De verdad que quería que me gustara este libro. Ansiaba una fantasía costarricense de calidad y la belleza de la portada me dejó deslumbrada.
Tristemente, no fue para mí por varios motivos. Esto no significa que sea un mal libro (aunque sí sentí el final súper atropellado). Pero vamos con los motivos:
1. El ustedeo, con una narrativa desde primera persona, con personas que se supone son cercanas, me mató por completo. El hecho de que la protagonista le hable de usted a su madre, abuelos, compañeros de la U, etc, me pareció demasiado formal. Se sentía como si estuviera en una entrevista de trabajo todo el tiempo, hablando con el dueño de la compañía que también es un señor que fue amigo de la infancia de su abuelo. DEMASIADA FORMALIDAD.
2. Los personajes: prácticamente ninguno me llegó a importar. El único fue Sócrates y fue porque #perritos.
-Clara me parece una Mary Sue, carente absolutamente de defectos, que llegó a dominar sus poderes en un mes, que tenía un código moral más bien laxo en donde hace una escena por matar plantas, pero luego mata personas como si nada.
-Santiago: fuera del hecho de que es guapo y fuerte, no tiene atractivo alguno. Si se quiere es solo un bruto musculoso, porque cuando llegan a la parte de la fogata, sinceramente no entiendo como al tipo se le ocurre beberse el ponche con alto contenido de alérgenos cuando ella, de un vistazo, supo que era de leche de vaca. Fue un recurso muy raro para mandarlo al hospital y desencadenar lo que pasa a partir de ahí.
Bonus: el cuarto de huéspedes que hasta contaba con todo lo que ella necesitaba cuando al tipo le falta poco para ser un ermitaño me hace cuestionarme toda la lógica detrás de su personaje.
-Los abuelos: siento que la confianza que desarrolla Clara con los dos es demasiado forzada, particularmente porque les toma cariño en 2 segundos como si siempre hubieran estado en su vida y nunca llega a reprochar su ausencia, particularmente con la de necesidades que se supone que tuvo. El abuelo es más tolerable que su abuela, la del mutismo selectivo, pero se siente más como una muleta para Elena que un personaje en sí.
-La mamá: si se deja de lado que esta sí tiene una profesión, en la que es buena porque tiene magia, es una situación parecida a la de Bella (Crepúsculo) con Reneé: una mamá que necesita que la cuiden y la que está ahí para ello es su hija. Y siendo solo ellas dos en el mundo, me resulta imperdonable.
-Vanessa, Manu y Adrián: los pongo todos juntos porque son un collage. No sirvieron para nada más que para tener a la amiga comodín interesada en la vida amorosa que le manda emojis que pretenden ser sexosos y que claramente no tiene vida propia para poder pasar tan pendiente de la de Clara.
-José: es un personaje comodín. El intercambio que hicieron con el personaje de Santiago para tener alguien a quien matar.
-Jordi: deja muchísimo que desear como persona importante en el clan de la Tierra. Si acaso, solo sirvió para desviar al abuelo en su camino a la abuela cuando la iban a matar. Sin personalidad por el momento.
3. Universo
Creo que la ambientación se quedó muy corta. Entiendo el concepto de que parte del asunto de San Francisco de Asís es tener esta “reserva” para la gente de los clanes (si no son humanos, deberían tener algún nombre como raza) y algunas cosas se me hicieron inverosímiles como el hecho de que, porque resultaba conveniente para la trama, estaba la clase de educación física obligatoria todos los semestres.
En algunos momentos me pareció un espacio más adecuado para una secundaria/preparatoria/colegio, que una universidad. Igual la nota al inicio de que su ubicación es secreta me pareció una excusa para hacerlo genérico. Simplemente no consigo imaginármelo porque no tengo material para hacerlo. Clara se detiene a describir cosas que a nadie le interesan, como la cantidad de productos de skincare que hay en el baño, pero no es capaz de decirnos si tenemos un pueblito con un solo supermercado o si anda por ahí una torre de apartamentos.
4. Los clanes
La debilidad de los clanes con los alérgenos no termina de convencerme y siento que todo lo de la pérdida de información es solo un justificante para la falta de worldbuilding que hay. Todo el concepto de que son una raza no humana, pero humanoide, me haría pensar que vienen de otro planeta o de un universo alternativo, en cuyo caso, tendría la lógica de las alergias alimentarias porque los organismos no son compatibles con ese mundo. Pero ¡se desarrollaron ahí! ¿No existe la selección natural y la evolución en esta gente? ¿Por qué como raza no tienen nombre? ¿Por qué solo el concepto de los clanes es lo único que es relevante?
Me empecé a leer el libro porque lo había marcado en Amazon en "to read" y me avisó de la publicación de Tierra, entonces me acordé de que había comprado Aire y decidí leérmelo. Y en serio, quería que me gustara, pero siento como si le hubieran faltado cincuenta páginas de lo atropellado que fue el final y la manera en que se solucionó todo.
Me molestó muchísimo el hecho de que casi toda la información sobre los clanes es lanzada por Santiago en sus diálogos internos, como si uno recapitulara constantemente para sí mismo cosas que ya sabemos. "Hoy me recuerdo a mí misma que los seres humanos requerimos oxígeno para poder respirar". Siendo que se contaba con un outsider, en este caso Clara o los humanos que no están inmersos en el universo mágico, considero que se debió usar un método para explicar el universo que Santiago básicamente filosofando.
Hacia el final, cuando ya tenemos el conflicto y el cliffhanger, quienes terminan medio resolviendo resulta que son personajes que tuvieron que meter con calzador en la escena, porque sinceramente, no tenía lógica que estuvieran por ahí (los dos Manueles).
Aunque la portada de Tierra es igual de bonita que la de Aire, ya aprendí mi lección y no me la leeré.