Este libro, basado en hechos reales, relata historias de vida de jóvenes en privación de libertad que cometieron homicidio durante su adolescencia. A través de los relatos la autora describe el mundo del que provienen estos y estas jóvenes y su experiencia en el encierro. Es un libro que busca comprender las raíces de la violencia y su impacto en la población adolescente. Una ficción necesaria, sensible y profunda.
Desgarrador, crudo, real… insondable para alguien como yo. Alguien, como muchos de nosotros, que vive una realidad a todas luces opuesta a la de los adolescentes -presos por homicidio- de esta antología.
Me generó una impresión y sentimientos algo dicotómicos. Son cosas tan reales y a la vez tan irreales e inimaginables; me dejó con whiplash. Me recordó a la frase de Stalin “una muerte es una tragedia, un millón una estadística”. Son historias de terror, que ponen los pelos de punta pero a la vez son tan ajenas a mi realidad, a mi burbuja, que cuesta interiorizar y verdaderamente comprender que no son hechos insólitos. Es fácil vivir en la ignorancia y nunca saber de estas y muchas otras historias… o percatarse, impresionarse por unos días y luego olvidarlo. Es fácil que sea una estadística.
La impasibilidad con la que cuentan sus historias solo me confunde más, ¿cómo no? Tener uno o varios miembros de la familia en la cárcel es lo normal, vender drogas y/o consumirlas es hasta más frecuente que ir al colegio y terminarlo, estar embarazada a las 15 no es una sorpresa, la violencia física y emocional no se cuestiona: son el día a día.
Una lectura corta, un balde de agua fría. Son lo mismo.
“Dicen que se cortan para sentir alivio ante la ansiedad que les produce tanto encierro, tanta nada. Cortan la nada.”
“No le quedó opción: atacó a la primera persona que se le cruzó y así se aseguró el regreso a las celdas (…) Ya en la Reforma, decidió adelantarse para evitar que lo volvieran a sacar a la calle: consiguió una varilla que arrancó de una pared y la uso como puñal.”
““Homicidio perpetuado por pareja, él un joven de treinta y cinco años y ella, una mujer de quince”, eso decían [los periódicos].”
“El niño del dibujo lleva un martillo en una mano y tiene el pecho abierto. Dentro del pecho sobresale un corazón con un clavo.”
“Si alguien les hubiera explicado que la vida se parece al arte de cocinar un huevo frito, se hubieran evitado todos los problemas que ahora tienen a Sarita en Zurquí y a Juancho en la Reforma.”
“Yo necesitaba que quedara claro que, aunque no me vieran, aunque fuera invisible para todo mundo, yo sí existía. Yo sí existo.”
Etty Kaufmann relata en este breve volumen las experiencias de reos adolescentes que cometieron homicidio. Historias desgarradoras de vidas aún más desgarradoras. El arrepentimiento, la humillación y la desesperación de seres humanos tratados muchas veces como desechos de la sociedad. Acompañado de breves reseñas y pensamientos de la autora, brinda una imagen completa sobre los sucesos ocurridos y un vistazo a lo ocurrido y lo ocurrente en las mentes y conciencias de los y las privadas de libertad.
El libro me deja un sabor agridulce; sin duda una lectura pesada, cruda. Sin embargo relatos muchas veces de una forma macabra conmovedores. Un libro sobre el ser humano y como la sociedad y las circunstancias del individuo pueden moldear al mismo. Me ha recordado de lo afortunado que soy, el azar me ha dado una vida sencilla, sin violencia y con abundancia.
Un amargo trago, endulzado y servido en taza de porcelana
Las historias de este libro están bellamente escritas, narradas desde la sensibilidad de una mujer que ha dedicado años a comprender las causas de los delitos.
Los escenarios, las situaciones, los personajes... todo retrata una realidad desgarradora, cruda, a veces inhumana, pero con la ternura de alguien que observó aquello con empatía, metiendo el dedo hasta el fondo de la llaga, hasta donde el dolor es tan intenso, que ya no duele.
