Las pulsiones, el desamor y los territorios ajenos atraviesan las historias de este libro ganador del Premio Nacional de Cuento Joven Comala 2020. Estos seis cuentos transitan espacios abiertos y recorren amplias distancias, que van de Montreal a la Patagonia argentina, en una suerte de cartografía global. Sus protagonistas son viajeros y han perdido algo, van sin rumbo, obtienen placer en la destrucción. Todos buscan, atizados por la rabia, gente y lugares que quizá nunca hallarán. Los relatos de Cristian Lagunas pueden leerse como mapas de ruptura. En ellos el tiempo actúa igual que el fuego: cada segundo consume la vida y lo amado.
solo sé que cristian es un escritor muy especial. voy a atesorar siempre este libro porque me acompañó en mis primeras semanas viviendo sola, compartí la soledad (‘solitude’ en realidad, una soledad gozosa) con sus personajes y paisajes. por momentos me recordó a alice munro. pero hay algo en el mundo interno y la elección de los temas y contextos de este libro en particular que me intriga mucho. siento que además de tener una sensibilidad muy grande, hay una curiosidad desbordada por los mundos internos y externos. querer conocer el desierto y los glaciares, el presente en la era de greta thunberg y el pasado de moctezuma.
Cada uno de los cuentos me pareció una verdadera joya. Para mí, fueron puertas que me transportaron a mundos fascinantes donde la vida cotidiana se fusiona con instantes fantásticos. Tenía tiempo sin dejar a mi imaginación moverse tan libremente (y a la vez anclada a la realidad).
Sigo gratamente sorprendida por la manera en que lo mundano se entrelaza con lo extraordinario, por cómo el autor logró captura la esencia de la vida cotidiana y la transformó en historias mágicas y llenas de una intriga que te obliga a seguir leyendo. A pesar de lo "fantásticas" que puedan parecer algunas situaciones, los personajes son tridimensionales y los diálogos resuenan con realismo, las historias se sienten auténticas y cercanas. Es un libro que, definitivamente, te va a dejar pensando...
Cristian Lagunas presenta seis historias que son, a su vez seis viajes, viajes por el mundo, pero también anábasis, búsquedas interiores, desde Montreal hasta la Patagonía, pasando por el desierto de Arizona, los bosques del Altiplano mexicano y los bosques japoneses, así como el océano Atlántico, en cada uno de esos espacios los personajes de Lagunas se enfrentan a sí mismos, a su soledad —y las formas que encuentran para enfrentarla—, al dolor y a la violencia. Cuentos introspectivos en los que por momentos parece no ocurrir nada hasta que un incendio que estaba latente surge y hace arder todo.
Seis cuentos sobre "el arte de perderse". Historias sobre relaciones amorosas que están a punto del colapso, secretos que se esconden tras los parques. La búsqueda inalcanzable de la belleza y la búsqueda perpetua de un secreto en el suspiro del recuerdo en el desierto. El activismo y la inclusión de género. Un recorrido por ciudades de todo el mundo; nos hace alejarnos, acercar un poco, perdernos en las historias para encontrar debajo de ellas misterios grandes, que se disfrutan. Una promesa joven en la narrativa de cuento mexicano. Le depara a Cristian Lagunas un futuro muy grande.
Me deja muy pensativo. Me gustó el estilo, y como los cuentos los une el "no ser/no estar". Algunos cuentos evocan varios sentimientos al mismo tiempo, lo cuál es bueno, porque no deja indiferente al lector. Por ejemplo, "Deshielo" a momento me hacía sentir incómodo, por el tratamiento que se le da al personaje principal, que es Greta Thunberg, pero a la vez me parece un buen cuento, sólido y bien narrado. Otros, por ejemplo, el primero, es bueno, pero al menos en mi caso por ahí de la mitad ya imaginaba en qué terminaba. Creo que sí volvería a leer a Lagunas.
La mayor parte de los cuentos tiene un toque de nostalgia que me gustó mucho, como esos viajes agridulces que te dejan enrarecido al recordarlos. Por eso me quedo con una impresión positiva de Encuéntrame afuera y con ganas de leer su siguiente libro.