¡Holaaaaa, lector@s! Bueno, lo prometido es deuda, y aquí les traigo el segundo libro de la "Serie Herencia y Sangre: Mi Propiedad". Si leíste Así no me puedes tener, habrás conocido a los hermanos Cavanaugh, pertenecientes a la Irish Mob, Mafia irlandesa ubicada en Estados Unidos, un legado familiar por años y respetados por todos, inclusive hasta temidos por sus enemigos.
Esta ocasión, Fabiana Peralta nos deleita con la historia del hermano de enmedio, Ronan Cavanaugh, un hombre con un atractivo sin igual, un ser oscuro y temible con su sola presencia, el segundo al mando después del Boss. Para él, el amor no tiene cabida en su vida, ni mucho menos las relaciones, no se cree merecedor de este sentimiento por el tipo de vida que lleva. Amado por su familia pero temido por todos, Roni es un hombre frío, imponente, con un aura oscura que refleja en su personalidad. Su vida y lealtad están hacia su clan, y acabar con los enemigos latentes, entre ellos los Hannighan, quienes pretender acabar con ellos a toda costa.
Ronan nunca imaginó que su vida se vería trastocada por la aparición de un ángel, un ángel roto como él mismo se considera. Deé es una mujer que no le tuvo miedo al verlo y que demostró valía y entereza para plantearle cara, y a la única que le permitió estar en su casa y formar parte de su rutina. Atraídos por una fuerza inexplicable y con muchas dudas, Roni verá en Deé su posible redención y quizás su felicidad merecida.
¿Qué serías capaz de hacer por lo que amas? Deé lo sabrá de primera mano, pues su vida ha sido marcada desde muy pequeña, abandonada a su suerte pero con sueños por cumplir, su vida ya no es su vida, son sólo hilos movidos por quienes debieran amarla. Sus decisiones la harán estar entre la vida y la muerte, aunque nunca esperó que su principal objetivo se convertiría en su más grande amor y su única esperanza para recuperar a lo que más ama.
Ambos personajes te mantendrán en vilo durante la lectura, su amor, no es como el romance que acostumbras a leer, son dos seres que aprendieron que el amor se demuestra con hechos, y que las palabras a veces sobran. Aunque la confianza entre ambos se tambalerará y las mentiras crecerán en gran proporción debido a un plan concertado para acabar con Cavanaugh, la convivencia, la atracción y la pasión reforzarán lazos que creían inexistentes, creando una unión que no veían llegar.
Mentir es como una bola de nieve que va creciendo, y cuando está bola se desvanece no queda más que afrontar la realidad y asumir las consecuencias. Intereses, clanes, negocios, enemigos, asesinatos, traiciones, harán que esta novela sea una aventura entre letras, donde Roni descubrirá si Deé es de su propiedad o solo es un peón en esta lucha de clanes, donde la herencia y la sangre prevalecen, y la lealtad hace familia.