De Estados Unidos al Reino Unido, de China a la India, la creciente desigualdad ha provocado, además de una crisis económica, un enorme malestar social y el surgimiento de partidos populistas. Por eso necesitamos con urgencia una mejor comprensión de las causas y los costes de las brechas de ingresos entre ricos y pobres. Esta obra utiliza la experiencia de América Latina, una de las regiones más desiguales del mundo, para mostrar de qué modo la concentración de la riqueza obstaculiza el crecimiento económico, contribuye a la falta de empleo de calidad y debilita las democracias. Al mismo tiempo, el bajo crecimiento, las políticas de exclusión, la desconfianza social y la violencia han generado un círculo vicioso que refuerza la desigualdad. América Latina proporciona una imagen perturbadora de lo que puede suceder en países como España si no actuamos con rapidez. Frente a esta posibilidad, este libro nos ofrece distintas lecciones para lograr la redistribución de ingresos y construir sociedades más equitativas e implicadas políticamente.
Diego nos habla sobre las consecuencias negativas de las desigualdades excesivas. Se enfoca en los costos económicos, sociales y políticos, y al final del libro discute diferentes intervenciones posibles para la reducción de desigualdades. El único pero que le pongo es que era importante discutir también los excesos de ciertos gobiernos en LAC (independiente de son izquierda o derecha), que se discutiera que uno de los grandes problemas es que el partido que gana quiere perpetuarse y usa de forma facciosa a las instituciones del Estado. Con esto es difícil ganarse la confianza de la sociedad, creo que pudo ser más crítico bajo esa perspectiva.