Brian Tracy es un gran motivador y es entrevistado por Dan Strutzel para pedirle que dé sus consejos más relevantes. A lo largo del libro hay diversas enseñanzas que me gustaron mucho, a las cuales volveré y volveré cada vez que me sienta desmotivado. Terminé con el libro rayado desde principio a fin, con numerosos señalamientos de colores y acotaciones en el texto. Todo el trayecto fue interesante para mí, aunque lo leí muy despacio. Sí, hubo meses en que no leí nada de él, pues paradógicamente caí en una desmotivación para continuar. Es raro, porque si me pareció muy interesante, ¿por qué me desmotivé?
La respuesta a dicha pregunta no es contundente, quizá lo abandoné porque estaba leyendo El Quijote o porque el estilo de la lectura comenzó a parecerme monótono. Sí, quizá fue esto último, tal vez me hubiera gustado que no tuviera el formato de entrevista y fuera algo más sistemático. En todo el libro Dan Strutzel decía unas cosas o una pregunta y después venía el turno de Tracy, eso a lo largo de todo el libro tal vez me cansó un poco y me hizo sentir que al libro le faltó variedad en su dinámica.
No obstante, luego de un tiempo, cuando retomé la lectura algo pasó. El texto me gustó otra vez como al principio y vi a muchos consejos de Brian Tracy su utilidad práctica. Eso, creo yo, terminó salvando mi apreciación final por el libro.