El nuevo caso del detective Heredia comienza con un cadáver abandonado en la calle y una lista de libros prestados que abren una historia de robos, feminicidios y venganzas originadas por abusos del pasado.
Ramón Díaz Eterovic es un escritor chileno, conocido principalmente por su detective privado Heredia, protagonista de más de una decena de novelas, que ha sido adaptado para la televisión en la serie Heredia y Asociados.
Ramon Diaz Eterovic is a writer Chilean , known for his private detective Heredia, star of more than a dozen novels, which has been adapted for television in the series Heredia y Asociados.
En esta entrega, Heredia investiga en un contexto de Chile durante el 2017-2019. Díaz Eterovic demuestra que puede volverse actual en cada nuevo libro que saca, lo que permite que el personaje se vaya renovando y perdure.
Retomo las (a)(des)venturas de Heredia en este libro y no decepciona. Aunque hay detalles que me he perdido de la historia del personaje (mea culpa, me falta leer unos cuantos desde “la muerte juega a ganador”) es fácil volver a retomar la vida de este detective, respecto del cual, debo confesar, siento un profundo cariño.
El breve relato nos inserta en la trama de un crimen relacionado con el encubrimiento de las oscuras tramas que rodean a los mercaderes del templo, motivadas en el deseo de venganza y reivindicación de la víctima. Se le nota el cansancio a Heredia, pero no yerra en su forma de mostrarnos que el poder, en cualquiera de sus formas (económico, político, social o espiritual) adopta distintas formas de controlar como son percibidos por el exterior, o sea por nosotros. En sus páginas se deslizan, brevemente esbozadas, las realidades de distintos habitantes de Chile y los temas actuales (feminismo, inmigración, entre otros) pero siempre en el marco ya señalado: como el poder, y los poderosos, a través de sus agentes y custodios, mantienen un entarimado que tambalea, pero sigue firme.
Gracias al autor y a mi cuñada, que me regaló el libro, por volverme a encausar en este viejo cariño.
He leído todas las novelas del detective Heredia. El protagonista es brillante. La historia de esta universitaria desaparecida no tanto. Prefiero las investigaciones en las provincias de Chile, cuando viaja a Punta Arenas, Villarrica o al norte del país.
Es más de lo mismo. Después de ¿18 novelas? es difícil hallar sorpresas. Pero se disfruta recorrer caminos conocidos, encontrarse con una forma de narrar y se agradece la incorporación de nuevos personajes y el retorno de otros. Heredia es un crack.