La Divina Comedia está dividida en tres Infierno, Purgatorio y Paraíso. Se trata de una alegoría en la que el hombre, enfrentado a sus propios pecados y a la purificación de los mismos, alcanza su plena liberalización espiritual. La obra es un admirable tratado de filosofía, de teología, de astronomía, de mitología, de moral, de hagiografía..., no como datos del pasado, sino, como apertura a lo por venir, como presagio de futuros tiempos pasados. El libro de Dante Alighieri es un monumento revelador de la cultura clásica y, por ello lo contiene todo, sin olvido siquiera de los Evangelios Apócrifos. A su autor se le considera el padre de la lengua italiana.
Este libro era una deuda adquirida con la vida hace poco más de un año, luego de recorrer la bella Italia donde en cada ciudad se hablaba del gigante Dante Alighieri. Su lectura fue difícil, pues usa un español complejo (Traducción) repleta de poesía y de ejemplos, lugares, y personajes de época. Sin embargo, deslumbra su imaginación para describir espacios o dimensiones religiosos y espirituales, mezclando ciencia y filosofía. Un clásico que costo leer pero disfruté por completo.
Impresionante cómo hay personas que le ponen 3 estrellas a esta obra maestra siendo que esta edición es una de las más fáciles de leer porque no está en la estructura original del poema
📚 1. Letra microscópica, paciencia colapsada. ¿Quién decide imprimir un clásico en tamaño hormiga? Mis ojos pidieron tregua al segundo canto.
🌀 2. Lenguaje que parece hechizo antiguo. Sí, sé que es una obra maestra, pero cada página me hacía sentir como si estuviera leyendo un conjuro medieval. Entre arcaísmos, referencias teológicas y estructuras poéticas, me perdía más que Dante en el bosque oscuro.
⏳ 3. Ritmo lento como purgatorio eterno. Avanzar en la lectura era como subir el monte del Purgatorio... sin guía. Cada canto requería una pausa, una relectura, y a veces una búsqueda en Google. Me agotaba más que una jornada laboral.
📖 4. Notas al pie: el verdadero protagonista. Pasaba más tiempo leyendo las notas explicativas que el texto en sí. A veces sentía que estaba estudiando para un examen de literatura medieval y no disfrutando una lectura.
😵 5. ¿Dónde está la emoción? Esperaba una historia épica, intensa, con paisajes infernales y revelaciones celestiales. Pero entre tanto simbolismo, me costaba conectar emocionalmente con los personajes. Dante, lo siento, pero no logré empatizar contigo.
🛑 6. No todo es para todos, y está bien. Me costó aceptar que no disfrutar un clásico no me hace menos lectora. Simplemente, no era el momento ni el formato adecuado para mí. Quizás más adelante, con otra edición (¡y una lupa!), me anime a retomarlo.