Los presocráticos nos hablan a través de las eras. Entendemos su lenguaje. El pensamiento de los primeros filósofos fue sin lugar a dudas un parteaguas en la historia de la humanidad que abrió para Occidente el camino que la ciencia sigue hoy en día. Para la mayoría de los pensadores antiguos antes del siglo V a.C., las fuentes de la verdad se encontraban en la poesía, en los mitos o en las revelaciones divinas del oráculo. Con los primeros presocráticos estamos frente a una verdadera ruptura, un acontecimiento del pensamiento que bien podríamos calificar de revolucionario. El pensamiento racional europeo tiene su origen en los griegos. Ponerse en las sandalias de un filósofo presocrático es asistir al momento en el que las estructuras básicas de nuestro pensamiento, en tanto que occidentales, estaban en vías de formación. Por ello su pensamiento se siente lejano y un tanto chocante, pero a la vez extrañamente familiar e íntimo. Cualquiera que se adentre en el estudio de los pensadores griegos más primitivos, encontrará que tiene con ellos mucho más en común de lo que esperaba. Ello se debe a que nuestra estructura mental racional comienza a formarse en aquella lejana época en la que el hombre comenzó a hacerse preguntas y a pensar racionalmente para tratar de responderlas. Y todo comenzó en Mileto con Tales, Anaximandro y Anaxímenes.
Los orígenesLos milesios como filósofos de la naturalezaTales de MiletoTales, el primer filósofo de la naturalezaEl agua como primer principioEl peso de la tradición mítica en el pensamiento de TalesEl «hilozoísmo» de los primeros milesiosAnaximandroEl ápeiron o lo IlimitadoLos opuestos o contrariosSurgimiento del mundoLa tierra inmóvil, el sol y los fenómenos meteorológicosMundos innumerables a partir del ápeironEl origen de la vida y la teoría del origen de las especies.AnaxímenesEl aire como archéEl aire como divinidad y vidaAstronomíaCaracterísticas del sol y los astrosConclusiones