«Hola, me llamo Javier Martín y soy bipolar. En una ocasión estuve asomado a mi terraza, en un séptimo piso, con la firme intención de saltar y estamparme contra el suelo. Al final no lo hice y pude agarrarme a una barandilla».
Este es el comienzo del estremecedor relato de Javier Martín, el exitoso presentador de Caiga quien caiga junto al Gran Wyoming. Tras sufrir diversos brotes psicóticos, episodios de depresión, ingresar en hospitales psiquiátricos y estar a punto de suicidarse, Javier cuenta su historia con la esperanza de ayudar a todos aquellos que se encuentran en un trance similar y no sepan cómo abordar esta enfermedad silenciosa y estigmatizada. Un libro esperanzador, vitalista y positivo.
Parece que se ha puesto de moda que los famosos hablen de sus trastornos mentales. Me parece estupendo, ya era hora de que quitar ese tabú de nuestra sociedad, de hablar directamente de estas enfermedades, demasiadas personas, tanto celebridades como anónimas, han llegado antes de tiempo a un final desastroso por no hacerlo. Si estos libros ayuda a que podamos detectar lo más rápido posible los primeros síntomas en nuestros amigos o familiares, ya ha merecido la pena escribirlo y leerlo. De nuevo, el autor desayunaba con porritos ¿es que no hemos aprendido nada?, pero no quiero quedarme solo en eso, hay muchas personas que no lo hacen y sin embargo, también son bipolares o esquizofrénicos. Unos diagnosticados y, por desgracia, otros que no lo han sido están poniendo en riesgo su propia vida y la de los que tienen a su alrededor. Aunque el libro sigue una línea temporal, la forma de contar los hechos es muy caótica, plasmando muy bien lo que ocurría dentro de su cabeza, con fotografía de lo escrito por él en ese momento, y el contraste con lo que estaba ocurriendo realmente, escrito por los testigos, familiares, pareja y amigos que han sufrido las crisis. Que ellos prefieran la etapa de bajón a la subidón ya dice mucho sobre este trastorno. La parte que más me ha gustado es la de los psiquiátricos, porque ya no son aquellos edificios grises donde se encerraba a alguien y se tiraba la llave, gracias a la medicina, son zonas hospitalarias, y como tal, los profesionales están para ayudarte, las medicinas funcionan. No me terminan de convencer los chistes fáciles y los chascarrillos que mete en cada capítulo, aunque puedo llegar a entender, pienso que cada uno lucha con sus demonios como la da la real gana, no lo comparto y es lo que menos me ha gustado. ¿Volvería a leerlo? Seguramente no ¿estoy contenta por haberlo leído? Por supuesto, tiene una lectura rápida y ágil, me ha enseñado mucho y me ha hecho tomar conciencia de que las cosas no son solo del color con que las miras tú, que cada uno puede ver distintas tonalidades y que todas las soluciones pueden ser correctas dependiendo de la perspectiva con la se miran. Hay que ser muy valiente para, primero admitir todo esto y después, decirlo al mundo entero. ¿Aconsejo su lectura? Si os gusta n los libros sobre salud mental, os lo aconsejo con los ojos cerrados. Si no os interesa, creo que os puede llegar a aburrir, por lo que no.
Un libro interesante para conocer más sobre el trastorno bipolar, pero que no ha terminado de convencerme.
J. Martín nos cuenta, a través de este libro, su experiencia con el diagnóstico de un Problema de Salud Mental Grave, y lo que comienza con sentido del humor y siendo una obra ligera, interesante y adictiva, acaba haciéndose pesada en su narración.
Las personas de mi entorno prefieren verme deprimido que elevado, porque cuando me elevo estoy incontrolable, digo cosas inconexas, pongo en peligro mi trabajo, me vuelvo insolente e irritable, monto pollos... En cambio, cuando estoy deprimido sienten que les necesito, que me pueden ayudar.
Aun así, para mí tiene un gran valor profesional, ya que acerca tanto al lector experimentado en estos temas como al que no lo es, en las vivencias de una persona con problemas de salud mental y sus familiares y amigos, los cuales también hacen confesiones muy valiosas e interesantes a lo largo del libro.
No quería tomarme la pastilla porque no quería dejar de experimentar todo eso, ese bosque inmenso de nuevas sensaciones que estaba sintiendo.
Creo, sinceramente, que si se hubiese reducido la extensión del libro se habría ganado en calidad sin perder contenido. De todas formas, para mí se ha convertido en un imprescindible para consultas sobre trastorno bipolar por la cantidad de información de primera mano que aporta, y que es extrapolable a otros casos.
Hablar de la depresión es un asunto bastante delicado por muchas razones, aunque quizá la principal sea que no se sabe manejar. Ni el que la padece ni los que conviven con quien la padece. Es una cosa extraña y difusa que se parece a la tristeza, que provoca rechazo y ante la cual, a veces, lo más cómodo es dejar las cosas como están, y ya.
Sin duda, se lo recomiendo a todo aquel que quiera saber más sobre el tema. En caso de que no sea esa la motivación, creo que no es la lectura adecuada.
El testimonio honesto, tontorrón y encantador de Javi Martín. El libro consigue hacerte sentir que conoces a Javi de toda la vida, y te está abriendo su corazón en una cafetería, saltando entre situaciones terroríficas y gansadas de forma totalmente natural y desarmante.
Leer un libro así puede ser de gran utilidad para entender mejor la enfermedad mental, tanto la propia como la ajena. De nuevo: no es un manual, ni un libro de autoayuda, sino un testimonio, pero un testimonio amable y honesto.
Gracias, Javi, por compartir tu experiencia con nosotros. Hacía falta.
Una buena forma de alguien que ha convivido con un diagnóstico de salud mental muy concreto y que quiere narrar y acercar sus experiencias al público tratando de desestigmatizar la patología (en ocasiones pecando de propia expansividad). Es bonito ver el reconocimiento a los familiares y amigos que lo han acompañado durante el proceso y a la vez no puedes evitar reírte de los delirios místicos vestidos en bata paseándose por Madrid.
Valiente por su parte visibilizar un trastorno tan complejo y más difícil aún hacerlo de manera clara y accesible para todos los públicos. Ayuda a romper estigmas y fomenta la comprensión y la empatía. Esto es muy necesario con algunos trastornos mentales graves (personalidad, esquizofrenia, bipolaridad…).
Libro que me ha enseñado a conocer tras los momentos del autor el trastorno el cual padezco. Ha habido pasajes de este libro con los cuales me siento identificado. Comentar también que sirve para el enfermo como para su acompañante.
4.5 realmente. Me gustó mucho cómo Javi Martín plasmó cómo vivió todo lo que le pasó y le sigue pasando. Me gustó la reivindicación que hizo de la salud mental y la prevención del suicidio. También la forma tan clara con la que habla de las drogas. Sin duda es un gran libro.
Interesante desde el punto de vista de que ves la patología narrada en primera persona, pero la forma de contarlo de Javi no termina de convencerme: de repente quiere ser profundo, de repente chistoso, de repente serio... Parece un poco escrito a rebufo de algún otro similar (hola, Ángel M.)