Tristeza, impotencia, desesperación, rabia... y un sentido de la más profunda injusticia envuelven las vidas de los protagonistas de estas historias, a quienes la "justicia" decidió encerrar por errores cometidos en un momento de desesperación, de furia ciega, o de búsqueda de la verdadera justicia, donde el entorno aporta el marco y la causa, la justificación y el efecto.
Profundamente humana, esta obra pasará, estoy seguro, a la lista de obras de lectura obligatoria para quienes tratan, de una u otra forma, con la administración de la justicia y la emisión de veredictos. Tal vez, entre sus páginas, hallen la pizca de humanidad que a veces creemos que las personas privadas de libertad han perdido.
A través de los relatos cortos de "Invisibles", Etty muestra la dura realidad de las cárceles latinoamericas y del contexto de cada homicidio. Si bien las historias son en Costa Rica, podrían ser de cualquier ciudad de Venezuela; el léxico, los términos, los motivos y ciertas figuras benévolas entre tanta maldad parecen ser el denominador común de las cárceles de nuestra región.
La redacción en conjunto a la delgada línea entre ficción y realidad te obliga a afinar la percepción interna y a decidir que se entiende como suceso y que se entiende como relato.
Es una lectura corta, provocativa, que atrapa y cuestiona, que te hace querer saber más. Tanto así, que el libro se devora rápidamente.
Este ha sido uno de los mejores libros que he leído este año, a pesar del tema tan denso no pude parar de leer hasta terminar.
Para ayudarnos a entender y abrir los ojos sobre el espectro gris que rodea a las personas privadas de libertad, en especial cuando su primer ingreso sucede durante la adolescencia.
Un libro muy recomendado para un mundo que a veces ve todo en blanco y negro.
Éste libro habla de historias difíciles que han pasado adolescentes que los ha llevado a estar en la cárcel. Al inicio no pensé que iban a hacer historias tan impactantes pero con cada página que pasaba me impresionó más. La manera en como ellos hablan de la anécdotas o de la asesinatos que cometieron es impactante. En ciertos casos hasta podríamos decir que realmente eran culpables y aún así lo sentenciaron. La autora entrevistó a unos muy buenos ejemplos y además la idea de este libro en general es Súper innovadora. Ella logra abrir tus ojos en saber que esta situación le puede pasar a cualquiera.
Si quieren librarse de prejuicios sobre la población en condición de cárcel/ privados de libertad y lo que sucede ahí dentro, éste libro es obligatorio. Abrumadores relatos con una fenomenal edición. Las 5 estrellas más fáciles que he dado en mi vida.
Es increíble que quienes cometieron estos actos sean personas cuyo entorno los obligó a actuar de esta manera. Son personas olvidadas, invisibles para la sociedad quien está presente para juzgar, pero no para prevenir.
Impresionante todo lo que sucede a nuestro alrededor y no nos damos cuenta pues vivimos solo para nosotros. Excelente libro que nos deja pensando en cambiar y a ayudar a aquellos que verdaderamente lo necesitan. Muchas gracias por estas historias
Video: ¿Por qué leer 'Invisibles: historias de adolescentes que cometieron homicidio', de Etty Kaufmann? - https://youtu.be/qEvRksSnhHw
Video: 'Acercamiento sociológico a la criminalidad en Costa Rica' con el Dr. Rodolfo Calderón Umaña, profesor de la Escuela de Sociología de la Universidad de Costa Rica, investigador de la UCR y de la Flacso - https://youtu.be/U395sldREVQ
Relatos sobre adolescentes que han cometido crímenes y están, o casi, en la cárcel. Las historias son muy crueles. En muchas ocasiones nos hace pesar si como sociedad somos capaces de permitir algo así, pero es fácil cerrar los ojos, y mirar a otro lado. Un libro como este, nos permite reflexionar.
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Es un muy buen libro, aunque me hubiera gustado un poco más de análisis psicológico! Al ser una psicóloga la que lo escribió hubiera esperado un poco más en esa parte.
“Alguien que leyó el borrador de este libro me dijo que era muy pesado. Es cierto, coincido, es pesadísimo. Por eso lo comparto para repartir el peso entre quienes nos enteramos de lo que pasa dentro de las rejas.”