Although Taiyo Matsumoto desired a career as a professional soccerplayer at first, he eventually chose an artistic profession. He gained his first success through the Comic Open contest, held by the magazine Comic Morning, which allowed him to make his professional debut. He started out with 'Straight', a comic about basketball players. Sports remain his main influence in his next comic, 'Zéro', a story about a boxer.
In 1993 Matsumoto started the 'Tekkonkinkurito' trilogy in Big Spirits magazine, which was even adapted to a theatre play. He continued his comics exploits with several short stories for the Comic Aré magazine, which are collected in the book 'Nihon no Kyodai'. Again for Big Spirits, Taiyo Matsumoto started the series 'Ping Pong' in 1996. 'Number Five' followed in 2001, published by Shogakukan.
The first serious arc story completed. The climax reveals something of the character. The artist shows it well by using the illustration.
(Personal note: I am beginning to think that the inspiration of this series is the art first, then the creators design the story that match the art. I might be check it in the future).
Hay mucho que decir sobre la expresividad gráfica de Taiyo Matsumoto y de cómo ajusta el estilo y el detalle del dibujo a cada obra. En esta saga del samurai de la espada de bambú, escoge minimizar los trazos, deja grandes espacios en blanco aplanados por la luz del sol o de la luna, define rejas y puertas con trazos únicos. Todo esto es, por lo menos, virtuosismo, pero a mí lo que más me gusta son los detalles espontáneos que se cuelan en las viñetas grupales: los animales que hablan, por ejemplo. El gato negro le comenta a los otros gatos de la casa que se quiere ir, porque ya no soporta “el olor a sangre”. Dos caballos hablan de los inútiles de sus dueños cuando se encuentran cara a cara en la calle, uno dice que lo quieren vender. Un perro en la lluvia dice, mientras todos buscan refugio en sus casas, “no tengo donde volver”.
Matsumoto tiene algo con las historias de los extras y los que son derrotados, los que no son el héroe. En todas sus historias se queda largo rato con ellos, sabemos que fue de sus vidas mucho después de que pasaron por el foco de la trama principal. Humanos y animales, sueños y paseantes, arman un tapiz que se siente real, como el poblado de Kanda donde suceden estas historias, que uno parece percibir con todos los sentidos.
En este libro Sōichirō pasa más tiempo con sus alumnos, ayuda a tenderle una trampa a una asesino, y en la historia más emotiva del libro le da clases de escritura a una muchacha considerada “de mala reputación”. Una gran amenaza llega al pueblo y Senou insiste en una vida tranquila, y en hacer oídos sordos al llamado del espíritu sangriento que habita su espada real, la que dejó atrás.
El estilo de dibujo me parece bastante interesante, de los que tienen más detalles de los que crees, cuando les prestas atención. Lo que no estoy entendiendo del todo, es la historia. Quizá por la cantidad de referencias al momento histórico o por la ausencia de tomo 1. Pese a ello, me gusta por la ratita 😊.
El estilo de dibujo me parece bastante interesante, de los que tienen más detalles de los que crees, cuando les prestas atención. Lo que no estoy entendiendo del todo, es la historia. Quizá por la cantidad de referencias al momento histórico o por la ausencia de tomo 1. Pese a ello, me gusta por la ratita 😊.
this volume has one of my favorite slice-of-life stories of the series, the chapter snow and ink. a girl at the archery range (read: entertainment district) requests to learn how to read and write from souichiru (our ronin turned schoolteacher). she is able to do so for about ten days...besides this, caterpillars become butterflies.
Ahondando en los intereses de los personajes presentados en el primer tomo, aquí tenemos un guión con más sitio para el humor y la ternura, aliñados con un dibujo tan efectivo o más que en el volumen anterior.
L'histoire se complexifie mais la poésie reste présente. J'attends la suite pour rentrer dans la noirceur. L'atmosphère est vraiment particulière les actes sont mêlés à la rêverie et aux significations cachées.