5/5⭐
"la vida consiste en insistir, resistir, vivir y nunca desistir."
🤧😭 Cómo sufrí y lloré con éste libro. Desde la trilogía "Jinete de bronce" de Paulina Simmons no sufría tanto. Tranquilas: tiene final feliz pero…qué leer después de esto? Con el corazón achucharrado me dejó 😭🤧💔.
Conforme fui avanzando empecé a darme cuenta que sería una historia con un final amargo o semiamargo. "Voy a sufrir", pensé pero a su vez la autora arroja unas frases, unos diálogos que son auténticos cachetadas para el lector para reflexionar, pensar, que la salud es lo primero. Ojalá Megan escribiera más libros así. El doctor Marc con pocas palabras, con una sonrisa y mostrándole su mundo le da una importante lección, me incluyo: lo importante es estar viva. Éste libro me vino ideal para leerlo en un momento de mi vida en que me encontraba mal. Gente: los libros no solo sanan y salvan vidas sino que nos hablan, nos dan consejos.
Llega un momento de la historia que era leer y leer y no querer parar por los acontecimientos que se dan, anhelando siempre que tenga final feliz.
Pero de ¿qué va ésta historia?
Eva tiene cuarenta y tres años, una mujer grande para quedar embarazada pero lo logra y con ello romper el tabú de "sos demasiado vieja para ser madre" cómo también vuelvo a leer (no recuerdo el anterior libro) cómo decisión normal y voluntaria decir si o no la interrupción del embarazo. Poco a poco (yo lo voy notando quizás sea más frecuente) se va incorporando ésto en la literatura que puede ayudar a muchas mujeres. Como decía, Eva es una mujer empoderada, independiente y valiente. Es dueña de una cadena de restaurantes y ejerce su trabajo como chef. Pero también posee una cadena de hoteles. Se crió en medio de lujos y no sabe lo que es pasar penurias económicas. Ha vivido un fracaso amoroso y es por eso que tiene miedo de volver a enamorarse hasta que se le cruza en el camino y no de casualidad, el cirujano oncólogo Marc Sarriá, un hombre que desde entrada te das cuenta que es especial, que trabaja en un hospital privado de Madrid y para llegar hasta allí tuvo que hacer mucho sacrificio económico; y será éste hombre quien le dará lecciones con palabras y gestos simples: Hay vida más allá del trabajo. NO todo es vivir para el trabajo. Y lo más importante: no se puede huir del amor. Eva y Marc son opuestos pero la historia de fondo que tiene nuestro protagonista masculino es fuertisima, porque le ha dado una gran lección: vivir el momento. Ojo, tampoco se queda atrás el contexto familiar de Eva (un hermano con adicción, Hector, pero lo ama al igual que a su hermano Adrian pero una muy mala relación con su hermana menor Teresa que es clasista)
Lo que más me impactó poniéndome en la piel de Eva, sentí que Marc me hablaba a mí (ojo no tengo vida acomodad como lo tiene Eva), la empatía de éste hombre para con sus pacientes, la enseñanza de ser positivo siempre: “El tiempo y las experiencias le habían hecho darse cuenta de que la positividad era infinitamente mejor que la negatividad, y sin duda intentaba que siempre lo acompañara.”
La historia de amor es PRECIOSA y no he dejado de preguntarme si no estará basada en algún hecho real. ¡Ojala Megan escribiera más libros así! No es un libro para risas sino que te hace llorar y reflexinar; En lo personal me ha calado hondo y cómo logra la autora por medio de estos dos personajes trasmitir el sufrimiento y el desasociego y cómo a traves de Eva podemos aprender cómo enfrentar una enfermedad así, cómo actuar si en nuestro entorno tenemos alguien a quien queremos mucho esté así de enfermo.
Solo me queda decirlo (y exigirle) que LO LEAN. SÚPER RECOMENDADO. Y es muy diferente a lo que la autora viene escribiendo.Gracias a las personas que me lo recomendaron.
“los seres humanos no somos conscientes de lo que realmente es importante en nuestras vidas hasta que podemos perderlo, y que, cuando somos capaces de entender la suerte que tenemos de estar vivos, lo demás conseguimos pasarlo a un segundo plano.”