desigualdad, la marginalidad y el terror político en el país. Recupera las voces de quienes sostienen Golondrinas, pero también recupera las voces de quienes sostuvieron su propia vida, su familia. Así, desarrolla su libro en una alternacia de su voz como narrador en primera persona y las voces de otrxs.
Se trata de un libro que me atraviesa de manera personal porque cuenta la historia de mi familia. Para mí, la fortaleza de este libro es que las páginas dejan testimonio del recorrido de una comunidad para poder consolidarse, del "existo porque resisto". Esta es la fortaleza también del periodismo, que necesita que quienes lo hacemos aprendamos a mirar hasta en aquellos lugares que se asemejan a la nada.
Siempre que voy a la ciudad de México me da la impresión de estar en un cuarto donde se puso una alfombra bonita arriba del tiradero. Hay muchas cosas que sostienen la CDMX y sus historias y creo que por eso este libro es interesante. La tesis principal es que los barrios marginales son una comunidad global que es el destino para la mayoría de los habitantes.
Se cuenta la historia de la colonia Golondrinas en Ecatepec como un espacio en el que la vida está en conflicto constante con la política.
Durante la lectura tuve la impresión que pudo ser escrito de mejor forma. No sé exactamente cómo, pero ese presentimiento velado es la razón por la que no tiene 4 estrellas. Creo que los pasajes en los que el autor habla de su historia familiar no se insertan tan bien con la historia de la colonia.
Vale la pena leerlo y creo que su disponibilidad debería ayudar a tener un texto que mira a nuestra realidad y la cuestiona.
Es el relato periodístico, desde múltiples puntos de vista y muchas de sus más complejas aristas, de la creación, desarrollo y la vida cotidiana en uno más de los barrios marginales de la monstruosa Ciudad de México. Crónica de cómo se devora a sí misma. Lo peor es que relata con lujo de detalle la ineptitud, la apatía y la codicia política sobre la pobreza de toda la gente que habita estos barrios marginales. Y también relata cómo éste es el futuro que le espera a la humanidad.
La sociología debe escribirse así, sin pretenciones y con lenguaje claro. La crónica de Emiliano Ruiz Parra nos acerca al microuniverso de Golondrinas, un reflejo y producto a la vez del sistema capitalista y de los ajustes estructurales que han provocado el desplazamiento de las clases urbanas precarizadas del centro a la periferia y su lucha por una vivienda y una vida digna.
Graan libro Aunque he leído otras cosas más académicas sobre las periferias urbanas, este libro deja mucho más claro como la historia de las colonias populares, ignorada del relato politico/economico que aprendemos comunmente, son la historia del país, de los efectos concretos sobre la vida de las personas de los procesos estructurales, y al mismo tiempo como las personas actúan frente a estos
Me gusta la forma de hacer analogía mientras se hace la crónica del barrio. Yo siempre he pensado que los problemas de la ciudad no se acercan a los que se viven en otros estados de la república, este libro es un testimonio de ello.
Me pareció un texto bien investigado y con una gran capacidad para narrar historias humanas, reales, genuinas. Me resultó particularmente interesante la historia de los ejidos y el choque de realidades entre las personas que compran los terrenos en las Golondrinas.