El legado de Justo Sierra Méndez como educador, político e historiador es ampliamente reconocido. Su obra literaria es también de notable calidad. En Cuentos románticos ofrece una exquisita colección de relatos que exploran variedades de temas: los aires de leyenda del sureste mexicano, el exotismo de lejanas culturas, la historia y mitología universal, los terrenos de lo fantástico y sobrenatural en ambientes cosmopolitas, la complejidad psicológica y espiritual de la mujer y del hombre moderno, sin descartar las paradojas de la civilización y el progreso. A pesar de que el título sugiere -con ironía- su filiación romántica, esta muestra de narrativa reveló a Justo Sierra como precursor del modernismo.
Esta edición se realizó a partir de las últimas versiones de los Cuentos románticos que publicó Justo Sierra. Tatiana Suárez Turriza, estudiosa de la literatura mexicana del siglo XIX, estuvo a cargo de la edición, el prólogo, las notas y la cronología.
«Si de vuestro cerebro brota un destello, si de vuestro corazón nace un sentimiento, luchad por conservarlos, pelead sin tregua por elevarlos más y más».
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::: Es una obra que reúne quince narraciones escritas entre 1868 y 1879, cuando el autor aún era joven. Su estilo literario está fuertemente influenciado por su amistad con Ignacio Manuel Altamirano y su compañero académico Manuel Acuña, quienes marcaron su desarrollo como escritor.
Por petición de su amigo Raúl Mille, Sierra recopiló estos relatos en 1895, presentándolos en una combinación de prosa, ensayo y reflexión, propia del siglo XIX. En 1896 fueron publicados en conjunto, y cada relato está dedicado a un amigo cercano del escritor.
A lo largo de la obra, el autor incorpora descripciones armoniosas de los paisajes de Campeche (sus atardeceres, mareas y ocasos) que se entrelazan de manera sutil con las emociones de sus personajes.
Además, algunos relatos reflejan su fe católica, con referencias al sufrimiento de Jesús y los principios de su doctrina, mientras que otros exploran la angustia, el amor apasionado, los conflictos psicológicos de los personajes. La combinación de estos elementos demuestra la inteligencia y el conocimiento de Justo Sierra, quien logra plasmar con maestría cada detalle en sus narraciones.