Los nigromantes fueron derrotados, aunque no por completo. Los lobos continúan cazando acólitos, temerosos de los planes de los sobrevivientes. Mientras, el Círculo lleva a cabo su propia cacería, con un objetivo que no terminan de revelar del todo. La guerra entre los tres bandos crece obligando a más de uno a elegir un lado, aún sin saber todo lo que realmente está ocurriendo y lo que cada quien busca.
“—Sin importar lo que pase, debemos recordar que solo nos tenemos el uno al otro, que solo podemos confiar en nosotros”.